Visita inesperada (II)

Genaro le empujó lenta pero enérgicamente hasta la puerta, le entregó la guadaña y volvió a repetirle:
—Mira, no te lo digo más veces, ahí tienes el prado a medio segar y nosotros tenemos que bajar al pueblo.

«Maldito mundo rural», pensó Andrés.

Y se alejó con su desgana habitual.
Escrito por Jesús Manzaneque Fraile
Parte I | Parte II

5 comentarios :

  1. ¿Pillaron a la muerte por banda?

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  2. jajaja, la verdad es que terminados algunos micros la Muerte tiene que acabar con complejo de tonta o incomprendida, al menos. jaja

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  3. El trabajo en el campo es duro y no permite tonterías. Ese campesino es todo un carácter y tiene las cosas muy claras. Mejor que la señora de la guadaña vuelva otro día. Confieso que no había leído la primera entrega, acabo de hacerlo y esta segunda, que bien podría ser autónoma, gana aún mayor sentido.
    Una serie muy divertida, Jesús. Ojalá se pudiera sortear así a la Parca, o al menos, aplazar su visita para cuando nos viniera bien, o sea, nunca.
    Un saludo

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  4. Ahora resulta que la Muerte se llama Andrés y que en vez de segar vidas va a tener que segar el prado. Curioso.
    Un buen micro. Saludos, Jesús

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  5. Un nuevo punto de vista de la tan temida y esperada Parca.
    Suerte y un saludo, tocayo

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