Los dedos del archivero
Las huellas de los pulgares nos enseñan técnicas para ahogar; las de los índices, cómo apretar un gatillo; las menos violentas, a mezclar arsénico sin compasión.
Nosotros preferimos trabajar en equipo y, al salir del archivo de Scotland Yard, agarramos un cuchillo para limpiar de pecado las calles de Whitechapel.
Escrito por Pablo Núñez - Twitter
Nosotros preferimos trabajar en equipo y, al salir del archivo de Scotland Yard, agarramos un cuchillo para limpiar de pecado las calles de Whitechapel.
Esta recreación del "mito" del destripador tiene un sabroso y original jugo literario al plantear claras sospechas en las huellas digitales de un anónimo archivero.
ResponderEliminarSin saberlo, leo entre líneas tu pasión por el género negro. Y si me equivoco, es que el diestro equipo de tus dedos tiene en mente salir de caza esta noche, domingo de madrugada por las orillas del Támesis ¿o del Guadalquivir? ¡Oh, Sevilla, tiembla!
Magnífico, Pablo. Un abrazo.
Gracias, Manuel. Esta noche no ha habido, que yo sepa, víctimas en el Guadalquivir, así que diste en el blanco: soy un apasionado del género negro. Para especificar algo más, del género policíaco de la era victoriana y de la 'Ghost Story' o historias de fantasmas de esta época. también me encanta el género gótico. No sé si las conoces, pero es la editorial Valdemar la que me enseñó a amar todos estos géneros y, desde entonces, he empezado a comprar y devorar libros de esta editorial: pulcramente presentada y con grandes traducciones.
EliminarMe encantan tus comentarios certeros. Leí tu comentario al relato de Malu y tengo que darte la enhorabuena por haber desvelado la gran dimensión de su relato.
Un abrazo.
Gracias, Pablo. tomo el apunte, pues aunque conozco la editorial, no su ediciones sobre el tema, al que yo no soy aficionado. Pero sí, que a partir de ahora, voy a hacer alguna incursión, cuchillo en mano. Nos vemos por Whitechapel.
EliminarAbrazote de los buenos para ti y un beso para tu hijo, aunque el se acordará de Lilian (la actriz) más que de mí.
Muchas gracias, Manuel.
EliminarEn cuanto a las diferentes colecciones de Valdemar, también hay un sitio para los clásicos: Proust, Conrad, Óscar Wild y Stevenson, por ejemplo, del que tengo un libro con todos sus cuentos que es una verdadera delicia.
Mi hijo te manda otro beso y yo otro abrazo.
Perdón por entrometerme, pero las colecciones de Valdemar son una preciosidad de libros. Se encuentran las obras completas de Lovecraft, y unas excelentes antologías del terror gótico. Si bien compre el Dios Pan de Machen, hay unas de terror gótico alemán y terror marítimo que le pedí al Viejito Pascuero... junto con otras muchas más... lo único malo es que acá llegan a precio de reliquia y debo ahorrar para comprar de a poco...
EliminarLastima no poder ir a la reunión y pedirte unos cuantos libros prestados (jejeje) y conversar de libros y colecciones.
Saludos.
PD: Perdón, mande el mensaje anterior desde la cuenta de mi señora...
Se tomaban la justicia no por su mano, sino por sus dedos. Estarían cansados de no encontrar justicia en esta "vida loca".
ResponderEliminarNo me extraña.
Tampoco me extraña que hayas hecho este magnífico relato, porque siempre los haces.
Eres grande Pablo y te pienso dar un abrazo grande en Madrid.
¡Hasta luego!
Muchas gracias, Isidro. Esos dedos con vida independiente quizá eran algo arcaicos y asesinaban para mantener, según ellos, la decencia en Whitechapel.
EliminarEse abrazo también te lo daré yo a ti.
Nos vemos pronto, Isidro.
Harto de tanto chapotear en las aguas de la inmundicia londinense parece que alguién quiere tomarse la justicia por su mano, seguramente aprovechándose de los más que útiles conocimientos adquiridos realizando su rutinario trabajo. Y que otros carguen con la culpa. Muy bueno, pablo. Suerte y un saludo.
ResponderEliminarGracias, Jesús. Algo tenía que tener Jack cuando todavía sigue siendo un misterioso personaje. Siempre me ha interesado su historia y lo que le rodea.
EliminarUn fuerte abrazo.
