Reunión en la sala de espera

En el depósito de cadáveres Javier comentaba que un infarto había acabado con él. Eduardo, que un hueso atravesado en su tráquea lo dejó sin respiración. Carlos, víctima de un sicario, preguntaba si España había ganado el mundial. Ninguno lo sabía: todos habían muerto antes de que terminase el partido.
Escrito por Pablo Núñez - Twitter

72 comentarios :

  1. ¿Cómo se les ocurre morirse antes de que termine un partido tan importante? Los cadáveres desinformados no deberían morirse. Pablo me gusta el ingenio y humor que despliega en este relato, muy bueno.
    Saludos.

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    1. Beto, me alegro que te guste. Eso digo yo, ¿cómo se les ocurrió morirse ese día?¿No saben que una vez que te mueres ya no sabes más nada de la vida? Se quedarán con la duda trascendental de qué pasó en ese partido.
      Un fuerte abrazo y gracias por pasearte por aquí.
      Pablo.

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  2. La prorroga los pillo en el peor momento, aunque es posible que Javier, el del infarto, murieae viendo el partido. Una conversación de cadáveres muy entretenida.
    Muy buen relato Pablo, me ha gustado muvho.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Muchas gracias, Javier. Quién sabe, a lo mejor no llegaron ni a la prórroga. A lo mejor el del infarto se quedó ahí en el momento que Robben se quedó solo delante de Casillas. O quizá Eduardo se atragantó cuando le dieron la patada a Xabi Alonso. O estaba en un restaurante y no masticó lo suficiente. Nos quedaremos con la duda pues ya no están aquí para contárnoslo.
      Un fuerte abrazo, Javier.
      Pablo.

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  3. Pablo, veo algo en este relato bastante especial, aunque no sé si lograré explicar lo que es. Resulta que estos hombres han muerto, algo bastante importante, sin duda, pero uno de ellos (quizá le pase lo mismo a todos), parece estar más preocupado por algo tan aparentemente trivial como un partido de fútbol que por el hecho de haber dejado de vivir y todo lo que esto conlleva. Para mí esta escena podría ser una muestra nada descabellada de ese espíritu contradictorio que nos caracteriza. Aunque quizá el pobre hombre solo lo dice por entablar algo de conversación, lo cual nos llevaría a una lectura tan profunda también como entrañable, y que tendría que ver con otro aspecto humano, típico, y con su trascendencia más allá de la muerte. Son más las cosas que veo, pero no quiero alargarme más, solo decirte que me parece un relato sobresaliente que te deja muy buenas sensaciones.
    Un abrazo, amigo Pablo.

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    1. Querido Enrique, cuando lo escribí lo que se me vino a la cabeza eran tres hombres que, por casualidades de la vida, se encuentran en sus camillas antes de ser metidos en las cámaras frigoríficas porque el personal del depósito está viendo la final y los han dejado allí hasta que termine el partido.
      Javier lamenta el haber muerto por culpa de un infarto sin previo aviso, Eduardo, el no haber masticado mejor ese último trozo de pollo y Carlos, algo ausente y sin pensar en la muerte, está más preocupado por si España ganó o no, y no por los colores, que también, sino porque de ese resultado dependía salvar la vida si ganaba una apuesta, pero no tuvo tiempo pues se vengaron de él antes de terminar el partido. Quizá solo quiera saber si se podría haber salvado o si las deudas lo hubieran matado de todas formas.
      A partir de ahí, todo tipo de interpretación es loable. El humor absurdo, el surrealismo y la fina capa que separa la vida de la muerte, pero que una vez traspasada, sabes lo que no saben los vivos, lo que hay más allá, pero también, te quedas sin saber cómo continúa la vida del más acá.
      Un abrazo y gracias por tan generoso comentario, amigo mío.
      Pablo

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  4. Genial Pablo, me ha encantado este relato lleno de humor y surrealismo

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    1. Gracias, Juanjo. Mi intención fue comenzar el relato con naturalidad pero en una situación y lugar fuera de lo común y, tras la primera parte, dar un giro inesperado en el que, en un momento tan trascendental, se pregunte por algo, en esos momentos tan trivial como el resultado de un partido. Elegí ese partido de España por ser conocido por todos. Con ese giro quise dejar un poco de humor negro en el relato.
      He leído en facebook lo que has puesto al compartir mi relato en tu perfil y tengo que darte las gracias por nombrar que es un relato de estilo berlanguiano. Para mí es una de los piropos más grandes que se me han dicho, pues soy un fan de Berlanga. Creo que te has excedido por el cariño que me tienes pero, me ha sentado fenomenal.
      Gracias y un fuerte abrazo, amigo mío.
      Pablo.

