Sinrazón

Finalmente, el único dentista que no recomendaba el uso del dentífrico oficial fue castigado por su terca rebeldía. Encadenado a la picota, los del pueblo se le iban acercando. Le reprendían unos y le insultaban otros. Le escupían los que más. Todos, sin excepción, le mostraban su complacida sonrisa desdentada.
Escrito por Enrique Mochón Romera

17 comentarios :

  1. ¡Qué imagen tan sonora has creado, Enrique!
    Y qué sensación de desazón, asco e incredulidad me deja la escena.
    Has conseguido una metáfora soberbia.

    Me acabo de dar cuenta de que hablo con frases cortas como si quisiera hacerme oír entre los gritos de los aldeanos. Así lo dejo porque así me has inspirado y estas palabras ya son tuyas.

    Aprovecho para felicitarte de nuevo por tu éxito en Relatos en Cadena de la Ser. Si ya es complicado que te seleccionen una vez, dos es para enmarcar. Me alegro, me alegro muchísimo, Enrique. Además estaba Rafa Olivares también. No veas lo que presumo entre mis amistades cuando les cuento que sois compañeros de letras ;)

    Me voy ahora mismo a lavarme los dientes para dejarte mi mejor sonrisa.
    Y un beso.

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  2. Gran metáfora de la realidad. Los de arriba envían las instrucciones, sus secuaces hacen que se sigan y se laven las mentes y los ciudadanos acaban accediendo, como marionetas, siguiendo un orden preestablecido, a pesar de que ese orden los deje, incluso, sin dientes.
    Si alguien piensa por sí mismo, lo engulle la masa que le rodea.
    Me ha encantado, Enrique. Frases cortas y certeras como flechazos envenenados que se clavan en el centro de la realidad de este inmenso vertedero en el que estamos convirtiendo el mundo.
    Sobresaliente como siempre tanto en fondo, como en forma.
    Un abrazo.
    Pablo

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  3. Notincgas24/6/15 20:05

    Esa sinrazón a la que nos enfrentas, Enrique, tan orweliana y tan terrorífica a un tiempo, transmite una gran angustia.
    Me ha gustado mucho.
    Saludos cordiales

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  4. Enrique, tu relato al final nos esboza una sonrisa, de momento dentada, pero también nos adentra en la intolerancia y en la impunidad que nos proporciona el grupo. Me ha gustado mucho. Un abrazo.

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  5. Un inocente linchado, lo de menos es estar en posesión de la verdad, su único "delito" el de no plegarse a lo establecido que, además, es inapropiado.
    He leído el comentario de Margarita, ¿dos veces seleccionado en REC? ¿y junto al gran Rafa Olivares? eso son palabras mayores, Enrique, aunque tampoco me extraña nada viniendo de ti.
    Enhorabuena por tus éxitos y gracias por relatos como éste que nos regalas.
    Un abrazo

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  6. Salirse del carrilo abandonar el redil.... Mala decisión. Muy bien contado. Enhorabuena. Un abrazote!!!

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  7. Cuando el poder te manipula y condiciona, lo convertimos en dueño de la verdad. Ese “Gran Hermano” que cuando alguien lo enfrenta y destapa sus mentiras no siente temor porque ya ha creado a la masa, de estúpidos, que se comerá al disidente. ¡Excelente Enrique!
    Saludos.

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  8. Sin pasta dentrífica y con muchos caramelos, una muerte dulce y destentada.

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  9. Antonio B.25/6/15 9:02

    Un certero aguijonazo en la deshumanizada ambición de las empresas farmacéuticas y en la comodidad de esos médicos que prefieren medicar para cubrir los síntomas para no molestarse en buscar el origen de la enfermedad.

    Oficialmente no hacen mala praxis, porque se basan en estudios avalados por la 'comunidad científica' que, curiosamente, han sido mayoritariamente financiados por las propias farmacéuticas.

    Pues contar esto, Enrique, en un relato ameno, ágil y con cierto aroma a edad media, es para quitarse el sombrero, por lúcido y divertido.

    Probablemente sospecharás con lo dicho que me ha gustado mucho tu relato.

    Un saludo.

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  10. Hola, ReCompañero. Ignacio se llevó las críticas y los votos, nosotros privilegiados espectadores. Magnífico tu Sinrazón, apunta a un nuevo éxito.
    Suerte.

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  11. Me ha sacado una sonrisa la imagen de tanto estúpido, mostrando lo que desde arriba no quieren subsanar... Nos venden la moto, la que ellos quieren.
    Excelente micro/denuncia...
    Un abrazo

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  12. La estupidez humana no tiene límites y es fácil arrastrar a la masa por el camino de la sinrazón. Buen relato, Enrique, con un toque de crítica social que nos hace pensar y a veces enmendar ciertas decisiones. Ah, y enhorabuena de nuevo por tu selección en REC, e igualmente a Rafa Olivares. ¡Un día de estos das el campanazo!
    Un abrazo.

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  13. Fantástico micro, Enrique. Narras de una manera magistral lo fácil que resulta alienar a la masa. Puede resultar absurdo, sin embargo, es tristemente el pan de cada día en nuestra sociedad. Nos guían, dicen que por nuestro bien pero, ¡ay del insensato que se salga del camino trazado! Repito, fantástico. Un beso.

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  14. La masa desdentada (y también descerebrada), iracunda contra quien no se somete a la ilógica del poder, que la azuza. Ese es el mundo en el que nos ha tocado vivir. Menos mal, Enrique, que nos queda la palabra...
    Enhorabuena por tu nueva presencia, esta vez acompañado de Rafael Olivares, en Relatos en cadena. ¡Estás que no pierdes una ocasión!
    Así que solo me queda decirte que va mi "Me gusta" por delante y mi consabido reconocimiento personal por tu escritura deslumbrante.
    Un fuerte abrazo, amigo.

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  15. Hola a tod@s. Y disculpad por no haber podido responder a vuestros comentarios antes y como hubiera querido.
    Este micro no tiene muchas interpretaciones; la idea es bien sabida y sencilla y he intentado transmitirla lo más claramente posible. Me alegro de que os haya gustado y de que compartáis mi punto de vista. Esa necedad inducida, de la que tan difícil es liberarse a veces, nos puede convertir en rebaño o en jauría según convenga al poder. Podría haberme inspirado en algún personaje famoso de esos que, mereciendo grandes honores, han sufrido y sufren el escarnio público, pero siendo una actitud tan generalizada y tan antigua (tanto como la humanidad), y reversible al mismo tiempo (cuántos probados delincuentes son recibidos entre aplausos al salir de la cárcel), no quisiera ponerle ningún rostro determinado.
    Gracias a todos por vuestros comentarios y también por vuestras felicitaciones por los REC. Como bien sintetiza Rafa fue una situación algo curiosa. De lo que no hay duda es de que ninguno de los dos caímos en el “amiguismo”, jajaja.
    Un montón de abrazos.
    Enrique.

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  16. Me encanta tu micro, amigo Enrique. Poco más tengo que añadir a los comentarios de los compañeros, salvo que, por lo que he leído, consigues plasmar denuncias sociales en muchos de tus micros. Eso, que ya de por sí es difícil sin caer en los tópicos, en un relato tan restringido en extensión es digno de un auténtico maestro.
    Un beso.

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    Respuestas
    1. Muchas gracias, Asun. Se me había pasado tu comentario. Me gusta transmitir parte de lo que pienso o siento en lo que escribo, aunque intento no "pasarme" intentando convencer a nadie de nada.
      Un abrazo y gracias de nuevo por todo lo bueno que me dices.

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