Pablo.
Magnífica historia que bien pudiera encabezar cualquier buen libro de novela negra.
ResponderEliminarEs un relato magistral, Pablo, con una inspiradísima presentación en su primera parte y una impactante y coherente consecución en su final. Me ha recordado al personaje de Dexter en la serie homónima, que hacía justicia, a su manera, cuando la justicia legal se mostraba incapaz.
A veces, dan ganas de poner un 'Dexter' en tu vida y, a partir de ahora, un 'Pablo' en la mesilla de noche.
Repito, Magistral, con toda la semántica de la palabra. Enhorabuena, y gracias, por este pedazo de relato.
Un abrazo.
Antonio, con tus pedazos de comentarios solo me queda por decirte que es un verdadero placer leerte en cualquier formato.
EliminarTe agradezco tu detallado análisis de mi relato y, como siempre te digo, por darle lustre y brillo gracias a tus palabras.
Un abrazo, admirado escritor.
Pablo.
Este archivero, que con el estudio de las diferentes huellas sabe que tipo se crimen han cometido, parece que le gusta utilizar toda la mano con todos sus dedos para empuñar ese cuchillo y destripar a sus víctimas.
ResponderEliminarPablo no conocía tu vertiente negra y me ha encantado, muy buen relato uqe da escalofríos al leerlo.
Abrazos y creo que nos vemos el día 5.
Este archivero, además de ser un experto en las diferentes artes de asesinar, es un maestro en el camuflaje.
EliminarMe alegro de que te haya gustado, Javier.
Y claro que nos veremos el día 5. tengo muchísimas ganas de conocerte en persona.
Un abrazo.
Una historia fantástica la que nos presentas. Hice hace poco un relato Par un concurso y buceé en las historias que rodean las calles de whitechapel. Apasionante!!! Como tu relato. Enhorabuena!!!
ResponderEliminarGracias, Carmen. Si buceaste en las historias de Whitechapel estoy seguro que disfrutaste de lo lindo. Y los que leyeron tu relato, también.
EliminarUn besote y gracias por tus palabras.
¡Viva Huelva y su gastronomía!
Pablo.
Jajajajajja viva!!!!
EliminarGenial Pablo, un archivero de Scotland Yard, confundirá las pruebas, desviando la atención hacia el carnicero, el pescatero o incluso el cirujano. A pesar del polvo que acumulan no dejarán huellas. Un abrazo.
ResponderEliminarEfectivamente, Pepe. Trabajando en las tripas de Scotland Yard puede asesinar sin ser un sospechoso. Además, como archivero, ya se encargará él de dirigir las pistas lejos de sus dedos.
EliminarUn abrazo y gracias por pasarte por aquí.
No conocía tu faceta de cronista del género negro y tengo que reconocer que es igual de brillante que el resto de tu obra. Muchas felicidades, Pablo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Muchas gracias, María José.
EliminarAlgunas veces me da por cambiar de estilo. Por esta página he dejado algún relato más oscuro. recuerdo que el segundo que publiqué se llamaba 'El cuadro' y era de un género más oscuro que este.
Es bueno variar de vez en cuando y si además, uno recibe comentarios como el tuyo, pues con más razón.
Un besazo.
Señor archivero es usted digno ejemplo de la tesis expuesta en la serie Penny Dreadful. A saber, que los monstruos son interiores y los llevamos dentro, tal que usted que, escondido en Scotland Yard, es más malvado y sanguinario que el pobre monstruo creado por Víctor Frankestein. Supongo que conocerás la serie. Si no, te la recomiendo en sus tres fantásticas y londinenses temporadas.
ResponderEliminarNo sé si fiarme y darte un abrazo o hacerte un exorcismo.
Bueno, vale, un abracico.
Mrs Richmond, sí conozco la serie Penny Dreadful. Es de mis favoritas. Me quedo embobado con los argumentos y me encanta en la época que está situada. Y sus sorprendentes personajes. Una obra maestra.
EliminarFíese de mí. A una amiga con un sombrero de plumas tan elegante nunca sería capaz de hacerle daño. Y mucho menos si su nombre homenajea al maestro Poe.
Otro abracico de mi parte.
Pronto nos veremos.
Besote.
Pablo.
Me reconocerás porque soy igualica que Vanesa Ives. Aviso.