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  5. Pienso, al igual que Enrique, que interesarse por el resultado de un partido de fútbol no es algo que se esperaría de un cadáver (bueno, tal vez del mío sí). Sin embargo, lo interpreto como un símbolo de lo difícil que debe ser desprenderse del mundo de los vivos. En mi país, México, la línea que separa a los vivos de los difuntos es muy tenue. Algunas celebraciones tradicionales incluyen comida, bebida, uniformes deportivos, etc. para 'mimar' a los muertos.
    Estupendo como siempre, Pablo.
    Un abrazo.
    Vicente

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    1. Hola, Vicente. Mi intención era la de sorprender en la última parte del relato, de ahí que pusiera la pregunta del partido en el último finado, algo trivial, cuando los otros dos están lamentándose de sus muertes, algo bastante más serio. El final, me lo imagino a los tres mirándose y encogiéndose de hombros sin saber cómo quedó el partido. Y, a la pregunta sobre fútbol, olvidan que han muerto y centran sus problemas en ese deporte que levanta tantas pasiones.
      Un fuerte abrazo y gracias por pararte a dejarme tus palabras.
      Como siempre, es un gusto.
      Pablo.

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  6. Muy fina y muy bien trazada esa crítica a las obsesiones absurdas que tenemos hoy en día. Bravo por ti, mago de las letras. Me encanta siempre leerte.

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    1. Gracias, Belén. Tenemos algo en común: a mí también me encanta leerte. Me encanta lo que dices de fina y bien trazada crítica. Me ha gustado mucho tu comentario.
      Un beso fuerte.
      Pablo.

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  7. En realidad, uno de los cadáveres tertulianos no murió de muerte natural o accidental, sino que fue asesinado. Curiosamente es quien pegunta por el resultado futbolístico. ¿Tuvo algo que ver el partido en su asesinato? ¿Era por alguna apuesta ilegal? ¿Estaba la mafia detrás?
    Me estoy desviando sobremanera, porque en realidad lo que quiero dejar patente es que tu relato, amigo Pablo, es espléndido -algo habitual-, con un toque de sorna y humor en un ambiente tan serio como es un depósito de cadáveres.
    Espléndida narración la tuya para la que va, muy merecidamente, mi modesto me gusta acompañado de mi enhorabuena más sincera.
    Un abrazo muy grande.

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    1. José Antonio, eres un genio.
      Te has metido en mi cabeza en el momento de montar el relato. Pensé que era muy difícil llegar a la conclusión de que a Carlos lo mata un sicario por un asunto sucio de apuestas y todo su dinero se lo juega en el resultado de ese partido pero, la suerte le es esquiva y lo matan antes de saber si ha ganado o ha perdido la apuesta. Es más, no sabemos si apostó por Holanda o por España. A él le importa el resultado para saber si también tiene que lamentarse como los otros (uno por no cuidarse el corazón y el otro por no masticar cuando comía) o definitivamente el resultado lo hubiera sentenciado del todo. ¡Bravo, amigo!
      A todo esto le quise dar un tono de humor negro sacado de un lugar tan lúgubre como un depósito de cadáveres.
      Cuánto me ha gustado tu comentario, tanto como tu personal, inconfundible y genuino "me gusta".
      Un abrazo muy fuerte.
      Pablo.

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    2. ¿Un genio, Pablo? Pues ya estás tardando en pedirme tres deseos, aunque el de que te conceda buenas dotes de magnífico escritor no va a ser necesario. Creo que ese ya lo posees y nos lo demuestras en cada una de tus aportaciones a Cincuenta palabras.
      ¡Qué exagerado eres en tu comentario (que agradezco)!
      Un abrazo.

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  8. Debe ser terrorífico marcharse a la eternidad sin saber cómo ha quedado tu equipo. Humor del bueno, Pablo.
    Enhorabuena y suerte.

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    1. Rafa, que tú, que eres un experto del buen humor, la ironía y el doble sentido me digas que este relato es humor del bueno, es para mí el mejor halago que me podías dejar.
      Muchas gracias por pasarte por aquí.
      Un fuerte abrazo.
      Pablo.

