Espérame en el Cielo

Me lo dejó claro, lejos de la agonía a la que estaba condenada, quería un final indoloro y rápido. Sólo han pasado unos minutos y ya la echo de menos. Nunca nos habíamos separado, pero en cuanto acabe de preparar la segunda dosis de este cóctel letal volveremos a encontrarnos.
Escrito por Ángel Saiz Mora

54 comentarios :

  1. Relato letal. De los que no dejan indiferente.
    Muy bueno, amigo Ángel.
    Suerte.

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    1. Con que te haya gustado a ti ya me doy por satisfecho.
      Gracias Rafa, por abrir la veda de comentarios.
      Un abrazo, amigo

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  2. Mi querido Ángel, yo lo que veo es una bonita historia de amor y un final (final en esta vida que conocemos) que a pesar de llevar implícitas dos muertes, no me resulta doloroso porque los protagonistas seguirán juntos incluso en la eternidad.
    Perfecto, romántico, tierno, pasional, lo tiene todo.
    Cómo tenemos el mes de mayo, suben y suben las temperaturas como la calidad en los relatos.
    Un beso fuerte.
    Malu.

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    1. Desde un punto de vista ético quizá no parezca un método ortodoxo el que han empleado, pero la verdadera crueldad en este caso habría sido estar separados, así que, efectivamente, es una historia de amor.
      Claro que hay muy buenos relatos este mes, entre ellos el tuyo, y los que nos quedarán por ver.
      Un abrazo fuerte, Malu

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  3. Es bueno tu relato como siempre, Ángel, pero permíteme que te comente algo que me ha gustado menos que en otros relatos tuyos.
    El título me ha desvelado la sorpresa final y, bajo mi humilde opinión, creo que devalúa un poco la calidad del resto del relato al quitarme ese punto de asombro.
    Espero que no te molesten mis palabras. Sabes que te aprecio y te admiro y por eso me gusta comentarte lo que me ha pasado por la cabeza tras leer tu buen micro.
    Un fuerte abrazo.
    Pablo

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    1. ¡Ojo, Ángel! Que conste que me gusta y mucho. Está excelentemente escrito como solo tú sabes hacerlo. Mi apreciación sobre el título es por rizar el rizo y porque me hubiera gustado no adivinar el final antes de llegar a él.
      Pero ya quisiera yo 'hacerlo tan mal' como tú.
      Otro fuerte abrazo, querido Ángel.
      Pablo.

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    2. Pablo, que mi comentario es una broma entre nosotros. Se lo hubiera dicho aunque nadie hubiera mencionado el título. Viajes al infierno que va haciendo una por ahí... Por si acaso. :)

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    3. Gracias, Patricia.
      Es que se queda uno con mal cuerpo cuando en lugar de expresar todo lo bueno que tiene el relato (y más de un autor que, aunque parezca difícil, es más buena persona que escritor) le busca un pero (por otra parte una opinión muy personal que no tiene por qué ser la correcta). Al final he querido ser honesto y decirle lo que me ha pasado por la cabeza cuando he leído el micro y, para mí, el ser sincero es una forma de respetarlo y admirarlo (pues lo respeto y admiro profundamente)
      Patricia, tus comentarios me tienen embelesado así que no tienes que darme explicaciones (aunque te agradezco tus palabras) y ya que estoy en casa de Ángel decirle que, al igual que los tuyos, también sus comentarios me dejan con la boca abierta. Y ahora, por fin, la cierro un rato y me callo ;-)
      un fuerte beso, Patricia y un gran abrazo (y van tres ;-)) para nuestro querido Ángel.
      Pablo.

