Cinco amores

Mar fue el primero y más puro. Nada que ver con la pasión carnal, compulsiva, que significó María. Marian me dio dos hijos y sus mejores años. Y Mariana, su abrazo cálido, reconfortante y maduro. El quinto: los tatuajes, tan grande como los otros; casi como mi temor a borrármelos.
Escrito por Enrique Mochón Romera

52 comentarios :

  1. Enrique tu protagonista se ve atraído a lo largo de su vida por mujeres cuyo nombre empieza por Mar, y según avanza su vida va añadiendo letras al nombre de mujer.
    Su quinto amor y creo que el más intenso, los tatuajes, con añadir letras se olvidaba de la anterior y contentaba a la siguiente. No sé si ese amor a los tatuajes le hacía buscar siempre mujeres con esos determinados nombres, y así evitaba borrárselos. Aunque creo que el único problema lo tendría con el acento de María.
    Genial y estupendo relato Enrique, me ha gustado mucho.
    Un abrazo.

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    1. Digamos que, condicionado por ese quinto amor y su enorme temor, de entre todas las mujeres que le gustaban seleccionaba aquellas que le permitieran mantener en su piel como mínimo las letras de la anterior pareja. Dada la pequeña extensión del relato no he podido aclarar que a partir del tercer nombre el acento se convierte en un punto, si bien algo más grueso de lo habitual de modo que pueda ocultar la tilde, ;-).
      Muchas gracias, Javier. Feliz con tu valoración.
      Un abrazo.

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  2. ¡Bueno, Enrique! Te has vuelto a salir. Me parece un relato con una originalidad exquisita, lleno de ingenio puesto a disposición de esta historia de amor, digamos, gradual.
    Que tu protagonista es un enamoradizo, está claro, pero, ese detalle de ir buscando mujeres cuyos nombres le cuadren para que su tatuaje siga siendo vigente (Mar, María, Marian, Mariana), demuestra a cuál de esos amores es más fiel.
    Y para culminar, esa forma tan bella que tienes de escribir. Nos has regalado un relato redondo. Gracias por compartirlo.
    Directo a mi libreta de favoritos. Una verdadera obra de arte.
    Un fuerte abrazo, amigo mío.
    Pablo.

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    1. Muchas gracias, Pablo. Me dices tantas cosas buenas que no sé a cuál acudir primero. Perfecto tu análisis, como siempre, y me encanta eso que dices de que mi supuesto ingenio esté a disposición de la historia. Porque creo que eso es lo que siempre queremos, contar algo, aunque intentamos que sea de un modo especial y, si puede ser, ayudados por una ocurrencia; pero a veces cuesta conjugar ambas cosas.
      Por lo demás, el día que reciba palabras poco favorables de tu parte creo me empezaré a preocuparme (por mí o por ti, jajaja). En cualquier caso, alguna vez diré a mis nietos que tengo el honor de figurar en esa mítica, mágica y mugrienta libreta tuya.
      Un fuerte abrazo, amigo.

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  3. En cuanto he leído tu micro, la imaginación me ha llevado a pensar en un marinero de esos que tienen un amor en cada puerto. En este caso el mar es la vida, porque reflejas con maestría y muchísimo ingenio las diferentes etapas del amor con cada una de las mujeres, desde Mar hasta Mariana. La última frase que habla del quinto amor, los tatuajes, es una acertadísima metáfora sobre el recuerdo que cada uno de esos amores ha dejado en él. Tal vez, ese temor que tiene el protagonista a borrar esos tatuajes/recuerdos, tiene que ver con el miedo a la vejez, a la falta de memoria, en definitiva, a la muerte. Bueno, Enrique, un micro macro, genial. Felicidades y un abrazo de admiración.

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    1. Me encanta tu lectura y tu comentario, Juana, pero confieso que mi intención no iba más lejos de plasmar, eso sí, la síntesis de una vida (con todos los matices que aporta cada edad) que ha sido condicionada por unas premisas algo más que caprichosas impuestas por el propio protagonista. La naturaleza del temor a borrárselos bien podría ser la que apuntas (yo había pensado en algo más inmediato y físico, pero me gusta más tu planteamiento), aunque quizá él no sea muy consciente de ello.
      Muchas gracias, Juana. Has sido muy generosa en todos los sentidos, pero que quede claro que la admiración es mutua.
      Un abrazo.

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  4. Una vida construida a medida de un tatuaje que es el que marca los pasos al protagonista, que ha podido englobar en un solo nombre, las distintas maneras que hay de amar. Me parece una idea muy original, plasmada con ese elegante estilo que te caracteriza. Enhorabuena por el micro, Enrique, y un beso.

