Volutas

Volutas de humo poblaban la oscura estancia. De repente, un diabólico ser, mitad águila, mitad dragón, se abalanzó sobre mí, abriendo mis carnes con su pico y sus garras. Me sentí desfallecer... Al fin, una vivísima luz penetró en la sala, me calmó y me inundó de paz... ¡Había muerto!
Escrito por Daniel Carrascosa - Facebook

3 comentarios :

  1. Buen inicio Daniel. Mucha suerte. Ahí va mi "like it"

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    1. Gracias, Isidro. Ha sido ésta una incursión experimental. Espero repetir la experiencia.

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  2. GIL HERNANDO DE SANTIAGO25/10/14 18:24

    Afortunadamente quedan la luz y las volutas,
    Sigue escribiendo.
    Es un buen relato
    Gracias por tus comentarios.

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