Persona

Te odio. Has vuelto para recordarme que no me merezco nada de lo que soy. Ahí sigues, escrutándome hierático; inmerso siempre en ese repugnante rencor que muestras en cada mirada. Yo no quiero ser como tú. Por eso, uno de los dos ha de morir. Tú eliges quién, maldito yo.
Escrito por Jesús Garabato Rodríguez

38 comentarios :

  1. A veces nuestro mayor enemigo somos nosotros mismos, como le ocurre al personaje de tu magnífico relato, encarcelado en sí mismo.
    ¡Bravo, Jesús!
    Pablo

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  2. Ay, quien inventó el espejo no sabía lo que hacía... Fantástico relato. Enhorabuena!

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  3. Jesús, como ya ha comentado Pablo, el peor enemigo somos nosotros mismos.
    Un relato que expresa muy bien ese odio que siente el protagonista por si mismo.
    Buen relato, Jesús,
    Un abrazo.

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  4. Muchas gracias, Pablo, Pepe y Javier, por vuestra lectura y amables palabras. En esta ocasión he aprovechado el título de una de las más famosas películas de Ingmar Bergman para un relato donde el protagonista, más que con su imagen en el espejo (que podría ser) lucha contra ese sí mismo que parece volver cíclicamnete. Saludos .

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  5. A veces tenemos una imagen de nosotros mismos que no se corresponde con la realidad. No solo a nivel físico. Hay personas muy exigentes que nunca están de acuerdo con nada, ni con su propia persona, en la que solo ven imperfecciones. Bien está un poco de esta psicología, pues es, junto con la curiosidad, lo que hace que la Humanidad se mueva y progrese, pero todo siempre dentro de un orden, lo contrario solo conduce a la infelicidad, como la que tiene tu protagonista.
    Un estudio psicológico muy interesante, Jesús
    Un abrazo

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  6. Hablas con el espejo de ti mismo. ¿Tendrás es valor de eliminarlo?.
    Nos has dejado pendiente del próximo capitulo.
    Saludos virtuales.

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  7. Nuchas gracias, Ángel y María Jesús por molestaros en leer y comentar mi relato. Saludos.

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  8. Tu relato tiene un tono dramático que bien pudiera ser parte de un guión de cine. Ese personaje atormentado resulta inquietante. Has conseguido que me interese por la película. Gracias Jesús, Mucha Suerte.

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    1. Muchas gracias por leer y comentar, Smokey. Me alegra que te guste. Saludos.

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  9. ¿Bipolaridad o conversación con un espejo de un personaje aturdido y atormentado?
    Bien podría ser el monólogo de un actor encima de un escenario, Jesús.
    Enhorabuena, me parece muy buen texto.
    Malu.

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    1. Juro que no había leído el comentario de Smokey, si no hubiera puesto algo diferente, pero es lo que me ha sugerido el micro...

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  10. MUchas gracias, Malu, por leer y comentar.. Lo dejo a la eleción del lector, aunque mi idea no es la del espejo, sino la de una feroz lucha contra si mismo de un hombre trastornado. Un saludo.

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  11. El título me ha recordado a la película de Ingmar Bergman "Persona". Yo creo que tu personaje tiene toda la razón, uno de los dos debe morir. Y ha de ser ese yo autoexigente y rencoroso. Yo le recomendaría ayuda especializada, algo de terapia para ir limando asperezas entre los yoes, hacía la integración y la aceptación de uno mismo.

    Besos Jesús.

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  12. Sí, Raquel, le puse ese título por la peli. El relato me lo inspiró (muy libremente) su visión. Gracias por leer y comentar. Un beso.

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  13. No es fácil convivir con uno mismo cuando acertamos a vernos como nos ven. Ser autocrítico supone aceptar, en más ocasiones de las que imaginamos, el daño que infligimos. Creo que tu protagonista ha aceptado ese reto y, claro, se da cuenta de que no siempre es 'el bueno'.
    Un estupendo relato sobre el yo y la aceptación del lado oscuro que nos acompaña. Enhorabuena, Jesús.
    Un abrazo.

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  14. Parece que tu protagonista se mira a sí mismo y no le gusta lo que ve. Tiene dos opciones: intentar cambiar o aceptarse tal cual es. Siempre hay cosas de nosotros mismos que no aceptamos y nos hacen sufrir. Está bien ser autocríticos para mejorar, pero si se convierte en obsesión podemos enfermar. Interesante tema, Jesús. Un abrazo.