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    1. Muchas gracias, Matrioska. Perfecto resumen el que haces de mi relato. Quizá todos construyamos nuestras vidas en función de algo, si bien no siempre nos demos cuenta de ello.
      Me encanta eso que dices del estilo, aunque no comparta tu opinión, :-).
      Un beso.

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  5. Parece que el "Mar" está muy presente en tu relato. Supongo que es un marino de esos que llevan tatuada su vida en su cuerpo. No queda nada mal cuando la pasión por los tatuajes se mezcla con la literatura. Esos símbolos son recuerdos que tapan las cicatrices del alma.
    Me ha gustado mucho.
    Un beso.

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    1. Muchas gracias, Olga. Es cierto que todos esos detalles nos remiten al mar o, como poco, a aquello que nuestra vida lejos de la costa pueda tener de lucha contra los elementos, o incluso de aventura. Me gusta mucho tu meditación sobre los tatuajes; sin saber bien por qué yo siempre los he relacionado con las cicatrices; me faltaba, para completar la idea, eso que apuntas "del alma".
      Me alegra que te haya gustado.
      Otro beso para ti.

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  6. Tus escritos destilan mucha clase, Enrique. Consigues una gran originalidad sin alardes literarios ni pomposas situaciones, cosa enormemente difícil y lejos del común de los mortales.
    Tu historia es sorprendente, cachonda, dramática. Con el amor al servicio de una afición más cercana a la adicción y a la obsesión que a una aparente cuestión de estética. Además repasas toda una vida a lomos de las edades del amor que avanzan al ritmo de la longitud de unos nombres finalmente reposados sobre su piel.
    Una historia con muchas lecturas y de una talento tan afilado que se queda tatuado en la retina.
    Enhorabuena y gracias.
    Un abrazo.

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    1. No sé ni que decir, Antonio. Partiendo de que todo cuanto escribes, ya sean comentarios como relatos, tiene un nivel inaccesible para mí, cosa que digo con la mayor sinceridad, todas estas palabras que me dedicas, que superan mis expectativas sobre cualquier posible elogio, me abruman. Mil gracias por llenarme de satisfacción y por ayudarme con tu estímulo a intentar mejorar y no defraudar a gente como tú.
      Acepto no obstante, sin reservas, esa sencillez que apuntas sobre lo que escribo, pues es algo que siempre busco, independientemente de lo que cuente.
      Por cierto, tu comentario, inmejorable.
      Un abrazo.

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  7. Cinco amores pero, por lo visto, al quinto es al único que muestra apego, ha podido dejar a los otros cuatro, pero no quiere deshacerse de éste. Has puesto mucha imaginación en esta historia, muy buena y original.
    Saludos.

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    1. Muchas gracias, Beto.
      Supongo que, cada uno a su modo, todos sus amores le han ido dejando huella más allá de esa tinta incrustada bajo la piel, si bien el quinto, por sus características y esa circunstancia del temor, ha resultado imperecedero. Me alegra mucho tu valoración.
      Saludos afectuosos.

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  8. Siempre nos sorprendes, Enrique. Esta vez no es la excepción y has elegido narrar la historia de un personaje tan singular como enigmático. La última frase deja ver que ha guiado su conducta amorosa adaptándose a una regla principal: No borrar de su cuerpo ni un solo trazo. Lo anterior bien puede extrapolarse y encontrarle un significado más profundo: la imposibilidad de desprenderse del pasado así como la dificultad de aceptarlo.
    Cinco veces genial.
    Un fuerte abrazo.
    Vicente

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    1. Me encanta esa interpretación que haces sobre los motivos, inconscientes o no, que impiden al personaje borrarse los tatuajes, algo en lo que Juana también ha profundizado, y que viene a enriquecer el relato. Yo, la verdad, me había quedado más en la superficie, y diría que por error, por falta de interés en hacerme preguntas al respecto. También después de tener la historia terminada me he preguntado sobre si es bueno o malo conducirnos en asuntos tan importantes como el amor por reglas preestablecidas. Y he pensado en la tiranía de la métrica y las rimas en poesía, o en las premisas de extensión, frases de inicio, temática y demás condicionantes de ciertos micros, y en los buenos resultados que ello a veces da, y he legado a la conclusión de que me estaba rayando, jajaja.
      Muchas gracias, Vicente, por tu invariable amabilidad y siempre excelentes comentarios.
      Un fuerte abrazo.

