Acogedora ocupación

—Ya estamos con lo de la propiedad privada. Tráguese las llaves si le apetece. No hay escrituras que valgan, amigo mío. A saber lo que le habrán dicho por ahí. Sea buen chico y quítese cuanto antes ese pijama lleno de casitas con jardincitos. Podemos hacerle sitio en la cama.
Escrito por Eduardo Martín Zurita

48 comentarios :

  1. Pues si que parece hospitalario ese ocupador u ocupadora. Aunque nosotros, los cincuentistas, no creo que tengamos tanta cara como ese elemento, sabremos recibirte con cariñosas alharacas por escrito. Bienvenido, Eduardo. Sin haber estado, se te echaba de menos por aquí, al menos yo. Abrazos y suerte.

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  2. Eduardo, lo primero darte la bienvenida y me alegra leerte por aquí.
    Nos presentas un relato de "ocupas", pero eso sí, educados, fíjate que lo único que le echan en cara es ese pijama. El título muy bueno, define plenamente el relato.
    Me ha gustado, enhorabuena por el relato.
    Un abrazo, Eduardo.

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    1. Eduardo Martín Zurita15/12/17 20:22

      Hola, Javier. El segundo en "bienvenirme". No está nada mal, es pódium. Traté de que el texto fuera paradójico e irónico. Parece que algo he conseguido. Lo mismo los ocupadores pertenecen a la burguesía arruinada, vete tú a saber. Porque el burgués nunca deja de serlo, hasta venido a peor fortuna. Pero sí, son gentiles los ocupadores, qué menos. El título me costó trabajo, pero al fin salió el que reza. Un abrazo fuerte, Javier, y muchas gracias por tu comentario.

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  3. Eduardo Martín Zurita15/12/17 20:05

    Mi gran Jesús: tenías que ser tú, cómo iba a dudarlo, el que me dieses la bienvenida a modo de comentario. A esta casa de la escasa verbosidad, palabrería, como no fuera en los comentarios, tan sagaces, tan oportunos, tan atinados las más de las veces. Todas. Tú me recomendaste esta bendita sede. Echar de menos es un sentimiento muy hermoso, sobre todo cuando el echado de menos está vivito y coleando, aunque un poquito mayor. Solo voy a decirte gracias, amigo, mi muy amigo y hacerte notar que el okupa (ahora sí pongo la "k") es el portavoz de los ocupadores(vuelvo a la "c") son varios. Dan para una orgía quizá. Aquí lo dejo, en aras de no truncar de raíz los posibles comentarios, un auténtico soma para mí. Y el debate y hasta la polémica alumbradora. La propiedad es un tema grande, como 50 palabras, y todos los que le dan aliento y vida. Como tu amistad.

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  4. Eduardo, ya estaba deseando este momento. Tocas un tema delicado con un punto de ironía muy fina, de la que me encanta, y tan bien escrita y desarrollada, ¿a quién no?
    En las historias sencillas, en esos detalles pequeños (el pijama de casitas con jardincitos), con efecto como la tuya, se demuestran los mejores maestros de este amplio mundo del microrrelato. Creo que esta página acaba de enriquecerse mucho con tu presencia y tu primer microrrelato en ella.
    Bienvenido y gracias por dejarnos este destello de tu maestría.

    Un fuerte abrazo.
    Pablo

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    1. Eduardo Martín Zurita15/12/17 20:40

      Hola, Pablo. El tercero en recibirme y comentar, subes al cajón. Gracias. Tú si que eres un maestro. En escribir micros y en comentarlos. Y micros de todos los tamaños. Como Jesús, como Javier. La ironía, sí, has dado en el clavo. Una historia sencilla con un trasfondo que supongo se va a debatir. Los detalles, sí, Pablo. Y no creas que no me cuesta: tiendo a lo abstracto. A la poesía. Pero me esfuerzo, eso te lo aseguro. Hay que darle su sazón a cada plato. Sus ingredientes necesarios. Y el micro tiene que tener acción, verbos de movimiento, objetos, involucración de los sentidos. Pero qué te estoy contando a ti... Intentaré acercarme a vosotros, los campeones. Aquí hay muchos y muchas. He aterrizado en un estupendo planeta. Ahora toca esforzarse para no desmerecer. Tu acogida es cálida. Creo que nos vamos a poder saludar y conocer más hondo en la quedada. Un abrazo muy fuerte y un beso para tu chaval. ¿No se llamará Pablo? Entonces, en la quedada, me hablas de él; bueno, si te parece.