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  15. Ese maldito yo, tituló Cioran uno de sus libros de aforismos y, desde luego, no es un secreto para nadie que habérselas con uno mismo tiene su miga. También el poeta Arthur Rimbaud dijo que yo es otro. Así que hay que tomárselo con mucha paciencia y una buena dosis de humor esto de estar vivo y ser incomprensible uno para sí mismo.
    Será quizá porque el cerebro está dividido en dos partes y es como si cada una fuese una entidad independiente, será porque, según algunas teorías, tenemos tres cerebros, pero sea por lo que fuere, el poner un poco de orden y de paz en ese alboroto neuronal suele ser tarea de sabios; por el contrario, la mayoría vamos dando bandazos de mejor o peor forma por las endiabladas carreteras de la existencia.
    En tu microcuento es una de esas dos personalidades que, a veces, se representan como el ángel bueno y el ángel malo, la que se dirige a la otra en plan amenazante y conminatorio, quizá Jekyll abroncando a míster Hyde, dándole un ultimátum.
    En cuanto a la película de Bergman, que he recordado vagamente al tú mentarla, pues habrá que apuntársela para cuando se presente la ocasión volverla a ver, y no sólo esa, también otras muchas del genio sueco.
    Enhorabuena por todo, un abrazo.

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  16. Muchas gracias, Juana y Enrique. Me alegran vuestra lectura y palabras amables. En cuanto a Bergman, aunque mi acervo cultural no va muy allá, que digamos, se me ocurrió ver (en youtube) varias de sus películas. Dejando aparte sus posibles interpretaciones filosóficas, progres, religiosas o de otro tipo, en general, me gustaron, interesaron y "entretuvieron". Saludos.

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  17. En mi micro del mes pasado, el protagonista no aceptaba su imagen en el espejo, y eso tenía fácil solución. Lo complicado es cuando alguien no se acepta a sí mismo, cuando se enfrentan en su interior “el bueno” y “el malo”. Felizmente eso no ocurre con frecuencia e incluso hay quienes jamás tendrán ese problema, porque dentro de sí tiene dos “malos” como algunos señores muy poderosos que todos conocemos.
    Muy buen micro, Jesús,
    Saludos.

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  18. Aunque últimamente estoy algo vago con los comentarios, sigo leyendo los relatos. El tuyo lo había visto y me gustó, claro. Gracias por comentar, Georges. Un saludo.

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  19. Es importantísimo reconciliarse de vez en cuando con uno mismo, como también lo es el ejercicio de intentar merecer cierta autoaceptación. Eso y hablar más a menudo con la persona que va con uno.
    Muy bien expresado, Jesús.
    Enhorabuena y un abrazo.

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  20. Me parece que la peor batalla, porque es batalla perdida de una u otra forma es la que libramos contra nosotros mismos, y tu relato, conjuga el dramatismo de ese enfrentamiento con la fuerza indudable de esa imagen que presenta un cara a cara entre los dos yo que nos conforman (cuando no son más, que también sucede).
    Me gusta la dosis de tensión y dramatismo con que abordas el tema.
    Un abrazo, Jesús.

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  21. Muchísimas gracias a los dos, Enrique y Manuel, por regalarme vuestra lectura y comentario. Saludos.

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  22. Querido Jesús, si tuviera que elegir entre tu faceta cómica o sarcástica y la terriblemente seria, de personajes atormentados como el de tu micro, creo que la balanza se inclinaría un poco más por este último enfoque. Eres realmente bueno (tú y yo lo sabemos, jajaja). Besos.

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  23. Pues si tú lo dices, tendré que aceptarlo; aunque me da que exageras un pelín. Muchas gracias, María José. Un beso.

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  24. Me llama mucho la atención ese "repugnante rencor" Las miradas de las personas son muy esclarecedoras y tú lo has relatado muy, muy bien.
    suerte, Jesús
    Besicos

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  25. Ya me han llegado esos besicos. Muchas gracias por leer y comentar, Cabopá. Bicos.

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  26. Pierde toda esperanza: tu yo antiguo siempre vencerá a tu nuevo yo. Lo tengo visto y comprobado. Un buen micro. Saludos, Jesús

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    1. Para su desgracia, yo también creo que a muchos les pasa eso. Gracias por leer y comentar, Plácido. Un saludo.

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  27. La constante lucha consigo mismo, el yo y sus sombras.
    Un relato lleno de tensión. Muy bueno, Jesús.
    Un fuerte abrazo.

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  28. Muchas gracias, Carmen, por leer y comentar. Saludos.

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  29. Extraordinario relato Jesús, el sentido de la doble identidad es bien patente en tu relato. La locura del personaje, envuelto quizás en la esquizofrenia que le vuelve contra sí mismo. Todo un acierto. Abrazos.

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    1. Muchísimas gracias, Carmen. Me alegro de que te haya gustado. Saludos.

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  30. Qué duro nos tratamos a veces... Somos nuestro peor enemigo. Nadie tiene tanta capacidad de hacernos daño, como nosotros mismos.

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    1. Te agradezco mucho tus palabras, Galilea. Saludos.

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  31. Jesús, llego tarde a comentar y ya está todo dicho. Solo decir que la batalla contra uno mismo es difícil de superar.
    Muy buen micro. Enhorabuena.
    Besos.

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    1. Nunca es tarde si la dicha es buena, o eso dicen. Muchas gracias por regalarme tu lectura y comentario. Un abrazo.

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  32. Enrique Caño18/11/17 21:26

    No hay mayor enemigo que uno mismo, si decidimos atormentarnos. El protagonista parece que tiene un feroz duelo contra su propio yo. Más le vale ir con suma amabilidad.

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