Mostrando entradas con la etiqueta Cadillac Solitario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cadillac Solitario. Mostrar todas las entradas

Derrotas invisibles

Siempre competía con ilusión, pero las victorias que tanto esperaba nunca llegaron. Impotente, decidió darlo todo en una última carrera que le haría dueño de un futuro imposible. Sus pies, juntos, recorrieron un corto trayecto, impulsados por el peso de su cuerpo, hasta quedar detenidos a escasos centímetros del suelo.
Escrito por Cadillac Solitario

Promesas

Guido y Luigi Farabutto, los estafadores que lograron vender un traje invisible al emperador, bien sabían que casi nadie iba a querer revelar el engaño. ¿Quién quiere ser considerado un imbécil?

Hoy se dedican a fabricar las promesas electorales de un partido político. Pero no voy a descubrir para cuál.
Escrito por Cadillac Solitario

Cursillo para el cultivo de la escritura

Siembra varias ideas en un folio en blanco y riégalas con tinta cada día mientras van madurando. Una vez que arraiguen utiliza como abono metáforas y otras figuras retóricas. Procura desbrozar las faltas de ortografía y siega la mala sintaxis antes de recoger la cosecha. Termina plantando el punto final.
Escrito por Cadillac Solitario

Sobre lobos y traumas

Mientras cubre una baja laboral por quemaduras, el lobo de Caperucita derriba las casas de dos cerditos y, anticipándose a estos, devora a su desprevenido hermano mayor. Luego, sin cazadores molestos, se tumba en la cama y espera al resto del festín, versión que ha causado ya innumerables traumas infantiles.
Escrito por Cadillac Solitario

El deseo

Para probar la máquina que hace crecer las ilusiones introduje mi sueño de viajar y la encendí. Enseguida me imaginé en otro continente, en las antípodas, en la luna...

Ahora he metido el deseo que tengo desde que empecé a leer. Pulso el interruptor. La máquina se pone en marcha.
Escrito por Cadillac Solitario

La fiesta

Después de la fiesta la casa parece un campo de batalla. Por pereza llamo a una empresa para que la limpien. Es cara, pero eficaz. Recogen botellas vacías, vasos sucios, restos de comida, colillas, se llevan el cadáver y pasan el aspirador. No pienso organizar ninguna más. Siempre acaban igual.
Escrito por Cadillac Solitario

Vidas idénticas

Lucía, empujada por sus amigas, pregunta a una pitonisa cómo será su futuro. Esta la verá atarse a un novio aburrido, a una hipoteca, a los silencios que llegan tras la luna de miel, a uno o dos críos... y sin necesidad de echarle las cartas. A ninguna de ellas.
Escrito por Cadillac Solitario
(Anónimo hasta febrero)

Pequeños monstruos

El niño llamó a su madre porque había visto un monstruo bajo la cama. Ella se agachó para mirar. Dos garras con uñas afiladas la aferraron. Se oyó cómo sus huesos se quebraban y cómo iba siendo devorada. Solo entonces, cuando el monstruo estuvo saciado, el pequeño pudo dormir tranquilo.
Escrito por Cadillac Solitario
Elegido mejor relato de noviembre de 2015