Escenas matutinas

A la espera. Siempre a la espera. Su vida era un un continuo esperar. Esperaba crecer, cuando niño. Esperaba la felicidad, cuando adolescente. Esperaba éxitos, cuando adulto. Esperaba conocer el sentido de la vida, cuando viejo. Yo sólo espero no acabar como aquel que veo en mi espejo del baño.
Escrito por Rafael Domingo Sánchez

2 comentarios :

  1. No sé si lo he entendido. Parece que de tanto esperar se ha vuelto loco y ¿no se reconoce en el reflejo del espejo?. Saludos

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  2. Rafael Domingo16/9/13 13:21

    Así es...Un último atisbo de rebelión ante lo inevitable de un fracaso...

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