EliminarUn chiste que recuerdo sobre Jack el destripador, decía algo así como "voy a ir por partes". Eso voy a hacer yo también. Primero, quería decirte que es muy original que la acción protagonista no se centre en un personaje al uso, sino en sus dedos, que conocen, a través de los casos de archivo que pasan por ellos, que cada uno está especializado en una forma de crimen diferente. Por eso han llegado a la conclusión que la forma más efectiva para lograr sus fines es olvidar las individualidades y que todos entren en acción a la vez, algo necesario para empuñar un cuchillo.
ResponderEliminarSegundo, el relato está perfectamente estructurado en dos párrafos paralelos. El primero sirve como documentación y justificación de la forma de proceder que se revela en el último.
Tercero, se nota tu cariño por el género cinematográfico, con referencias como la de "Arsénico por compasión", que a Gary Grant le encantaría.
Que tus dedos sigan tecleando textos como éste, y que pronto se estrechen con los míos en un fuerte apretón de manos.
Un abrazo fuerte, amigo Pablo
Ángel, muy bueno lo de ir por partes.
EliminarAl igual que he dicho otras veces, y como le he comentado a Antonio, tus palabras demuestran el gran respeto que demuestras por el relato de tus compañeros, a la vez que nos desvela lo gran lector que eres.
Enriqueces, y de qué manera, mi relato. Y me encanta que te hayas dado cuenta de ese guiño a una de mis películas favoritas: 'Arsénico por compasión'. Supongo que recuerdas mi primera foto en la que aparecía un asombrado Cary Grant. Era un fotograma coloreado de esa película.
Tu gran comentario, además, me dice la gran persona que hay detrás de él.
Gracias, amigo Ángel. No sasbes las ganas que tengo de que llegue el día 5 para darte un apretón de dedos, de manos y un fuerte abrazo.
De momento, te los envío de forma virtual.
Enhorabuena, Pablo. Creo que con este micro has dado un paso importante en tu estilo literario. Es muy difícil dejar un lado el tipo de relatos que te resultan cómodos de escribir y aventurarse con otros géneros. Y tú lo has hecho, y con una historia genial. Nadie sabe la cantidad de casos resueltos que habrán archivado esos diez individuos que recorren las calles londinenses.
ResponderEliminarUn besazo fuerte.
Me abruman tus palabras, Asun. Y me niman a seguir probando nuevas cosas, aunque uno, que sigue siendo fiel a un estilo, no lo abandone.
EliminarGenial tu comentario, igual que tus relatos.
Un beso muy fuerte, amiga beoda.
Pablo, nos sorprendes con un relato totalmente diferente. Nos describes a los distintos asesinos por sus huellas y nos sorprendes con que el archivero es el destripador de Whitechapel. Muy original relato. Muy bueno Pablo. Enhorabuena!
ResponderEliminarBesos
Muchas gracias, Pilar.
EliminarLo has explicado la mar de bien. Mi intención era clasificar los diferentes tipos de asesinatos, a partir de según qué huella de qué dedo, y culminar con la forma de matar de 'Jack'.
Gracias por tu magnífico comentario.
Un besote.
La virtud de la paciencia es algo muy difícil de alcanzar cuando la justicia tarda mucho en acudir a la cita; más aún si la profesión que se ejerce tiene contacto de primera mano (guiño) con el crimen y su rastro.
ResponderEliminarA este equipo dactilar de cinco verdugos ofrezco yo otro de diez integrantes para aplaudir el relato.
Genial, Pablo.
Un fuerte abrazo.
Muchas gracias por ese aplauso, Vicente. Ese equipo dactilar sabe bien qué método usar y cómo escabullirse de los hilos de la organización donde trabaja.
EliminarUn abrazo, genio.
Pablo.
Simplemente genial. Me parece de una imaginación extraordinaria contar por medio de los dedos de un archivero un relato del género negro. ¡Muchas felicidades, Pablo! Ya veo que se te dan muy bien muchos estilos. Un abrazo.
ResponderEliminarJuana, me encanta lo que dices porque siempre intento que la imaginación fluya, aunque a veces no sé si me lleva por buen camino o me estrella. Me alegro mucho de que te haya gustado.
EliminarUn beso muy fuerte.
Pablo
Enhorabuena, Pablo, por este relato de impecable factura del que se disfruta cada palabra. Es como un abreboca que me deja con ganas de más, de mucho más, de toda una novela.
