El viejo Miguel

Miguel ha envejecido visitando diariamente la playa, donde se sienta hasta que atardece. Miguel espera, y espera...

Hoy, por fin, algo entre las olas lo sobresalta. Es una botella con un mensaje. Lo lee. Lo relee.

Se arrodilla y llora amargamente durante horas.

Al anochecer, Miguel se pierde mar adentro.
Escrito por Sonia Serna San Miguel - Web
Anónimo hasta noviembre

8 comentarios :

  1. Tal vez ese mensaje, en esa botella es lo que llevaba tanto tiempo esperando Miguel. Y por lo visto, al leer su contenido,ha decidido que ya no vale esperar más y a lo mejor en el mar encuentre al remitente del mensaje.
    Un relato muy fotográfico, cada párrafo nos muestra de forma clara la situación que quiere expresar.
    Buen relato, me ha gustado.
    Un abrazo, anónimo.

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  2. He imaginado que la respuesta que tanto espera es imposible, el mar le devuelve su propia ansia de comunicar que sigue vivo, que vengan a rescatarlo. Lo imagino náufrago, en una isla solitaria, tan alejada de todo como su esperanza. Abrazo anónimo/a

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  3. Maria Galerna19/10/17 17:45

    Creo que no esperaba esa botella, sino lo que pedía en ella.
    Sin esperanzas...
    Muy bueno.
    Un saludo

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  4. ¿Qué espera Miguel a la orilla de esa playa? ¿Por qué va diariamente y está allí horas y horas? Sin duda, lo que espera, al dedicarle tanta paciencia y esfuerzos es lo más importante de su vida, de hecho, lo único importante, dado lo que decide, finalmente, tras llorar amargamente, cuando le llega ese mensaje dentro de una botella, es acabar con su vida, pues conocido lo que tanto esperaba y deseaba saber, parece que ya nada tiene sentido para él.
    Tanto en su sentido literal, como en su sentido metafórico, el microcuento puede entenderse en muchos sentidos, y puede aplicarse a muchas situaciones de la vida, en este caso, llevadas a su extremo, lo cual lo enriquece mucho.
    Un abrazo.

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  5. Alguien espera durante años de soledad una respuesta. Quizá esa botella la haya lanzado él mismo y regrese a sus manos de forma estéril, sin que nadie haya atendido su llamada de auxilio. Tal vez esperaba la noticia de alguien que se fue. El caso es que el mensaje en el interior le ha destrozado, ha roto la razón de ser de su existencia, partiendo en añicos sus anhelos, sean cuáles sean.
    Un relato interesante sobre la duro que puede ser asumir una esperanza rota.
    Un saludo

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  6. Triste desenlace para una vida de espera, tal vez en soledad perpetua.

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  7. Julián Lausín del Barrio22/10/17 20:04

    Me encanta el relato, permite que cada uno viaje a la situación y la adapte a sus circunstancias. Muy brillante

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  8. Un hermoso micro, lleno de interrogantes. ¿Quién envía la carta? ¿Cuánto tiempo lleva Miguel esperándola.
    Enhorabuena. Saludos

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