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    2. Será un placer. Pablo se llama. Por si lo quieres leer, aquí te dejo un microrrelato dedicado a él publicado hace más de de años, creo, aquí en cincuenta palabras.

      http://www.cincuentapalabras.com/2015/04/mi-superheroe.html

      Un abrazo.

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    3. Eduardo Martín Zurita16/12/17 12:29

      Lo voy a leer, Pablo, con todo el detenimiento, interés y la devoción debida. Ya te contaré por aquí. Resumir a un hijo superespecial en 50 palabras ya tiene mérito. Esprimirse de esa manera el corazón. Otro abrazo muy fuerte.

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    4. Eduardo Martín Zurita16/12/17 15:44

      Ay, Pablo, ¡menudo superhéroe! ¿Sabes qué te digo?, que es parecidísimo al mío. Esa sonrisa, esa mirada sanadora y ese optimismo contagioso también los tiene Edu. Todo eso reunido le hace a uno tirar para adelante. No hay mejor empuje ni nada más halagüeño.
      La silla es lo que les diferencia, la de Eduardo es rojinegra. Un abrazo muy grande para los dos. Bueno, para él, además, por ser como es, un beso. El día menos pensado le ves volar.

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  5. Querido Eduardo, un gustazo encoontrarte en este lugar. Ya verás como te vas a sentir muy a gusto. Hay grandes escritores y escritoras que son, además, generosos comentaristas. Yo no comento tanto como quisiera, pero a ti debía agasajarte, pues te lo mereces. ¡Bienvenido, amigo! Un fortísimo abrazo.

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    1. Eduardo Martín Zurita16/12/17 12:39

      No dudes de que me voy a encontrar a gusto. Ya lo estoy. Con una bienvenida tan cálida entre tantos talentos, tú uno de ellos y no menor. Tú sí que te mereces todo, escritora. Por inteligente, bella y proclive a los bellos comportamientos. Lo que se dice una gran AMIGA. Un beso muy fuerte y éxito con el nuevo libro, con tus "Instantes hallados", que lo vas a tener seguro.

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  6. De primeras, Bienvenido. Tocas un tema actual y delicado con ironía. Me gusta.
    Hasta puede dar gracias que no lo echen de su propia casa. Eso sí, ha de "empijamarse" más a la moda.

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    1. Eduardo Martín Zurita16/12/17 12:46

      Gracias por la bienvenida, lunanegra, qué apelativo tan interesante. Te anoto. Hombre, un pijama es un pijama. Lo raro es que no se lo pidieran de algún raro tejido o confeccionado con andrajos. la ironía es un mecanismo que pone como distancia, que atempera, pero el tema es actual y delicado, como tú dices, muy delicado. Te deduzco ser humano mujer y por eso te doy un beso grande. Gracias por tu comentario.

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  7. Ya sabes aquello de "Dios aprieta pero no ahoga". Nadie quiere que le ocupen su vivienda, pero si se da el caso, al menos que sea con personas acogedoras, que una cosa no tiene que ser incompatible con la otra. Quizá el propietario legal sea un individuo solitario y algo gris, a quien la compañía, aunque de entrada pueda parecer impuesta, llene un vacío en su vida. No parece mala gente, además, aconsejan bien: las casitas con jardincitos es mejor que desaparezcan de su indumentaria, hasta a la hora de dormir es sano mantener una mínima compostura (yo tengo un pijama de Mortadelo y Filemón, agencia de información, no lo cuentes por ahí).
    Un relato con un punto de vista diferente, que convierte una escena de tensión en algo cercano a la ternura.
    Muy buen estreno, Eduardo. Me hubiera gustado haber sido el primero en decir que a página acaba de subir varios niveles, pero no he podido comentarte antes. Tenemos una vida con demasiadas obligaciones, compromisos e imprevistos.
    Bienvenido y un fuerte abrazo

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    1. Eduardo Martín Zurita16/12/17 13:01

      Ángel, abandona cuidados: eres mi amigo, y además nada que perdonarte, al contrario, agradecer que el exégeta infalible me haga un comentario de estreno. Una de las razones de que quiera estar en la quedada eres tú. A ver si podemos departir de seguido. Me encantaría hacerlo con un sabio, porque tú eres un sabio con una perspicacia sin igual. Y dotado de una impresionante intuición (que es una forma de conocimiento). Del mal el menos, sí. No deja de tener retranca que quieran a uno encamarlo en su propio aposento. Y le dicten la moda "pijamil" a ese hombre solitario y gris; pues seguro que lo es. Nunca es tarde si la dicha es buenísima, como me rebosa al verte por aquí. Gracias, nombre one, y un abrazo muy fuerte. Tranqui: lo del pijama queda entre nosotros. Yo lo tengo con unas frases y unos emblemas que no comprendo en absoluto.