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  9. Uff, sin desmerecer a nadie, ¡vaya día grande el de hoy!

    Me pasa como a Enrique, que le veo un montón de "lecturas" a tu historia. Pero esa imagen que creas, con los muertos tumbados en las camillas bajo sus relucientes sábanas blancas, en una sala aséptica, fría y deshumanizada, charlando animadamente sin importarles demasiado lo que dice el otro, mientras esperan su turno en el juicio final me parece... gloriosa.
    Enhorabuena, mi querido Pablo.
    Un beso

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    1. Querida Margarita del Brezo, exactamente esa imagen de las camillas con los cuerpos cubieros de sábanas es la primera que se me vino a la cabeza para trenzar esta surrealista historia de una conversación entrecortada de tres hombres que están esperando a ser metidos en sus respectivos habitáculos. Como siempre digo, y para mí es un gran halago, me encanta dejar un relato que tenga las lecturas que cada lector quiera darle, y con una continuidad lógica a la historia esbozada allá arriba. Ese es el reto, que el lector termine la historia a su gusto. De una o de mil formas. Todas las que se le ocurran serán buenas.
      Tu comentario me ha dejado en la gloria.
      Un besazo y gracias por pasearte siempre por mis historias, que son tuyas también y de todos los que la leen.
      Pablo.

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  10. Muertes muy distintas y una única curiosidad post mortem. Y es que la muerte, aunque siempre inoportuna, se ha ensañado está vez en su crueldad privando del desenlace del partido final de un mundial con la tan esperada presencia del equipo patrio.
    Entiendo la sala de espera del título como una especie de limbo que nadie quiere abandonar sin antes conocer ese resultado tan importante, más que la propia muerte.
    A mí me parece una muy ácida crítica a la escala de prioridades del macho humano respecto al empleo de su tiempo de ocio. Y es que, como dijo el sabio: "er furbo es asín".
    Un gran relato, aparentemente sencillo, pero con una confortable mala leche. Enhorabuena, Pablo.
    Un abrazo.

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    1. Ya ves, Antonio. El género humano es así y la escala de las prioridades la tiene bastante desordenada.
      La sala de espera, físicamente, es el pasillo del depósito con esas tres camillas alineadas, y espiritualmente, la que tú apuntas pues, una vez que los guarden en las cámaras de cada uno con su tarjeta en el pie, ya no tendrán ningún contacto entre ellos ni con su pasado. Pienso que en ese momento tan trascendental en el que podrían habernos contados los tres qué hay más allá, se ponen a lamentarse de su mala suerte y a preguntarse cómo quedó un partido de fútbol, en vez de qué es lo que viene ahora, o acordarse de cómo estarán sus familias.
      Me encanta tu comentario y que hayas pillado que hay un poco de crítica al ser humano, capaz de ser intrascendente hasta el último momento de su vida.

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  11. Hay cosas en las que reparamos lo menos posible; una lista que, sin duda, encabeza la muerte. Se dan circunstancias en las que ni se nos pasaría por la cabeza pensar que podemos morir; ese partido, también sin duda, sería uno de esos momentos. Quizá el paso de un lado a otro no sea tajante y sí gradual, de ahí esa sala de espera que haría las veces de purgatorio, donde los recién finados, mientras se preparan para la otra dimensión, no dejar de ser lo que siempre fueron, hombres adictos a un juego que parece mucho más que eso. Simpático, original y con una dosis de fina crítica.
    Un abrazo, grande, Pablo

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    1. Efectivamente, Ángel. Como siempre con tu atinado comentario desvelas que el paso, al menos lo que he querido transmitir, entre la vida y la muerte es gradual y que el ser humano no cambia radicalmente al morir, sino que sigue siendo el mismo de antes. El mismo animal de costumbre al que le sigue preocupando si aquella pelota que salió del pie de Iniesta, al final entró o no.
      Un fuerte abrazo, amigo mío y gracias por pasearte por aquí.

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  12. Seguro que no tarda en entrar alguien que ha muerto después del partido y les puede sacar de dudas. Así podrán descansar en paz. Muy imaginativo y divertido, Pablo. Un abrazo.

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    1. Hola, Juana. El problema va a ser que cuando entre el siguiente, a ellos ya los hayan guardado, no se puedan comunicar y se queden con el resquemor de no saber el resultado.
      Me alegra que te haya divertido.
      Un beso muy fuerte.
      Pablo.