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    4. Querido Pablo
      Valoro mucho tu sinceridad y tu valentía al exponerla, dos cualidades que te honran, como el resto de las que tienes. Los comentarios no tienen por qué ser siempre laudatorios, las opiniones críticas deben tener cabida. No es la primera vez que las recibo en 50 Palabras, donde no las prodigamos mucho (yo el primero), así que estoy encantado de ser merecedor de esa confianza. No soy ningún maestro, sino un eterno aprendiz, siempre lo he dicho, y luego están los gustos de cada uno, así que no tengas ningún reparo por ello y no dejes de hacerlo conmigo en el futuro si así lo estimas oportuno.
      En un texto, más aún en un relato corto, una sorpresa final suele ser bienvenida, pero tampoco, creo, su concurrencia ha de ser condición imprescindible. Salvando las distancias (que son todas), desde las primeras líneas de "Crónica de una muerte anunciada" de García Márquez, se conoce lo que inevitablemente va a sucederle al protagonista. Es otra forma de narrar. Tú y yo somos de The Beatles, pero en mi caso, la letra de "Espérame en el Cielo" de Antonio Machín me ha fascinado siempre, de ahí que haya parafraseado ese título, que me pareció muy adecuado para el texto. Hablando de textos, estoy deseando leer el tuyo, que, a juzgar por tu avatar actual, creo que pueda tratar sobre esos cuatro genios de Liverpool, ya se verá.
      Un abrazo fuerte, Pablo, y gracias por tu análisis respetuoso y detallado.

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    5. Gracias a tí, Ángel. Desde luego llevas razón y el título que me pones, "Crónica de una muerte anunciada", es un claro ejemplo, además de mi predilecta de GABO.
      Y ya que me abres los ojos también recuerdo muchas películas que empiezan por el final, evitando la sorpresa, y con una calidad increíble, por ejemplo, "Eva al desnudo" o "el crepúsculo de los dioses".
      Como bien dices no siempre hay que esperar una sorpresa, basta con paladear la obra.
      Aunque no quito lo que puse, se me ocurrió en ese momento y ahí lo dejo, tras leer tu explicación te tengo que decir que sí, que ahora tras tu comentario sí veo muy apropiado el título. Eres grande, Ángel.
      P D. Siento decirte que aunque tengo un micro por ahí de los Beatles, aún sigue en mi libretas saldrá pero aún hay que moldear lo un poco.
      Gracias y me sigues demostrando tu gran valía en todos los aspectos
      Pablo

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    6. Perdón por las erratas. El móvil. Siempre el móvil y su autocorrector

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    7. Bueno, se me pasaba (y eso que he escrito). Quizá haya sido algo injusto contigo porque, por tu bondad y calidad literaria, mi primer comentario fue más exigente con tu micro que con otros, precisamente por venir de ti, que eres mi Lennon de la página. Y a Lennon siempre le pongo el nivel más alto (de momento me guardo quienes son mi McCartney, Harrison y Ringo).
      Otro abrazo y van...
      Pablo.

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    8. Nada de injusto, por favor, al contrario. Todas tus palabras son perfectas y has aportado una vertiente diferente, que ha enriquecido sin duda mi pequeño texto y que una vez más te agradezco. Por mi parte, bienvenidos sean todos los comentarios y puntos de vista, tanto más los tuyos, siempre tan respetuosos y versados. Te permito y te invito gustoso, a ti como a cualquiera, a que seas todo lo exigente que creas oportuno con mis humildes letras, sin cortapisas y con total libertad, no admitiría que fuese de otra forma.
      ¿John Lennon, dices? Ya me gustaría acercarme siquiera a la estela de su sombra.
      Tú sí que eres genial.
      Otro abrazo

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  4. "Espérame en el cielo, corazón, si es que te vas primero, esperame que pronto yo me iré, para empezar de nuevo...
    Me has traído recuerdos, con está canción... Bueno ya te lo cuento otro día.
    Precioso Angel, otra joyita de las tuyas. Un beso

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    1. Perdón por las faltas pero desde el móvil....

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    2. Rosy, lo primero quiero agradecerte tus palabras, y lo segundo, decirte que me alegro de haber ayudado a que rememores buenas vivencias (espero) a través de la letra de una canción que no es "Espérame en el cielo" de Machín, pero también me gusta porque la temática es parecida. Yo sé la he escuchado a Celia Cruz y a Calamaro.
      Un abrazo

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    3. Esas no las conozco, yo me refiero a la de Albert Hammond, y sí los recuerdos son inmensamente maravillosos...
      Otro abrazo y de nuevo, gracias.