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  9. Toda una vida amorosa condensada en unas pocas líneas, un recorrido vital por la existencia de un personaje que podría ser cualquiera de nosotros, excepto que para la mayoría esos amores sucesivos suelen acabarse cuando encontramos una pareja con la que compartir el resto de nuestra vida, y, por tanto, son más efímeros y menos intensos; aunque también es cierto que hoy hay muchos más divorcios, y en los países más avanzados resultan más raros los emparejamientos hasta que la muerte los separe.
    Por otra parte, el microcuento va marcando muy bien las etapas de la vida del protagonista, lo que supone el paso del tiempo y el efecto que tiene en todos los aspectos de la existencia de una persona, en cómo nos va esculpiendo sin que apenas lo notemos.
    También quedan muy bien explicitadas las posibilidades que contiene ese abanico de sentimientos que es el amor pasional, abanico que va desde el romanticismo y la idealización hasta el erotismo y la lujuria, desde los hijos hasta la ternura y la complicidad.
    El quinto amor del protagonista es el más misterioso de todos, los cuatro anteriores parecen hitos de una andadura sentimental lógica, pero a ese último de tatuajes -¿compartidos?- no acabo de cogerle el tranquillo. ¿Es ella una mujer joven a la que agarra como a tabla salvadora en una edad cercana ya a la vejez? ¿El miedo a borrárselos es el miedo a que ese amor fracase y se quede solo?...
    Microcuento ‘dinosáurico’, es decir, que en muy pocas palabras tiene mucho contenido y muchas perspectivas. Mi enhorabuena y mis aplausos, Enrique.

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    1. Antes que nada, Enrique, muchas gracias por tan minucioso comentario. Muy generoso por tu parte. Veo que has entendido muy acertadamente toda mi intención relativa a los cuatro primeros amores. En cuanto al quinto, posiblemente tu buena disposición de hallar en él algo más de lo que cuento junto a mi necesidad de economizar palabras te hayan confundido. En realidad no es más que la afición del protagonista a tatuarse (él solo), un amor que ha convivido con los otros cuatro dejando una huella progresiva en alguna parte de su cuerpo y que, unido a su temor a borrarse esos mismos tatuajes, ha ido condicionando sus elecciones sentimentales en lo concerniente al nombre.
      Un abrazo, tocayo.

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    2. Pues sí, parece que he querido ver lo que no había en ese quinto amor, lo que era un molino lo he convertido en un gigante llevado por ese vértigo de amores sucesivos. Gracias por la aclaración, Enrique, tras la cual, me parece aun mejor tu microcuento.
      Un abrazo de vuelta.

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    3. Gracias de nuevo, Enrique. Eres muy amable.

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  10. ¡Mar-avillosa y "mar-nífica" (perdón por la licencia) historia!
    Muy original propuesta la tuya, amigo Enrique, que sacas a flote con tu especial y personal estilo. Entiendo el temor de tu tatuado enamorado porque dicen que duele quitarse los tatuajes mucho más que tatuarlos (eso dicen, que no soy yo de esa extraña costumbre, ajena a mi cultura ¿?).
    Va mi me gusta, sin tinta china pero con toda la sinceridad de la que soy capaz de demostrarte. Enhorabuena una vez más y nos seguimos leyendo.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Muchas gracias, amigo José Antonio. A veces cuesta entender los amores y los miedos de mucha gente, pero yo también he oído eso que dices sobre lo que duele quitarse los tatuajes (y tampoco me he hecho ninguno todavía, si no cuento aquellos que venían en los chicles y que se aplicaban con agua), y supongo que puede ser suficiente motivo para justificar la actitud del personaje. Visto objetivamente, yo se lo aplaudo también, porque si es de los que les da por grabar corazones en los árboles, al final acaba arañando los troncos de todos los plátanos del parque. Así con uno solo se va apañando.
      Un fuerte abrazo y por supuesto que nos seguimos leyendo; el tuyo debe de estar al caer.

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  11. La evolución de la vida tiene nombre de mujer. Un nombre que crece aglutinando todo, o sin perder nada, del anterior y así cada uno es distinto, pero se apoya en sus orígenes para consolidarse y expandirse.
    Y esto mismo le pasa a tu relato, que con cada frase aumenta en intensidad y el murmullo de las palabras salpican, mojan y calan hasta llegar a empaparnos, como si lo estuviéramos leyendo en la orilla del Mar.
    Y tú, mi querido Enrique, sigue, por favor, escribiendo historias directamente sobre la piel.
    Un abrazo con sabor a sal

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    1. Es increíble el modo que tienes de buscar y encontrar nuevas dimensiones a cada relato. Lo que para mí era apenas un planteamiento forzado de vida, con cierto componente lúdico, en tus palabras se convierte en una sólida filosofía vital que hasta podría tener sentido para algunos. Pero es que ahora no puedo evitar verte metida entre esas cincuenta palabras, chorreando de agua salada y a punto de resfriarte, ;-).
      Muchas gracias por todo, querida Margarita, y lo mismo te digo: sigue escribiendo como tú sabes.
      Un abrazo de los de antes de echarse a la mar.