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  8. Acogedora ocupación este comentario que he dejado para el final del día, o mejor, para inicio del día de hoy ya, vistas las horas que son.Así entro como segundo en el ranquin de hoy, después de Ángel. Bromas aparte, Eduardo, en respuesta a tu comentario en mi relato te he dado ya la bienvenida, pero, ahora, todo cortesía, lo hago en tu relato también: bienvenido y bien entrado en Cincuenta palabras con esta irónica carambola que socava el pilar sacrosanto de la sociedad capitalista de mercado, la intocable, la intratable, la impostora propiedad privada.
    Como el tema da para mucho y largo y no es lugar, solo dejaré dicho lo de aquella canción de Víctor Jara: "A desalambrar". Pero la gracia del micro no termina ahí, sino que guarda, taimado, esa invitación sospechosa de compartir lecho con la camada ocupa. La cara se le quedaría a cuadros a buen amigo del pijama de casitas con jardincito, tan a juego con el contenido. No tiene desperdicio, ni puntada sin hilo este relato. Estás "sembrao", Eduardo.
    Lo dicho, gran estreno y bienvenido a esta casa de palabras que ya es la tuya también. Un fuerte abrazo.

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    1. Eduardo Martín Zurita16/12/17 13:28

      Hola, Manuel. Gracias por la bienvenida doble. Vuelvo a repetir: tus comentarios no tienen desperdicio. Bien traído, más que bien, Víctor Jara. Todo lo que dices del texto es así. Es curioso que el ocupado no diga ni mu. Que la sacrosanta propiedad privada no se manifieste: ¿por vergüenza? La propiedad de las cosas está bien: los códigos penales la protegen, pero sin pasarse. Ese es el matiz. Aquí no hemos venido a acumular, sino más bien a compartir. Es penoso, a mi me llena de indignación ver, en el parque donde paseo (y no precisamente porque ellos me ofendan) los que denomino hombre tubulares. Viven en tubos desechados por la industria de la construcción. A ver si un día escribo del tema. Me da rabia. Igual el tipo del relato se acuesta con ellos, con los ocupadores. Igual aprende algo. Además de quitarse ese emblemático pijama hortera. Los "ocupas" se brindan, comparten, cuando podían haberle echado a patadas. Lo digo siempre: la tierra no tiene DNI. Mantener la propiedad privada, un derecho del hombre, es bueno; moderarla en lo cualitativo y en lo cuantitativo está mejor todavía. Gracias , Manuel. Sería un placer departir contigo en la quedada. A ver si se da. Un abrazo muy fuerte.

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  9. Ante todo, bienvenido, Eduardo. No hace tanto que te conozco y ya te siento cercano.
    Tu relato nos habla de la propiedad privada, uno de los ejes del sistema capitalista, del movimiento okupa, pero también de la ternura, de una invitación a compartir -aunque aquí la propuesta del lecho se queda en la ambigüedad-, de abandonar estereotipos sociales -las casitas con jardincitos del pijama son un acierto-. La escena resulta cómica y sorprendente porque la has escrito con ironía y, al mismo tiempo, con calidez.
    Magnífico estreno. Un fuerte abrazo.

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    1. Eduardo Martín Zurita16/12/17 13:38

      Gracias, Carmen, por la bienvenida. Y por el comentario. Y por sentirme cercano. Yo a ti también. Y a tu valencia. Veraneamos la familia (mis padres y hermanos 17 años en Cullera) cuando no estaba tan masificada. Ironía, ternura, calidez. Pues sí. Los "ocupas" le dan la posibilidad de compartir la cama al ocupado. No le fuerzan. La propiedad no responde. Entre otras cosas porque no hay sitio ya, jeje. Lo que digo en el comentario a Manuel: propiedad privada sí como derecho humano, pero propiedad para todos. Es lamentable contemplar algunas situaciones de presuntos seres humanos: y no son vagos ni maleantes. En fin, ahora viene lo difícil. No es fácil ser artista pero mantenerse en el escenario menos todavía. Un beso muy grande.

