Ni Dolores ni Angustias
Soy una afortunada. Nací en una clínica privada de monjas. Esa tarde la monja mala tenía ginecólogo. Me libré de ser entregada a otra familia, gracias a Dios...
La que me ha tocado es rara. Pero al menos no me pusieron un nombre con el que sufres toda la vida.
La que me ha tocado es rara. Pero al menos no me pusieron un nombre con el que sufres toda la vida.