Vecinos

Estaba harto de que aquel vecino ignorase sus buenos días. No iba a tolerarlo más.

Esperó en la escalera y al no obtener respuesta a su saludo disparó por la espalda. El hombre cayó y se golpeó la cabeza violentamente. Su implante coclear rodó hasta los pies de su asesino.
Escrito por Miguel Ibáñez

11 comentarios :

  1. Como me he quedado sin palabras... plas, plas, plas, plas.
    Aplausos, eh, no tiros.
    Buenísimo, Miguel.

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    1. Miguel Ibáñez9/6/15 18:10

      Muchísimas gracias. Un saludo

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  2. Bueno, bueno... Qué verdad es que formamos muchas ideas erróneas en la cabeza a todos los niveles. Enhorabuena, muy bien contado. Un abrazo.

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  3. El tema de los vecinos es bien, pero que bien complicado.
    Lo único que en este caso nos traes una historia que refleja muy bien ese dicho de las apariencias engañan y que no hay que dejarse llevar por la primera y siguientes impresiones ... Pobre vecino, con su sordera no oía nada, aunque ... digo yo ... no le hubiera costado nada saludar al cruzarse con alguien, no?
    Muy bien contado, besos.
    Malu.

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  4. Antonio B.28/5/15 10:57

    Contundente respuesta y contundente relato. De los que no dan lugar a interpretaciones.
    Una breve historia, completa y bien contada. Me ha gustado.

    Y como de todo se aprende, a partir de hoy seré mucho más amable con mis vecinos, sobre todo con ese que me mira raro.

    Un saludo

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  5. Pues vaya, Miguel. Parece que el asesino tampoco quiso saber mucho de la vida de su vecino (cosa loable, por cierto) y el asesinado con sus problemas de audición no podía escuchar pero, como dice Malu, al menos un gesto no hubiera estado mal. Claro que tampoco es para matarlo.
    Un saludo.
    Pablo

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  6. Supongo que el hombre, además de sordo, era un maleducado, aunque el vecinito de la escopeta es un zumbado en toda regla. Un micro muy bien narrado, Miguel. Un saludo.

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  7. Vaya unos humos que se gasta el vecinito... jeje
    Yo siempre saludo, por si acaso...
    Me ha gustado.
    Saludos.

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  8. Pero bueno, ¿dónde ha quedado rallar el coche, robar el correo, dejar notas anónimas en el buzón o poner a parir a alguien a sus espaldas? ¡Vaya maneras!
    Muy bueno Miguel. Saludos.

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  9. quería rayar el coche, pero bueno la intención es la que cuenta, en este caso la mala intención ...

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  10. Si es que hay vecinos que ya no se contentan con amargarte la vida, ¡no!, que han de arrebatártela. ¡Muy buen micro, Miguel!
    Un saludo.

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