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  10. Carmen Hinojal16/12/17 8:59

    Bienvenido, Eduardo, con un tema de gran actualidad, tanta ,que yo misma lo padeci no hace poco. Y los mios no fueron tan amables. El tema lo resuelves bien, con amabilidad e ironia, y no puedes evitar sonreir. Es la vida. Un abrazo.

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    1. Eduardo Martín Zurita16/12/17 13:48

      Hola, Carmen. Gracias por la bienvenida. Y por el comentario también. No es agradable que a uno le invadan, le ocupen su casa, claro que no. lamento lo que te sucedió. Pero hay situaciones desesperadas de buena gente, como los ocupadores del texto, pacíficos y generosos después de todo. Irónicamente generosos. Propiedad, pero para todos. Da grima, por no decir lástima, pena, comprobar algunas situaciones de presuntos seres humanos. No es cosa nuestra. Pero sabemos a quienes les compete. En fin, el mundo deja mucho que desear. Bien lo sabemos y lo lamentamos. Un beso grande.

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  11. Eduardo, bienvenido a nuestra casa, de ahora en adelante también es la tuya.
    Te estrenas con un relato que habla de la ocupación de una propiedad privada, por suerte civilizada, en la que los okupas le recomiendan a su propietario que cambie su forma de ver la vida. De ahí la metáfora del cambio de pijama de casitas con jardincitos. La situación les obliga a compartir la propiedad de ahora en adelante, por eso utilizas una nueva metáfora, la de hacerle un sitio en la cama.
    En la realidad las cosas no ocurren de una manera tan amistosa ni civilizada. De ahí surgen los conflictos...
    Muy buen estreno, Eduardo. Me ha gustado mucho tu micro.
    Besos apretados y llenos de poesía, amigo.

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  12. Eduardo Martín Zurita16/12/17 15:00

    Hola, Pilar, maestra de haikus; maestra. Poeta, como Manuel Bocanegra, a quien —los nervios— se me ha olvidado decírselo. Gracias por la bienvenida a ti también. Me estáis sacando los colores, abrumando. Pero qué gozoso estoy, henchido como un buen vino de crianza. Me invitáis a que dé lo mejor de mi. Qué fenomenales sois. Qué grandes. Haces una magnífica interpretación del texto. Esas dos metáforas, que pretendía que fueran tan significativas, tan significantes. Ay la realidad. Eso ya es otra cosa. Un cantar de gesta. Si repartiéramos la propiedad, o fuéramos capaces de dar propiedad a todos, creo que se terminaba este conflicto, porque siempre, por desgracia, quedarán delincuentes natos, incorregibles.
    No te puedes imaginar lo que significa para mí que te haya gustado mucho el micro. Parece de cajón, pero no es así. Que una persona con criterio ensalce el mío... Besos, amiga, muy cariñosos para ti, llenos de poesía, por supuesto.

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  13. Un relato en el que la ostentación, generosidad y recovecos legales tejen con hilo de fina ironía un atuendo de reflexión, donde la propiedad privada es una dama intocable. Aunque más intocable es la dignidad; el frío cala en nuestros huesos por igual. Pero lo verdaderamente importante, amigo Eduardo, es tu desembarco en esta casa con fuertes cimientos y ahora con un nuevo pilar que, sin duda, apuntalará más esta familia. Un abrazo.

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  14. Eduardo Martín Zurita16/12/17 19:05

