El político sin sombra

Había una vez un político corrupto cuya sombra, abochornada, le abandonó. Durante un tiempo, el político corrupto vivió sin sombra. "¿Para qué la necesito?", se preguntaba. Sin embargo, un día, inaugurando una rotonda, advirtió que todos le señalaban y murmuraban. Acabó comprando una sombra china cuya desvergüenza estaba plenamente garantizada.
Escrito por Plácido Romero - Twitter

4 comentarios :

  1. Ahora la venta de sombras chinas, ya sean genéricas o intercambiables. Sombras que son incapaces de reconocer a su dueños, sombras de un político entonces.

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  2. ¡Los chinos y sus inventos! Vendiendo sombras desvergonzadas a los políticos corruptos se van a hacer millonarios. Yo, por mi parte, pondré un bar para sombras abochornadas que necesiten beber para olvidar a sus reflectores.
    Me ha divertido mucho, Plácido, sobre todo la frase final.
    Un saludo,

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  3. No sé si en los chinos las sombras desvergonzadas comparten estantería junto a los “preciosos” gatos de la suerte, lo que sí sé es que la vergüenza es de las pocas cosas que algunos indeseables jamás podrán comprar. Me ha gustado tu micro, Plácido. Un saludo.

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  4. Un exceso de sombras estos días me ha impedido llegar antes a la rotonda de tus letras, Plácido, pero por fin un "me gusta" va a tomar la próxima salida.
    Un cordial saludo.

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