Vértigo creciente

Como si de un globo aerostático se tratara, se eleva hacia su cenit. No tiene límites. Ingrávido asciende contemplando la superficie terrestre, cometas, estrellas... El vacío del espacio se acrecienta. Comprende que no parará nunca. Que no llegará nunca. ¿Quién dijo que la vida fuera fácil? Ni siquiera la eterna.
Escrito por Gabriel Pérez Martínez - Web

31 comentarios :

  1. Gabriel intuyo al leerte que nos cuentas el último viaje de alguien que ha dejado esta vida, más que todo por tu final "eterna". Ojalá supiéramos que hay después,pero en ocasiones no sabemos ni lo que va a ocurrir mañana.
    Buen relato Gabriel.
    Un abrazo.

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    1. Muchas gracias, Javier. Desde luego... Hay que disfrutar el día a día.
      Un abrazo.

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  2. Coincido con Javier, pero yo pensaba que lo del descanso eterno era otra cosa. Para un rato vale, pero estar flotando, por ahí, para los restos parece un poco chungo. Además, el que quiera experimentar eso ya tiene sustancias ad hoc. Sin bromas, muy bueno, Gabriel. Sierte y saludos.

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    1. Je je je... Si hay algo, esperemos que no sea así. Mientras tanto, intentaremos vivir la que no es eterna lo mejor que podamos...
      Muchas gracias, Jesús.
      Un abrazo.

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  3. Ah, muy bien cierre. ¡Qué fatiga de vida eterna!
    Saludos cordiales.

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    1. Ja ja ja... Muchas gracias, Carles. Ya tenemos bastante con ésta como para agobiarnos con la eterna también, ¿no?
      Un abrazo.

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  4. Carmen Hinojal3/10/16 11:21

    Eso compañero. Gabriel, si la vida eterna es estar flotando como un globo, terminaremos por desear que no sea eterna. Y volver a nacer de nuevo, en otra vida mucho más interesante. Me ha gustado. Abrazos.

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    1. Muchas gracias, Carmen. Mucho más interesante la reencarnación, que las cosas eternas agobian un poco, ¿no? (je je je).
      Un abrazo.

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  5. Esa onda expansiva que refleja el relato nos sume en la incertidumbre de la inmensidad. Mientras mayor es el elemento con el que nos comparamos, más pequeños e insignificantes somos.
    Un interrogante inmenso para un cincuenta palabras estupendo.Saludos, Gabriel.

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    1. Desde luego que somos insignificantes si nos comparamos con la inmensidad. Por suerte nadie lo es si se compara con su propio universo.
      Me ha encantado tu comentario, Manuel.
      Muchas gracias.
      Un abrazo.

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  6. Eso te pasa por ser tan bueno, Gabriel, y salir disparado al cielo. Aquí abajo estamos más entretenidos y, aunque haga calor, compensa. Anímate y vente al infierno.

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    1. Hazme un hueco, Patricia, que voy para allá! Ja ja ja...
      Un beso.

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  7. Si es que el sueño de la vida eterna se abraza con mucha ligereza, tanta como la de ese globo. ¿Quién nos dice que una vez alcanzada, si es que hemos sido buenos, nos vaya a gustar?
    Un buen relato que encierra un importante reflexión. Enhorabuena.
    Un saludo.

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    1. Desde luego, Antonio. No sabemos si hay algo y, si lo hay, si nos va a gustar... Así que mejor ceñirnos a vivir esta vida lo mejor que podamos, intentando que, quienes nos rodean (directa o indirectamente), también la vivan de la mejor forma posible.
      Muchas gracias y un abrazo.

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  8. E ingrávida me quedo leyendo tu 50, una maravilla en el espacio de las letras. La eternidad está en tus escritos Gabriel.
    Un abrazo grande.

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    1. Guau...!! Ingrávido me dejas tú a mí con tu comentario, Mª Belén... Letras eternas, las tuyas.
      Un beso enorme.

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  9. Es lógico que ese viaje hacia el destino final se ejecute sin prisa. Las premuras vienen como consecuencia de la falta de tiempo, algo que no sucede cuando éste es eterno, aunque me temo que también debe de resultar aburrido, eso sí que produce vértigo.
    Un abrazo, Gabriel

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    1. Si lo eterno es aburrido, vaya tostonazo... :-)
      Mientras tanto, como he dicho en otros comentarios por ahí arriba, vamos a intentar vivir el día a día lo mejor que podamos.
      Un abrazo, maestro.

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  10. "Etéreo" micro el tuyo, Gabriel. Me ha gustado, como me gusta ver los éxitos que vas cosechando en tantos concursos... ¡por algo será! Te felicito por ello.
    Un abrazo.

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    1. ¡Muchas gracias, María José!
      Los éxitos, algunas veces vienen y, sobre todo, se van... ;-)
      Un abrazo.

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  11. ¡Ay, yo pensaba que descansaría en la vida eterna! Avísanos al llegar porque esto es para pensárselo...
    Un beso.
    Malu.

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    1. Imagino lo que tiene que ser despertar de un descanso eterno (incongruencia enorme esta que digo...) cuando tienes mal despertar como yo... (je je je)
      Muchas gracias, Malu.
      Un beso.

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  12. Etérea me siento tras leer tu micro. Aportas una visión muy novedosa de la vida eterna, ya no es reposo esperado. Nos tendremos que ir haciendo a la idea...
    Muy original tu micro, Gabriel. Un abrazo.

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    1. Esperemos que si hay algo, no sea como he contado en este micro...
      Muchísimas gracias por tu comentario, Carmen.
      Un abrazo.

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  13. ¡Qué mal rollo! Si en eso consiste la vida eterna, menudo fiasco. Felicidades, Gabriel, has conseguido que comparta ese vértigo con tu protagonista. Un saludo.

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    1. Ja ja ja... Desde luego Matrioska...
      Muchísimas gracias y un abrazo.

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  14. Desde luego, el vértigo de tu relato transciende y se prende al lector, que se queda un tanto mareado. Inquietante y bueno, porque consigue transmitir lo que narra. Un saludo.

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  15. Gabriel, con tu micro nos das una nueva visión de la "Eternidad". Parece que el viaje que es la vida tiene su continuidad después de la muerte, y este viaje parece infinito, la eterna búsqueda...
    No se entonces porqué lo llaman descanso eterno...
    Buen micro.
    Besos

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  16. Vaya, Gabriel, tu relato me ha hecho sentir una sensación muy agradable, y eso para mí tiene mucho mérito. Me parece una situación muy bien contada y resuelta de una manera simpática y brillante.
    Enhorabuena y un abrazo

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  17. Ante la eternidad, la ley de la gravedad no tiene nada que hacer.
    Me ha gustado cómo lo cuentas.
    Un abrazo.

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  18. Muy buen relato, porque nadie sabe cómo es la vida eterna pero todos contamos algo sobre ella.

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