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  5. Sr. Saiz, yo también veo un fallo en su relato... No debe esperarle en el cielo, sino en ¡el infierno! Ay, cómo me gusta ese lado oscuro teñido de amor inmortal.
    Yo también te espero en el infierno con dos copas de champán. ;)

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    1. Srta. Richmond, es un honor para mí aceptar la invitación para tomar esas copas, porque lo de menos es el lugar, lo importante es la compañía.
      Abrazos

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  6. Impecable factura, Ángel, de un relato en el que el amor, como dijera el gran don Francisco de Quevedo y Villegas, se hce constante más allá de la muerte (aunque esta sea no natural). Por ello no puedo más que dejarte los dos últimos versos de ese gran soneto quevediano, "Amor constante más allá de la muerte":

    "(...) Serán ceniza, mas tendrá sentido;
    Polvo serán, mas polvo enamorado."

    Va mi "Me gusta", porque me ha gustado y muchísimo, y con él un fuerte abrazo.

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    1. Muy bien traídas esas palabras de Quevedo. Siempre hay que volver a los clásicos, ellos ya lo dijeron todo y admirablemente.
      A mí lo que me ha gustado mucho es tu comentario.
      Muchas gracias y un abrazo, José Antonio

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  7. Un micro que rezuma amor y ternura, Ángel. La separación será breve y eso me deja buen cuerpo. Un abrazo.

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    1. Con cuatro palabras has sintetizado muy bien la esencia que se encierra en cincuenta: "Amor", "ternura" y "separación breve".
      Muy agradecido y un abrazo

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  8. Precioso Ángel. Me encanta el relato y tu forma de contarlo lo hace perfecto. Besitos

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    1. Agradezco mucho tu amable comentario, Carmen.
      Un abrazo

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  9. El Dr. Kevorkian estaría encantado con tu protagonista y seguro le pedía la fórmula de ese cóctel, para ponerlo en su "Mercitron". Buena historia Ángel, contada con esa destreza que te caracteriza, te dejo un “me gusta”.
    Saludos.

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    1. El texto no entra en detalle, pero seguro que el cóctel es efectivo y, sus efectos, inmediatos. Mil gracias, Beto.
      Ya lo he dicho en otros foros, pero aprovecho para reiterar también aquí que estoy encantado de haber sido mencionado a tu lado.
      Saludos

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  10. Antonio B.13/5/15 21:49

    Retratas a una pareja tan pasional que ni la muerte los separa. Demasiado a mano le quedó a él el billete de ida a un destino que quizá ella no deseaba compartir.

    Un relato de romántica amargura. Triste e intenso. De emotiva factura, marca de la casa.

    Un abrazo, Ángel

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    1. Billetes para un viaje sin retorno, él último y definitivo, algo que también han querido vivir juntos, después de una vida compartida.
      Muchas gracias, Antonio.
      Un abrazo

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  11. Dos almas que se unirán eternamente en ese Cielo con mayúscula que has elegido. ¡Cuánto amor y cuánto valor hay en esa primera decisión y no menos en la segunda! ¡Menuda papeleta...! Me gusta, Ángel. Un abrazo.

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    1. Como bien dices, realmente hace falta valor para tomar esas decisiones, pero también para contemplar, bajo la sombra de la impotencia, cómo se apaga por momentos aquella a quien más se quiere, en lenta y dolorosa agonía. Una situación extrema en la que el dilema está servido.
      Gracias, Mª Jesús, y otro abrazo para ti.

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  12. Notincgas13/5/15 22:52

    A veces, muy de tanto en tanto, cuando el amor deviene eterno, se convierte en ejemplo.
    ¡Larga vida al Amor, Ángel y saludos cordiales!

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    1. Dicen que de amor nadie se muere, pero quién no ha deseado alguna vez uno tan intenso, perdurable y verdadero como el de esta pareja.
      Gracias por tu comentario, Carles, y saludos también para ti

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  13. Un acto pactado de amor y compasión, seguido de otro, con el que quizás ella no estaría de acuerdo. Más que una historia de amor sublime, me parece una despedida dramática, tanto por la enfermedad de ella, como por el miedo de él a quedarse solo.
    Me gusta, creo que es una historia con muchas dobleces y muy bien narrada.
    Un abrazo.