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  13. Pues ahora van a tener que comunicarse con ouija o algo similar para saberlo... Anda que el interlocutor vivo se quedará a cuadros al recibir su pregunta!
    Divertida historia. Y por la parte de crítica, nos queda el consuelo que parece que es sólo uno de ellos el que pregunta por el partido ;-)
    Un beso.

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    1. Desde luego que el interlocutor se va a quedar a cuadros, jajaja. Me imagino a los tres, como fantasmas, apareciéndose ante Del Bosque preguntándole por el resultado. Deben ser espíritus errantes buscando la respuesta. Me alegro que te haya gustado el relato, M.Carme, te haya parecido esta historia, divertida.
      Un beso muy fuerte.
      Pueblo

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  14. Sala de espera del más allá. ¡Vaya! ¿¿¿hasta para morirse hay que hacer cola y esperar??? ¡Que fastidio Pablo! Hay cosas que por lo visto nunca cambian, como las conversaciones típicas de fútbol.
    En fin, me ha gustado mucho. Un saludo Pablo.

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    1. Me alegro que te haya gustado, Raquel. En esta sala de espera se ha centrado la conversación en ese partido, como se podría haber centrado en cualquier otra nimiedad. Todavía no son conscientes de que han muerto. Se están haciendo la idea poco a poco.
      Un beso.
      Pablo.

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  15. ¡Lo que es el ser humano! Están muertos y se preocupan por el fútbol. Ah, vale, que es la final. Entonces si.
    Es divertido tu relato, que los muertos hablen, ficticio, pero lo que dicen bastante real. Yo sé de una que la dejaron sola en el paritorio por que era la final de Copa de Europa... jajaja.
    Un beso, Pablo.

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    1. Jajaja ¿Y cómo quedó el partido? uyyy, perdón. ¿Cómo salió todo? ¿Bien?
      Gracias por pasarte por aquí, Olga.
      Un beso fuerte.
      Pablo.

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    2. Ganó el Real Madrid. Hace casi 18 años. Cómo pasa el tiempo!!!

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  16. Veo a unos forofos futboleros que se han quedado fritos por distintos motivos en el campo de fútbol y que se van a quedar con las ganas de saber cómo termina el partido, nada más y nada menos que la final del mundial. Vamos, para matarles. Muy buena imagen la de los tres cadáveres charlando de sus cosas en el depósito. Un micro muy ocurrente y simpático, Pablo. Un beso grande.

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    1. Gracias, Matrioska. Ahí los tienes a los tres tan contentos con sus cosas. Ahora ha tocado el fútbol pero conozco a otros que murieron cuando Rosa fue a Eurovisión, y se quedaron con las ganas de saber si ganó.
      Un beso y gracias por pasarte por aquí.
      Pablo.

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  17. Los he visto charlando animadamente sobre la muerte y esa gran duda... Jejeje. Me sacó una sonrisa Pablo. Gracias por tus letras.

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    1. Ya ves, Carmen. Charlando de lo cotidiano como si se muriesen todos los días. Arrancarte una sonrisa es uun gran premio para mí.
      Un besote.
      Pablo.

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  18. Perdóname, Pablo. Pero vengo del relato de Juana.... Tu relato me ha hecho ver que el hombre de sus sueños, es todavía más perfecto, aunque, más impensable y seguro que no se encuentra ni en sueños. Los tuyos, aunque murtos, son más reales y palpables en sueños, en el estadio y en casa. Voy a seguir soñando, ay qué lío me estoy haciendo.
    Pero que sí, que me gusta y un beso.

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    1. Pues si te gusta, mi querida Patricia, misión cumplida. Ahora me acercaré al relato de Juana, o mando a uno de estos tres, ya veré.
      Un beso fuerte.
      Pablo.

