Ay ho, ay ho, nos vamos a cenar...

Los hombrecillos masticaban en silencio, saboreando la carne lentamente. El invierno había sido duro, las heladas arruinaron la cosecha y la caza escaseaba en el bosque. Pero aquella noche cambió su suerte cuando una mujer allanó su hogar. Al verla, ninguno de ellos dudó de que ella sería su cena...
Escrito por Perraka

18 comentarios :

  1. Hola, Perraka,
    Me ha gustado mucho tu «Blancanieves», versión antropofágica. Es más «realista» que la original.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Qué curioso, unos hombres que prefieren la carne femenina tal cual... Es broma. Muy bueno. Suerte y saludos

    ResponderEliminar
  3. Estos enanitos no me los querría encontrar yo, se comen a la madrastra y al principe también.
    Original versión del cuento de Blancanieves.
    Buen relato Perraka.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Perraka se me olvidó, bienvenida a 50palabras.
      Un abrazo.

      Eliminar
  4. Pobre Blancalimento. Con esta nueva versión del cuento se acabó soñar, ni espejo ni manzana, ¡a la olla directo! Cruel encanto el de tu relato, Perraka. Saludos.

    ResponderEliminar
  5. Una historia contada de "atrás a delante" y cuya única pista contextual es el título. Te diría que muy bien, pero me has destrozado la infancia ;)
    Un saludo, Perraka

    ResponderEliminar
  6. Me alegra que te hayas unido a la familia de cincuenta.
    Decirte que los cuentos transformados y pasados opor cincuenta palabras, me chiflan.
    Gran estreno, Perraka.
    Saludos.
    Pablo

    ResponderEliminar
  7. Creía que venía un cuento alegre y light, cuando leo el título, y luego viene el batacazo mortal... Muy bueno, Perraka. ¡¡Te doy la bienvenida a la Familia!!
    Un abrazo.
    María José

    ResponderEliminar
  8. José Ramón SV26/9/16, 21:53

    Por fin alguien saca la versión para adultos de este cuento, jeje. Bienvenida y saludos.

    ResponderEliminar
  9. Caramba con los "hombrecillos"... ¡Cómo ha cambiado el cuento!
    Está muy bien darle la vuelta a las historias conocidas, y sorprendernos a todos con el final inesperado :-)
    Bienvenida!
    Carme.

    ResponderEliminar
  10. ¿Pero qué pasa con los cuentos de la infancia? Pobre Blancanieves. Se libra de la madrastra y cae en la mesa de estos enanitos antropófagos.
    Y llevamos dos este mes de aficionados a la carne humana.
    Muy original tu relato, Perraka. Bienvenido a la casa y un abrazo.

    ResponderEliminar
  11. Carmen Hinojal27/9/16, 9:44

    Macabra versión del cuento infantil,Perraka, me ha encantado este giro que le das y que lo hace diferente e interesante. Abrazos.

    ResponderEliminar
  12. Con ese nick tan increíblemente estupendo Perraka, no esperaba menos de tu maravillosa versión de blancanieves. Ya te digo, muy fan de Perraka a partir de ahora.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  13. El hambre es implacable y no hace distinciones entre clases sociales, y afecta por igual a todos los seres vivos, sea cual sea su estatura. La princesa sólo ha sido un aviso. Que se vayan preparando la reina bruja y el príncipe.
    Un saludo y bienvenido

    ResponderEliminar
  14. Perraca, bienvenida a la familia.
    Vaya versión de Blancanieves! Nunca veré a los enanitos de la misma manera.
    Pobre blancanieves...
    Bien contado.
    Besos

    ResponderEliminar
  15. Lo de Cincuenta con los cuentos infantiles no tiene nombre, menos mal que ya tengo cubierto el cupo de traumas. Lo siento, Perraka, no veo a la cándida Blancanieves con una manzana en la boca sobre la mesa. Muy bueno, felicidades y bienvenida. Un saludo.

    ResponderEliminar
  16. Por lo menos Blancanieves estaría tiernecita... Un giro inesperado para un cuento tan blanco.
    Bienvenida a cincuenta.
    Un beso.
    Malu.

    ResponderEliminar
  17. Lo triste es que resultan más versosímiles estos enanos hambrientos que los tiernos personajes de Disney.
    Saludos, Perraka.

    ResponderEliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!