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    1. Has introducido el matiz de que quizá ella hubiera querido que él continuase su vida, además de que detrás de la decisión de quitársela tal vez subyace un miedo malsano y egoísta a la propia soledad. Dos posibilidades que abrirían la historia hacia otros recovecos posibles.
      Gracias por comentar, José. Un abrazo

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  14. Aquello de "hasta que la muerte los separe" no iba con ellos. Una historia muy emotiva a la par que triste que a una romántica empedernida como yo le ha planteado un interrogante. Enhorabuena, Ángel.
    Un abrazo.

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    1. Aparte de un amor absoluto, ambos comparten la creencia de una vida más allá de la muerte, en la que, por todos los medios, desean estar juntos. Hay muchas formas de romanticismo y, como ha dicho Notincgas un poco más arriba: "¡Larga vida al amor!"
      Muchas gracias y un abrazo, Fina

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  15. Voy a ser muy prosaica, Ángel, con tu permiso, porque sobre el amor de tu pareja de protagonistas está casi todo dicho y porque tu prosa tiene el estilo elegante y bien logrado al que nos tienes acostumbrados (no por ello le quito mérito, al contrario: cumplir siempre las expectativas no es nada fácil).
    Veo miedo al dolor en ella y confianza ciega en su pareja de que esta vez también la ayudará, lo que me lleva a pensar que ha podido contar con él en numerosas ocasiones. Pero el protagonista me inspira algo de cobardía y un muy mucho de pánico a la soledad por no querer continuar sin ella. No puedo evitar pensar en todos los que lo echarán de menos. Si ya cuesta digerir una pérdida, dos...
    En fin, que no pretendo otra cosa que "rizar el rizo"; eso me pasa por andar con prisas y llegar a tarde a los comentarios.
    ¡Felicidades, Ángel! Y un abrazo.

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    1. Hola Margarita
      Tienes mi permiso para ser muy prosaica y rizar el rizo todo lo que tú quieras, yo encantado de que me comentes, consciente como soy del poco tiempo que tenemos todos en este mundo de prisas. Has planteado varios puntos interesantes. Uno es el miedo al dolor, algo muy humano, que puede tener sentido si enfrentarse a él supone ganar una lucha, aunque en este caso parecía perdida. También mencionas acertadamente el miedo a la soledad, tan humano como el anterior. Sin duda, en el varón de este relato se dan ambos temores. También es cierto que ni él ni ella parecen pensar en nadie más, no sabemos si habrá terceras personas u otros familiares que llorarían sus pérdidas, ellos no parecen planteárselo. El amor es entrega, y también es egoísta. Esta puede ser la historia de un amor total, o la de un egoísmo y una cobardía, o todo a la vez. No sé si sabríamos encontrar las respuestas, pero está claro que el tema da para mucho, por lo que me alegro de haberlo sacado, y ahí lo dejo, un poquito abierto.
      Gracias otra vez, Margarita, por tu aportación. Un abrazo

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  16. Hola, Ángel. Veo que Margarita y yo hemos llegado después que la gran mayoría y que lo hemos encontrado casi todo dicho. Voy a hacer como ella, opinar sobre la actitud de los personajes, aunque mi visión no coincide con la suya. Tanto la eutanasia como el suicidio, siempre tan discutidos, creo que aparecen en tu historia más que justificados con la franqueza y la rotundidad de unas razones que no por pocas son insuficientes. Particularmente siempre he tenido y tengo en cuenta el dolor que puedan producir mis decisiones en los demás, pero llegada una situación como la que planteas, con esa claridad, no dudaría en hacer ambas cosas. Y eso que creo que ese punto es final absoluto. Aparte de todo esto, darte mi enhorabuena una vez más por mantener este gran nivel que te caracteriza y mandarte un fuerte abrazo.
    Enrique.

