Luz de gas

Tenías razón. Te he traicionado y no he agradecido todo lo que has sacrificado durante estos años. Sin ti el mundo me habría devorado. Me convenciste y quiero que me perdones porque, como dices, "siempre la cago cuando tomo una decisión".

Reza por mí porque, tonta de mí, me marcho.
Escrito por Ignacio Urtiaga
(Anónimo hasta febrero)

13 comentarios :

  1. Plas, plas, plas, plas, plas, plas, plas, plas...
    No, no lo estoy matando. Son aplausos.
    Lo único, que mejor no te quedes a decírselo. Mándale un burofax.

    ResponderEliminar
  2. Hay gente que se cree el centro del universo y piensan que todo lo que hacen: sacrificio, consejos... es lo correcto. Incluso te dan opinión sin habérsela pedido. Y por supuesto, siempre la cagan los demás. En fin, que me parece muy bien que lo abandone tu protagonista.
    Un saludo. El título me ha encantado.
    Pablo.

    ResponderEliminar
  3. Sospecho que en esta ocasión ha dado justo en el blanco con su decisión y que el "sabiondo" tendrá mucho tiempo para lamentarse.
    Saludos, anónim@.

    ResponderEliminar
  4. ¡Qué inteligentemente planteada la estructura narrativa de este bien contado relato sobre las degradación y el maltrato! Con una afilada ironía, tu protagonista deposita toda su amargura en esa despedida en la que nos hace compartir su alivio.
    Me ha gustado mucho, desconocid@13.2
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  5. Ahí se queda con sus consejos, a la espera de otra víctima, porque esta le ha salido respondona. Al final lo ha visto claro, después de desmontar esa muralla psicológica en la que la tenía encerrada. Una decisión correcta y liberadora la suya, además de una despedida con estilo.
    Saludos

    ResponderEliminar
  6. El título es muy cinematográfico. Al igual que en la película, a la protagonísta la han intentado engañar. Un maltrato psicológico en toda regla. Al final toma la mejor decisión de su vida.
    Maravilloso relato.
    Enhorabuena. Besos

    ResponderEliminar
  7. Muy valiente y acertada la decisión de la protagonista, ya está bien de estar sometida ha esa presión e intolerancia.
    Muy buen relato, por el tema y como está contado, enhorabuena, me ha gustado.
    Saludos,.

    ResponderEliminar
  8. ¡Toma! Me encanta la forma en la que está contado, sin pena, sin temor, sin resentimiento.
    Bravo por la decisión de la protagonista y felicidades por el texto. Me encanta el título.
    Besos.
    Malu.

    ResponderEliminar
  9. Silvina Palmiero14/1/16 16:05

    Me parece ver tras este relato a una mala madre, una mujer frustrada de esas que le pasan factura a los hijos por la vida que no pudieron o no se animaron a tener. Sea éste el caso, o el de cualquier otra persona que haya torturado psicológicamente de ese modo a tu protagonista, su decisión final es excelente y el micro también. Me gusta!! Saludos

    ResponderEliminar
  10. Rectificar es de sabios, y "cagar" (con perdón), también.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  11. Esa es la mejor y más inteligente manera de apartarse de ese tipo de seres tóxicos, dándoles la razón a las cosas que ellos mismos saben que no son más que patrañas para tener a la otra persona sometida. Muy bueno. Un saludo.

    ResponderEliminar
  12. Relato amargo. Suerte que lo has aderezado con unas gotas de sarcasmo, que no deja de ser un primo segundo del humor.
    Saludos cordiales.

    ResponderEliminar
  13. Me habría gustado ver la cara del interlocutor. Gran entereza y seguridad, envidiables ambas, las de tu protagonista.
    Enhorabuena para ella y para el autor@.
    Saludos.

    ResponderEliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!