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  12. Todas las mujeres que ha habido en su vida integradas en su ser y resumidas en un mismo nombre que se va enriqueciendo y agrandando con el tiempo, al que cada una ha aportado algo. Mujeres a la medida del protagonista, pues todas tienen el mar dentro y le suponemos marino, por aquello de los tatuajes. Un relato redondo y original desde su aparente sencillez, que tal vez también incluya alguna profundidad, como es que el destino sea buscado o venga predestinado, ya que tanta casualidad con los nombres no parece casual
    Un abrazo, Enrique

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    1. Todas sin excepción han aportado algo importante a cada una de las etapas vitales del protagonista, al que, por cierto, me gusta como le queda la relación con el mar que algunos le habéis atribuido. No especifico tampoco si esos nombres han sido casuales o no, aunque pienso que como mucho lo sería el primero. Para mí el mayor pensamiento profundo que puede plantear el relato es hasta qué punto importan ciertas decisiones en nuestra vida, no ya porque no cambien nuestro futuro, que sí (supongo), sino porque tal vez muchas de las opciones nos habrían llevado a situaciones igual de positivas aunque totalmente diferentes (o no tanto, quién sabe).
      Muchas gracias, amigo Ángel, por tan gran comentario y por todo lo demás.

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  13. Pues si, el amor siempre deja una huella imborrable (o como tu personaje, que no quieres borrar), el recuerdo de un retazo de tu propia historia y evolución personal.
    Original Enrique, tiene tu sello.
    Un saludo,

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    1. Es verdad, Raquel. Pocas cosas hay que nos marquen tanto como el amor, aunque a veces, como el caso de este personaje, los motivos para no borrar sus huellas pueden ser de lo más prosaicos (al menos en apariencia).
      Muchas gracias y un saludo.

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  14. ¡Guau! Vaya pedazo de micro, está trabajado de la primera letra a la última. Este lo veo yo firme candidato a ganador. Enhorabuena, maestro.

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    1. Qué cosas dices, Belén, con el montón de fantásticos "retazos" que hay este mes. De todos modos me alegro mucho de que te haya gustado, maestra.
      Muchas gracias y un fuerte abrazo.

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  15. ¡Me encantan estos juegos de palabras! Y tu relato es buenísimo
    A mi también me gusta hacer juegos con las palabras, vocales y consonante. Un día escribí uno que tengo por ahí en mi blog que predominaban la "V" y los protagonistas se llamaban Alvaro y Elvira. En fin me lo has recordado Enrique, mucha suerte
    Besicos

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    1. Muchas gracias, Cabopá. A veces estas restrinciones, curiosamente, consiguen abrir más nuestras ventanas a al imaginación o al menos guiarla por caminos que de otro modo nunca habríamos tomado.
      Espero tener ocasión para conocer a esos dos personajes tuyos.
      Besos.

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  16. Toda un vida resumida en su cuatro mujeres, todo un amor único a su tatuaje. Una M que marca el destino de sus encuentros, amores, compañía, lujuria o pureza.
    Un 50 fantástico al que le tatúo yo la G de genial.
    Un abrazo y un beso Enrique.

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    1. Qué comentario más bonito, Belén. En efecto, la vida del personaje transcurre por ese estrecho cauce que marcan las letras de su piel. Y posiblemente no le haya ido mal. Cosas de la ficción.
      Un abrazo, un beso y muchas gracias por esa G, Generosa.

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  17. Cinco amores en tan solo siete letras. Echar la vista atrás y recordar todos esos intensos y buenos momentos, olvidando los malos, los conflictos y las rupturas. Yo tampoco me quitaría ese tatuaje, marca y señal de toda una vida, por la que ha transitado mirando siempre hacia delante, sumando pasión, abrazos, hijos y letras.
    Gran relato, Enrique; positivo y vitalista.
    Un abrazo.

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    1. Veo que tú también te has centrado solo en los aspectos buenos de lo que cuenta el relato. Aunque, valorando con perspectiva esa conducta controvertida del personaje de elegir a sus parejas en función de unas letras sobre la piel, y observando sobre todo que sus resultados no han sido negativos, no seré yo tampoco quien lo critique.
      Muchas gracias, Jose, por tu visita y por este estupendo comentario.
      Un abrazo.