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    1. Hola, Enrique
      Llegados a una situación extrema como la que se plantea y ante unas circunstancias similares, habría que ver cómo actuaríamos cada uno de nosotros. Hasta que no nos ponen a prueba no sabemos a ciencia cierta hasta dónde podemos llegar. En comentarios anteriores se ha apuntado el suicidio y la eutanasia como una salida cobarde, cuando quizá también pueda ser cobardía contemplar cómo el ser querido, y nosotros mismos, sufrimos sin que podamos hacer nada por remediarlo, de forma estéril y sin llegar a ningún sitio
      En Cincuenta palabras se evalúan textos literarios, pero quizá habría que abrir una modalidad paralela referida a comentarios. En todo caso, igual que a Margarita y a los demás que habéis tenido la amabilidad de pasaros, agradezco infinito tu tiempo y tu siempre valiosa aportación.
      Un abrazo

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  17. Sr Ángel: intento hacer un pequeño hueco entre todas las personas que le han felicitado por su increíble microrrelato, con la misma intención. Pero como mis emociones no son calculables con palabras, y no encuentro manera de transmitir la profunda ilusión que me ha remediado, le dedico un "sin habla" y un silencio de gratitud por su obra de arte. Simplemente, brillante. ¡Felicidades!

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    1. Mil gracias por este comentario tan amable, que me llena de satisfacción.
      Un saludo

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  18. Salvador Pérez Salas15/5/15 2:13

    Te esperaré hasta antes de nacer o de morir. Te esperaré en la muerte, en la vida... Te esperaré en la desesperanza. Te esperaré en el desasosiego, en la duda... Siempre te esperaré. Te esperaré... y cuando no estés... iré a buscarte. No lo dudes.
    Esa fue su vida. Esa, su muerte.
    ¡¡¡ME ENCANTA!!!

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    1. Creo que la mayoría haríamos cualquier cosa por buscar, encontrar y acompañar a esa persona ta especial con quien querríamos estar siempre, o en su caso, esperarla cuanto haga falta, alguien así justifica una vida y, como bien dices, puede que hasta la inevitable muerte.
      Mil gracias, Salvador, por el entusiasmo vital que pones en todo y por tu atención constante.
      Un abrazo, campeón

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  19. Muchas personas argumentan la fe para justificar su creencia en el paraíso. Tu protagonista, con dos actos de amor y libertad, grita claramente que el amor no puede acabar con ese trance final y anodino que es la muerte. Gran relato Ángel. Un abrazo.

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    1. Ya conoces el refrán: obras son amores y no buenas razones. Si algo ha demostrado el protagonista, no con grandes proclamas, sino con sus hechos, es estar en posesión de un amor con vocación de eternidad, junto con la creencia de que, deteriorada esa carcasa que llamamos cuerpo, todo tiene una continuidad en otra dimensión.
      Muchas gracias por tus palabras, Salvador.
      Un abrazo

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  20. Amigo Ángel, como siempre, me ha encantado tu relato y aunque entiendo la sugerencia de Pablo, pero yo estoy de acuerdo en que el título está correcatamente puesto, pues ya descubre el tema que vas a tratar sin temores ni tapujos ni complejos, pues como decís, es un tema harto aludido, trillado, etc desde todos los tiempos, pero ahí están Romeo y Julieta, West side story, los amantes de Teruel -que también existe- y tantas obras maestras basadas en el mismo tema de amor sin barreras. Y ahí sigue el tema... podemos seguir escribiendo sobre ello y buscar la excelencia o quizás otra "vuelta de tuerca". Siempre es y será un reto.
    Un fuerte abrazo querido amigo.

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    1. El dinero y el poder son dos patas de ese taburete sobre el que parece que se asienta el mundo. La tercera, y no menos importante, no puede ser otra que el amor, tema recurrente donde los haya, vestido con mil ropajes diferentes, pero que poco ha cambiado desde la noche de los tiempos y que puede abarcar muchos tipos, como el del llorado B.B. King a su guitarra Lucille, seguro que tú también quieres a la tuya.
      Un abrazo grande, amigo Isidro

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  22. Es curioso que tu triste relato no deja un poso amargo, pues realmente al ser muertes secuenciales y acordadas no produce ese terror. Un logro.

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  23. Para logro, tus letras. Muchas gracias por pasarte por aquí, maestro. Un abrazo

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  24. Un relato tierno donde los haya, sensible. Un acto de amor que más que relato es poema. Me gusta tu vena tierna, ángel.
    Enhorabuena.

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    1. Hola Raquel.
      Intento, como ejercicio literario, que alguna vez salga de mí un lado oscuro, pero no acabo de conseguirlo, parece que ha de predominar siempre la otra faceta, tampoco importa, supongo que cada uno es como es.
      Muchas gracias por pasarte por aquí y encantado de que te guste.
      Un abrazo

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