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  19. Por aquí, al ver las interpretaciones que estáis dando, que me encantan, quiero dejar claro que, aquí el que escribe es futbolero. Nada más y nada menos que sigo a tres equipos, poe este orden: Betis, Atlético de Madrid y Real Sociedad.
    Lo de meter la conversación de fútbol en el relato no es ni mucho menos por menospreciar a los aficionados a este deporte, yo entre ellos, sino tomar un tema que está siempre de actualidad, y, además, un partido tan especial como el del mundial, que todos conocemos.
    Podría haber tomado otra conversación trivial, como por ejemplo, la que he nombrado en un comentario anterior de cómo quedó Rosa en Eurovisión u otra de este estilo.
    Mi intención era el crear una sala de espera con la conversaciones triviales que se tienen en la misma, pero con la diferencia que esta sala de espera es algo tan especial como un depósito de cadáveres y los tertulianos están muertos.
    Bueno, dicho esto estoy encantado con todos vuestros comentarios y la forma de interpretar el relato según vuestra visión. Creo que eso es lo más importante en un micro, la interpretación del lector y, como digo, estoy encantado de leer vuestros comentarios. Y aquí sigo esperando todos los que queráis hacer. Muchas gracias a todos.

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  20. Trivial conversación entre personas que ya carecen de vida y son dispares pero con un misma curiosidad. Algo en común, un partido, una sala de autopsia,una sábana blanca y un 50 original con un toque de humor que hace que su lectura resulte grata. Buen relato.
    Un abrazo grande Pablo

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    1. Muchas gracias, M. Belén. Creí que has resumido a la perfección el alma y relato. Me alegro que te parezca grata su lectura. Podrá mí son muy gratas tus palabras.
      Un besote.
      Pablo.

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  21. Curiosa situación la de morirse y seguir vivo. Los dos primeros personajes comentan cómo han pasado de una vida a otra, y el tema de conversación no parece muy halagüeño, pero ahí está Carlos para desviar la atención, un mecanismo psicológico de defensa muy usual.
    Se supone que los tres protagonistas son españoles, y que el momento cumbre de la historia de nuestro fútbol fue la consecución de la Copa del Mundo en Sudáfrica, así que un buen tema para no interrogarse sobre dónde están, sobre qué va a ocurrirles en esa situación, es preguntar si la selección nacional es la nueva campeona del mundo.
    El humor, desde luego, es un arma muy potente en las peores situaciones de la existencia. Hace poco, escuché por la radio la siguiente anécdota sobre Búster Keaton, aunque no sé si será cierta: Cuando estaba en su lecho de muerte, sus familiares se preguntaban si habría fallecido ya o no, pues su inmovilidad así hacía sospecharlo. Uno de ellos dijo que le tocasen los pies, porque los muertos solían tenerlos fríos. Y Keaton dijo: “Juana de Arco, no”.
    Un saludo afectuoso, Pablo y enhorabuena por poner ese punto de humor.

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    1. Enrique, como siempre tus comentarios son para ponerlos en un marco. Para mí es un verdadero placer leerte y admiro la dedicación que pones en comentar nuestros relatos. El mío lo has diseccionado a la perfección y de regalo me dejas una anécdota que no conocía del gran Buster Keaton y que me ha encantado. Fiel a su ingenio hasta en sus últimos momentos.
      Muchísimas gracias por todo, Enrique.
      Un fuerte abrazo.
      Pablo.

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    2. Gracias por tu amabilidad, Pablo, y gracias por ese fuerte abrazo que te devuelvo.

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  22. Tres desconocidos en una sala de espera conversando sobre sus últimos momentos. Pero los tres murieron a destiempo, como seguramente siempre ocurre, sin poder disfrutar de un triunfo irrepetible. ¡Qué inoportuna es siempre la muerte!
    Estupendo y simpático relato.
    Un abrazo, Pablo.

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    1. Como bien dices ¡qué inoportuna es la muerte inesperada! Y vaya día para caer. Sí no recuerdo mal el 12 de julio del 2010. Seguro que le muerte ese día estaba trabajando y, jorobada por no poder ver el fútbol, se llevó a los tres por delante.
      Gracias por pararte a comentar, Jose. Es un placer leerte como siempre.
      Un abrazo.
      Pablo.

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  23. Picaresco y original relato!
    Que inoportuna la muerte! de todos modos no es mal tema para cuando se carece de vida.
    Me gustó mucho :)
    Un abrazo

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    1. Gracias, Anaid. Quién sabe, en los momentos más duros quizá sea terapéutico hablar de temas intrascendentes para evitar el dolor.
      Muchas gracias por tu comentario, Anaid. Me encanta que te hayas parado a dejármelo.
      Saludos.
      Pablo.

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  24. Carmen Hinojal26/2/16 12:26

    Hermoso relato sobre la fragilidad humana Pablo. A pesar de estar muertos, se sienten tan vivos que la vida les sigue atrayendo. Es tan humano aquello de estar presente en cualquier detalle que nos haga sentirnos vivos, es positivo y hermoso el simple hecho de querer vivir. Abrazos.