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  18. Carmen Hinojal26/2/16 12:30

    Ah, el amor, ese algo que nos hace desearlo, cada vez que lo sentimos, como si fuera la primera vez. Me gusta mucho tu micro Enrique. Es un relato lleno de pasión y muy positivo. Abrazos.

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    1. Eso es, Carmen; he querido mostrar algunas de las pasiones más importantes en la vida del personaje, si bien su relación con los tatuajes ha sido más determinante que ninguna en cuanto ha condicionado el resto.
      Muchas gracias.
      Un abrazo.

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  19. Enrique, no puedo añadir nada que no se haya dicho por los compañeros que ya han comentado antes. Pero me gustaría decir que, ese miedo a borrar sus tatuajes ha condicionado toda su vida amorosa. Eso es muy triste, pero lo has escrito y contado tan bien!
    Va mi me gusta sin ninguna duda.
    Enhorabuena Enrique!
    Besos

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    1. Realmente es triste imponer restrinciones al amor. En este caso, no obstante, he querido tratar la situación lo más desenfadadamente posible. Me alegra saber que te ha gustado así.
      Muchas gracias, Pilar.
      Besos.

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  20. La Mar de original y Maravilloso, por supuesto.
    Querido Enrique, tienes una forma de escribir que me emociona. Es aparentemente sencilla, pero rica desde la primera palabra hasta la última. Y lo haces con todos tus relatos, toques el tema que toques y lo escribas en el formato que te impongan.
    Te mando un beso fuerte... Creo que te veo entre los ocho finalistas.
    Malu.

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    1. Muchas gracias, querida Malu. Siempre leo tus comentarios con la confianza de que me vas a subir la moral, pero esta vez creo que se me va a quedar por las nubes durante mucho tiempo. El nivel de calidad de los relatos presentados cada mes está subiendo de un modo preocupante, :), por lo que veo muy difícil estar en la final. Me sobra con tus palabras.
      Un beso fuerte.

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  21. Indiscutiblemente, el protagonista habrá tenido una vida completa y llena de recuerdos imborrables.
    Y el autor podrá presumir de otro gran relato, escrito con esos destellos de humanidad que le caracterizan.
    Cinco abrazos, Enrique.

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    1. Completa, y también variada, a pesar de esa norma autoimpuesta.
      Muchas gracias, Carles. Me gusta lo que comentas sobre los destellos. Espero que, de acuerdo con eso que se dice, escribir me esté haciendo menos malo.
      Cinco abrazos, :).

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  22. Por no repetirme, no sabía que adjetivo ponerle a tu relato; como no se puede poner cojonudo porque es una palabrota, pues lo dejo en blanco para que te imagines lo que quieras: Enrique tu relato es__________,
    Un fuerte abrazo amigo Quique.

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    1. Pues menos mal que no lo has puesto, Isidro; a veces es preferible repetirse, aunque con este cheque en blanco que me das has dejado más que satisfecha mi vanidad. Muchas gracias por tu visita y por este _________ comentario.
      Un fuerte abrazo.

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  23. Originalísimo relato. El quinto amor, el apego a sus tatuajes, el no borrar de su existencia nada de lo vivido, le ha llevado a superponer amores que le han marcado en su vida y en su piel. Genial, Enrique. Un abrazo.

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    1. Perfecta síntesis de la intención del relato, Salvador. Me alegro mucho de que tu opinión sea tan positiva.
      Muchas gracias por todo y un abrazo.

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  24. Los mejores amores, como los de tu protagonista, dejan su huella indeleble. Los mejores relatos, como este, también.
    Un beso grande, Enrique.

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  25. Muy bonito, Sandra. Muchas gracias por pasarte.
    Otro beso grande.

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  26. No sé si has leído "Amores" de Luis Mateo Díez, al que me recuerda tu micro. Cinco amores que van resumiendo, elípticamente, toda una vida: amor primero, amor de juventud, amor maduro y de mediana edad y tal vez, el último amor, y junto a los cuatro, el amor a los tatuajes, metáfora tal vez de lo que va dejando huella en nuestras vidas, de ahí el miedo del protagonista a que se le borren. Magnífico micro, Enrique. Saludos.

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  27. Tengo a Luis Mateo Díez entre esos escritores "muy recomendados" pendientes de leer en cuanto tenga ocasión. Me gusta mucho la lectura y el análisis que has hecho. En principio solo quería plasmar esa idea de que el miedo a borrarse las letras condicionara sus sucesivas elecciones amorosas, pero una vez puestos intenté darle un poco de sentido a cada una de ellas.
    Muchas gracias por todo, Miguel.
    Saludos.

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