ResponderEliminarUn abrazo
Gracias, Georges por tus amables palabras. No te digo que continúe el relato, pero puede ser que uno de estos meses leas alguno del mismo corte desde otro punto de vista. ya veremos cuándo.
EliminarUn abrazo.
Pablo.
Tu microcuento, Pablo, es de los que tienen su atmósfera propia, una atmósfera que como la de muchos planetas está compuesta por multitud de gases, en este caso, más bien mefíticos.
ResponderEliminarUna atmósfera que a mí me lleva, directamente, a las calles de Londres, a esos anocheceres siniestros de niebla envolviéndolo todo como el ectoplasma del misterio mismo, a esos crímenes horrendos, a ese espanto que, como sarna de la imaginación, se sufre con gusto.
Y en ese ambiente surge la figura de Jack el Destripador, el misterioso personaje esfumado en las brumas del tiempo, pero difuminándose en otra historia que es la que tú cuentas y que, quizá, produce tantos o más escalofríos que la ya tantas veces contada del huidizo Jack; pues muchos de los crímenes más horrendos, son cometidos por personajes que a todo el mundo les parecían insignificantes, como es el caso de tu, en apariencia, inofensivo archivero; pero que, inflamado por no se sabe qué patologías, a las que hay que sumar el fanatismo religioso, dan como resultado la barbarie más atroz.
Excelente historia. Mis felicitaciones y un abrazo.
Enrique, lo primero que quiero decirte es que te agradezco enormemente tu gran comentario.
EliminarMi intención era llevaros a ese Londres nocturno y con la niebla desfigurando las figuras de los viandantes que caminan sobre el suelo mojado, así que me alegra que te lo haya sugerido.
Como bien dices, los asesinos donde se esconden mejor es en el anonimato de la indiferencia. Jack debía ser un vecino ejemplar, callado y sin estridencias, que pasaba desapercibido, de ahí su 'éxito'.
Un abrazo muy fuerte y reitero las gracias por tu excepcional comentario.
Me ha encantado, Pablo. Es genial la ambientación sherlockiana y muy buena la voz fría y calculadora del narrador. Qué buen escalofrío de lunes, bravo por este relato y gracias por compartirlo. Besos
ResponderEliminarGracias, campeona 'wonderlandiana'. Si he conseguido crear el ambiente de las novela de Sherlock Holmes, me siento más que satisfecho, porque esa era mi intención: traladaros a la era victoriana y a sus misterios.
EliminarBesote fuerte.
Pablo, nos llevas a la mente de un asesino frío y calculador, de apariencia inofensiva. Las calles de Londres son, de nuevo, peligrosas. Esos dedos tienen sed de sangre y los tuyos han tecleado un soberbio relato negro.
ResponderEliminarEnhorabuena. Un abrazo anticipado al de noviembre.
Muchas gracias, Carmen. Pues sí, este mes ha tocado dejar paso a este asesino que se las sabe todas y que camina tranquilo por Londres, sabiendo que tiene todo tipo de coartadas.
EliminarRecibo con gusto ese abrazo anticipado, que en breve te daré en persona.
Un besote, Carmen.
Siempre es un gusto leerte y al cambiar el formato de tus letras demuestras destreza en cada tema. No hay niebla Londinense que pueda nublar tu extraordinario 50.
ResponderEliminarCuando se trata de tomarse la justicia por la propia mano, más vale tener los cinco dedos preparados para llevarla a cabo.
Un micro que desborda dedicación y trabajo para dejarlo así, exacto, perfecto y preparado para archivarse en la final.
Besos grandes querido Pablo.
Amiga Belén, que precioso comentario el que me haces pero claro, es que tú siempre escribes muy bien.
EliminarGracias por tus generosas palabras que me saben a gloria.
Un beso de los fuertes.
Pablo.
Ahijado, yo encantada de transportarme a Londres pero me dan miedo estas historias... no veo casi nunca cine negro, pero tú que dominas el tema a la perfección, nos lo haces llegar de tal forma que lo visualicemos y entendamos (esto último, hablo por mí).
ResponderEliminarEste protagonista que has traído se ha tomado la justicia por sus propios dedos, juas, juas.
Un beso bien grande, muy pronto en persona, estoy emocionada...
Malu.
Malu.
No te preocupes madrina que a ti nadie te hará daño. Quién va a ser capaz de hacértelo con la luz que desprendes.
EliminarDe todas formas, prometo que el próximo relato no te dará miedo.