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    1. Muchas gracias, Carmen, por tus palabras. llevas toda la razón. Creo que los muertos, si existe ese estado de transición entre la vida y la muerte, se agarrarán a cualquier asidero para sentirse vivos hasta el último instante.
      Gracias por pararte a comentar, es lo que más me gusta del blog: saber qué os ha sugerido mi relato. Cada comentario lo va enriqueciendo más y eso es de agradecer.
      Un fuerte beso.
      Pablo.

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  25. ¡Muy ocurrente! Entretenida la charla, ya vendría un muerto más reciente a informarles del resultado del fútbol! Buen micro, compañero. Un abrazo

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    1. Muchas gracias por ese ¡qué ocurrente!, Nolelia.
      Pues sí que estaba entretenida la charla pero te confieso que no me quedé escuchándolos mucho tiempo. Temía que al verme allí, me tomaran por muerto.
      Un besazo, compañera.
      Pablo.

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  26. Y ahora llego yo dos días después y está todo dicho ...
    Si te digo la verdad, antes de leer los comentarios, he pensado que era la final del mundial que ganó España y en eso he acertado. Por otro lado, he visto a los tres en ese delicado momento tan trascendental como es pasar a estar muerto, más preocupados por el fútbol que por su propia muerte y he pensado en lo absurdos que somos los humanos a veces, incluso muertos ...
    Como siempre, impecable querido Pablo.
    Te mando un beso bien fuerte.
    Malu.

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    1. Muchas gracias, Malu. Es cierto que los humanos tendemos a ser absurdos. Además, en momentos incómodos, ya no pongo la muerte sino imagínate un funeral de alguien allegado pero sin ser un familiar o amigo muy cercano, las conversaciones se tornan triviales para evitar pensar en lo que realmente ha reunido allí a la gente, que es la muerte. Siempre pienso que en nuestro interior, la tememos pero pensamos que no va con nosotros y de ahí, cuando nos pasa cerca, evitamos hablar de temas trascendentales.
      Un beso y gracias por lo de impecable.
      Pablo.

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  27. Pablo, descubro por tu micro que ni siquiera la muerte nos libra de tener que esperar en una sala de espera ni de las conversaciones intrancendentes que en ellas se escuchan.
    Muy bueno tu micro Pablo.
    Enhorabuena,
    Besos

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    1. Gracias, Pilar. Eso parece, siempre tendremos que esperar e incluso, quien sabe, pedir la vez.
      Un beso, me alegro que te haya gustado y que te hayas pasado por aquí a decírmelo.
      Pablo.

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  28. Buen relato de humor negro, Pablo. Un partido de fútbol asesino que se lleva por delante al infartado cuyo corazón no aguanta la tensión, al que comía olivas mientras miraba el partido y al tercero, ejecutado por algún turbio asunto. Lo que no saben los protagonistas es que hay un cuarto difunto esperando en la antesala y que sí sabe el resultado final del partido: un hincha del equipo perdedor de tendencias suicidas.
    Abrazo, Pablo.

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    1. Gracias, amigo Carles. Una buena idea la que propones. Realmente aquel partido fue de infarto y se le puede llamar asesino. Yo debo ser de los pocos que no lo vi entero. Venía de la playa y aproveché el principio del partido para no coger mucho tráfico. Llegué a mi casa bien empezado el segundo tiempo así que tuve que sufrir menos.
      Al decirme lo del suicidio del hincha holandés he recordado los suicidios que hubo en Brasil en el año 50 cuando Uruguay le ganó a la Canarinha su mundial. Desde luego hay veces que sería terapéutico no ser tan aficionado al fútbol.
      Un abrazo.
      Pablo.

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  29. Crispín27/2/16 8:34

    Bueno Pablo. No hay problema, cuando llegue mi hora los busco y los pongo al día. Como dice don Antonio, iré ligero de equipaje, y podré incluir los resultados de los últimos mundiales, que no es bueno quedarse con cosas pendientes.
    Un abrazo, Pablo.

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    1. Bueno, Crispín, espero que pase mucho tiempo antes de que llegue tu hora. Recuerda que preguntan por el partido del 2010. Como le digas el resultado del España-Holanda del 2014, se van a volver a morir.
      Un abrazo y quédate con nosotros. Déjalos con la duda. Ya se les pasará la curiosidad.
      Un abrazo y gracias por pararte.
      Pablo.

