El hombre reservado

Su matrimonio era una mezcla perfecta de comprensión y confianza. Compartían todo excepto un cajón de él, que permaneció cerrado durante años. Un día a ella le pudo la curiosidad. Tras abrirlo a la fuerza, encontró... nada. "¿Pero por qué?", preguntó, confusa y avergonzada. "Necesitaba tener mi espacio", contestó apenado.
Adaptado de Christine M. Banks - Ver original

Azar

Esa mañana abrió el periódico, como de costumbre, por las esquelas de defunción. Siempre le había resultado gracioso el afán del ser humano por aparentar más de lo que es, incluso en la muerte. Al primer vistazo supo que iba a ser un gran día.

—Atropellé a un jodido político.
Escrito por Javier Navarrete - Twitter

¡Corre!

Corrió y corrió. Siguió corriendo. Paró un momento, jadeante, y volvió la vista atrás. Miró alrededor y reemprendió la carrera, consciente únicamente de que no podía parar, de que se le agotaba el tiempo. El miedo lo impulsaba hacia adelante. Sudor frío, respiración entrecortada y mirada fija. Y siguió corriendo.
Escrito por Faroni

Heroicidad con sabor a vida

En Tottenham Court Road, Hugo ya no es un viandante que recaló en Londres por casualidad. Es el héroe que departió, comprendió y aconsejó a Eric que no saltase.

La ventana de aquel sexto piso, la acera cubierta de sangre... Ese no era final para un muchacho de veinte años.
Escrito por Jorge LP Logan - Web

Pedro Limonero

Pedro Limonero era naranjero. O puede que fuera al revés. El caso es que este fulano intentó hacer los 730 kilómetros del camino de Santiago en 5 minutos, pero acabó en el juzgado denunciado por el espíritu del Apóstol y sentenciado a cadena perpetua por fanfarronería y abuso de velocidad.
Escrito por Gregory Pez - Web

El mundo depende de tu perspectiva

Su jaula empequeñecía por momentos y a su compañero le sobraba la paciencia ante tal hecho. Sentado en el centro miraba el infinito, mientras ella, furiosa y frustrada, no paraba quieta, incapaz de hacer nada. 

—¡Socorro! —consiguió gritar desesperada.

—¿Pero qué haces? Relájate y disfruta. ¡Esta jaula es infinita!
Escrito por C.

Tormento

Algo le atormentaba desde hacía dias. Ella estaba distante y fria con él. Era una persona alegre, y ahora, algo estaba desgarrándole el corazón. Aquella tarde, él entró en casa con un presentimiento y la buscó con ojos deseperados. Allí estaba ella sin vida, tan bella, en el frío suelo.
Escrito por Suesem - Twitter

Cincuenta palabras

Tenía la boca llena de palabras. Sólo necesitaba cincuenta pero tenían que ser hermosas y bien avenidas. Las fue escogiendo como se escogen los jugadores de un equipo: sólo las mejores. Fue pensándolas despacio y arracimando sus significados, buscando la armonía. Cuando estuvo contenta pulsó Intro. Sólo entonces pudo hablar.
Escrito por Gemma Torres - Web