Muy pronto nos podremos dar ese beso. Yo también estoy emocionado. Ya tengo los billetes de tren preparados y listos. ¡Qué ganas de que llegue el día!
Besote fuerte fuerte, Malu.
Pablo.
Qué buen relato, Pablo, en el que esas manos, con sus dedos llenos de ansia de sangre y venganza nos sumergen en un truculento y peligroso ambiente londinense.
ResponderEliminar¡Enhorabuena! y un abrazo grandote.
Gracias, M. Jesús. Es una alegría que te haya gustado y te hayas pasado por aquí.
EliminarUn beso muy fuerte.
Pablo
Si estuviera en Facebook te colocaría un muñecote de esos con los ojos abiertos como platos, jajaja. No sé ni qué decirte, me ha encantado, es un micro excelente de principio a fin. Mi más sincera enhorabuena por este pedazo de cacho de maravilla, primo. ;-) Un besazo, Pablo.
ResponderEliminarQué cosas me dices, prima. Me encanta todo lo que dices. Tú sí que eres una pedazo de cacho de maravilla de escritora, la mejor de la familia Núñez.
EliminarBesos.
Nos vemos pronto.
ResponderEliminarLiteratura, cine y realidad, enormemente misteriosa en este caso, se unen para alimentar tu inspiración y permitirte crear un brillante relato, impregnado de esa pátina decimonónica que tan bien sabes aplicar a tus letras. Con la personificación de los dedos y las huellas, logras además un gran efecto que transporta al lector al sugestivo contexto de aquellos antiguos archivos policiales. Resumiendo, que Los dedos del archivero me parece una gran historia, con un inquietante y magnífico título, y que he disfrutado mucho leyéndola.
Enhorabuena, mi querido amigo Pablo, por escribir tan bien, y un fuerte abrazo en espera de ese, inminente ya, de los de verdad.
Maravillosas palabras las que me dedicas, Enrique, en la que algo tendrá que ver la amistad que nos une, aunque me encanta lo que me dices.
EliminarYa queda muy poco para ese abrazo. Será un día inolvidable.
De momento, te mando uno virtual.
Pablo
Nos has dejado este mes, estimado Pablo, un relato sobrecogedor en el que casi puedes ver una figura embozada en la niebla, caminando con paso decididio a ejercer su "justicia".
ResponderEliminarY además, de repente, me llega un olor a palomitas.
Abrazo.
Gracias por tu comentario. Esa era mi intención: dejar una escena oscura en una noche londinense, en la época victoriana, aderezada con el “casi" título de una de las comedias negras más logradas del cine, aunque realmente, “Arsénico por compasión" es una obra de teatro.
EliminarMuchas gracias, amigo Carles.
Nos vemos muy pronto.
Pablo.
Aun después de muchos años, la historia de Jack el Destripador sigue siendo todo un clásico que ha traspasado incluso fronteras como la ciencia ficción (de la mano de Robert Bloch) o el comic (por Alan Moore), llegando ahora a los micro relatos (que envidiaaaa).
ResponderEliminarMis felicitaciones Pablo por el relato y por ser ganador del mes.
Saludos.
Muchas gracias. He leído el relato de Robert Bloch. Me encantó.
EliminarCon respecto a lo que me dices arriba, pues sí, la editorial Valdemar es una gozada. Soy un incondicional de ella. Pero hay algo que me gusta más que la editorial Valdemar, mucho más: tu prólogo de “El bosque de las palabras". Me ha llegado muy hondo. Gracias por haberlo escrito.
Un abrazo, Jean.
Pablo.
Mi querido Pablo, muchas gracias por tus valiosas palabras para mi prologo del libro, agradezco profundamente tus comentarios.
EliminarOtro gran abrazo para ti.
Muchas felicidades, querido padrino y paisano beodo. Me alegro mucho porque además de ser un relato muy bueno (y uno de mis tres favoritos, no es amor de ahijada), te ha llegado por un micro que rompe con tu estilo habitual. Eres genial hasta saliéndote de tu zona de confort.
ResponderEliminarUn besazo.
Gracias, Asun. Me llegó muy dentro tu comentario sobre lo del cambio de estilo y al verme en la final, y ganador, me acordé de lo que dijiste y me alegré mucho de que los resultados dieran la razón.
EliminarUn beso muy fuerte, beoda ahijada.
Pablo.
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