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  30. Qué buena película te has montado Pablo. ¡Me pido dirigirla! Tú la produces, jejeje! Luego me envías el guión técnico.
    Me ha gustado mucho.
    Un abrazo my friend Paul.

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    1. Gracias, Isidro. Me alegro que te haya gustado. Hecho lo de que la dirijas. Difícil veo lo de la producción. Voy a romper la hucha a ver cuánto hay. De actores podemos coger a nuestros cincuenteros.
      Un abrazo, mí querido amigo.
      P.D. De la banda sonora te encargas tú. Eso seguro que sale bien.
      Pablo.

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  31. Una mezcla de humor negro y teatro de lo absurdo con un toque de forofoliteratura, jajaja. Genial, Pablo. Un abrazo.

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    1. Me alegro que te haya gustado, Salvador. Esa fue mi intención, una mezcla de lo que apuntas. Si lo he conseguido, misión cumplida.
      Gracias por pararte.
      Un abrazo.
      Pablo

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  32. Hola, Pablo. Me gustan mucho los relatos en los que la acción o el diálogo no se interrumpen por el pequeño detalle de que sus protagonistas mueran. El tuyo incluye además un buen sentido del humor. Supongo que disfrutaste al escribirlo tanto como nosotros al leerlo.
    Enhorabuena. Un abrazo.

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    1. A mí también me gustan los relatos en que la fantasía forma parte del mismo, Georges, como es que unos muertos tengan su conversación en el depósito.
      La verdad es que disfruté imaginando la situación y luego plasmándola en este formato que tanto me gusta de cincuenta palabras.
      Gracias por pararte por aquí a contarme que te gustó. Un placer saludarte.
      Pablo.

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  33. Me ha encantado tu relato, Pablo. Muy divertido. También me hizo acordar al principio de una película de Woody Allen (no recuerdo cuál ahora) en donde los muertos, en el Infierno, se cuentan los motivos por los que están allí.
    Siempre es un gusto leerte.
    Un beso grande.

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    1. Pues para mí es un gusto que te haya gustado y, aún más, que te haya recordado a una película de mi admirado Woody Allen.
      He recordado que en “Desmontando a Harry”, no sé si te refieres a esa, el personaje de Woody Allen, Harry, baja en un ascensor al infierno y tiene un diálogo con el diablo.
      Creo que Harry le comenta al diablo que no esperaba que en el infierno hubiera aire acondicionado y el diablo le contesta que por supuesto que lo tiene porque es malo para la capa de ozono. Creo que solo a un genio como Woody se le pueden ocurrir esas cosas.
      Muchas gracias por pasearte por aquí.
      Un beso, Sandra.
      Pablo.

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  34. Jajaja genial relato Pablo, te apuesto que si la historia hubiera transcurrido en Brasil, los muertos hubieran vuelto como zombies solo para preguntarle a los vivos si ganaron ellos el mundial (y luego se los hubieran comido al recibir un rotundo y carcajeado "no").
    Un abrazo.

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    1. Muchas gracias, Jean. Me alegra que te guste este relato. No dudo que su hubiera pasado en Brasil, pasase lo que cuentas, jajaja. Eso da para otro micro.
      Gracias por pasearte por aquí. Siempre es un placer leerte, tanto tus relatos como tus comentarios.
      Un abrazo.

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  35. Berlanga y Solana, el pintor, juntos. Macabro micro con tintes de humor, donde tres finados no han traspasado el umbral y comentan sobre su muerte. Realmente, en esa sala de espera al otro lado, mientras los dos primeros muertos comentan los detalles y causa de su muerte, el tercero, ahí el humor negro, se lamenta que le haya liquidado antes de saber si España es gana el partido de su vida. Después de toda una vida futbolística, de seguir a España en los mundiales y verla regresar derrotada, irse al otro barrio justo antes de ese partido definitivo, le da sentido a esa muerte injusta. Gran micro y te deseo lo mejor. Saludos.

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    1. ¡Vaya, Miguel! Con quién me comparas. Agradezco mucho tus palabras. Has desmenuzado a la perfección la idea que quería transmitir cuando escribí el relato y eso me hace feliz, haber llegado a tan buen lector como tú.
      Un abrazo y yo también te deseo a ti lo mejor.
      Pablo.

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