    Hola, Salvador, amigo.
    Lo verdaderamente importante, perdona que te corrija, sois vosotros, los estupendos, mis compañeros y compañeras. Una familia, eso parecéis. Y con un miembro más, estupendo. Procuraré hacer honor. Esforzarme, me esfuerzo, te lo aseguro. Y voy teniendo un poquito más de tiempo, aunque aún no me he jubilado. Me faltan dos añitos.
    La propiedad, esa dama sacrosanta puesta en tela de juicio. Lo malo es que a alguien le sobre lo que a otros muchos les falta. Es que la igualdad mata el progreso. De verdad ¿hemos progresado? Muy poco. Vale que no todos seamos iguales: méritos, trabajo... ¿Pero vale que seamos tan desiguales?
    Es la ironía la que preside el texto. Es que si me lanzo... Son unos ocupas cojonudos. Invasores generosos. Dan, ofrecen parte de lo que han quitado. A lo mejor, seguro, aportan mucho a ese propietario mudo. Mudo aposta. A mí, ciertas situaciones humanas me hielan por dentro. Y las veo casi a diario. En fin... Gracias por tu acogida y haré como para ser el pilar que apuntale unos muros ya muy firmes y consolidados. Y mi abrazo es uno fuerte y sentido para ti, Salvador Esteve.

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  15. Me da a mí que a este comodón venido a menos le espera algún que otro bofetón más de realidad.
    Me ha encantado tu micro, Eduardo. Una novedosa historia muy bien estructurada. El detalle del pijama me parece sencillamente genial, un relato en sí mismo dentro del relato.
    Excelente debut. Enhorabuena y bienvenido.
    Un saludo.

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    1. Eduardo MartínZurita16/12/17 21:45

      Hola, Antonio.
      Muchas gracias por tu bienvenida y por tu jugoso comentario que me pone la moral a la altura de las nubes. Seguro que es como tú dices: le esperan más golpes de realidad. Los que queráis imaginaros. Lo del relato dentro del relato sí que es una genialidad tuya. Y me encanta, como es natural. Cuando parece que uno ha subido, luego la cuesta se empina y resulta difícil escalar. Indefectiblemente. Procuraré no caer muy bajo a partir de ahora. Un abrazo fuerte.

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  16. Bienvenido, Eduardo. Me parece que has hecho una entrada triunfal, pues me encanta tu relato. La ironía, el humor, el toque actual, la ironía legal... en fin, "redondo"
    Me alegro de leerte también por aquí. Espero que sigamos en ello.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Eduardo Martín Zurita16/12/17 21:59

      Hola, Isidro.
      Muchas gracias también a ti por tu bienvenida y tus parabienes al texto. Sois vosotros, con vuestra agudeza, los que hacéis bueno un relato. Tú demuestras esa sagacidad y haces un resumen que sí que es redondo. El que se alegra soy yo de tener compañeros, amigos, como tú, que pongan en valor mis escritos humildes. Espero que sigamos en ello. Y te digo lo que le he dicho a Antonio, otro amigo, y me parece que ya he reflejado antes en alguna respuesta: lo difícil es mantener la tónica. Lo intentaré. Pero, por mucho que se quiera, la inspiración no viene siempre con la misma intensidad o clarividencia o arte, qué sé yo. Me esforzaré porque lo merecéis.
      Un abrazo muy grande.

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  17. Bienvenido a la página. Me he reído y mucho, pues saltaron a mi mente imágenes de las okupas que tengo en mi casa y que aparecen con sus pijamas llenos de dibujos en medio de la noche e intentan que les dejemos un sitio en la cama.
    Menos mal que están mis compañeros, ellos tienen buenos y sabios comentarios. Un beso.

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  18. Eduardo Martín Zurita17/12/17 18:03

    Hola, Maite.
    Gracias por tu bienvenida y por tu comentario, que me ha parecido divertidísimo e irónico también. Celebro que hayas disfrutado con el texto, que te haya hecho reír, porque yo he reído, y mucho, con tus palabras. La risa no tiene precio. A ver si te veo y te devuelvo la visita. Otro beso grande para ti.

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  19. Clara Guti17/12/17 18:29

    Tiene su gracia pero no es un micro. No hay acción, no sucede nada, solamente parece réplica de diálogo fragmentado.
    Saludos
    Clara

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    1. Eduardo Martín Zurita17/12/17 22:30

      Hola, Clara.
      Es un buen punto de vista el tuyo. Incisivo. Yo me he preguntado eso mismo antes de escribir el texto. ¿Por qué? Porque he leído micros premiados sin acción, a los que denomino "tendenciales", sugeridores de acción. O con acción implícita, elidida. Me viene a la cabeza el ganador de ENTC, en 2016, Modes Lobato Marcos. Te lo transcribo: " Pulsiones es el título. Esa tarde, dentro del campo de trigo, la piel de mi hija olía a pan. Y el patrón tuvo hambre. Y mi hoz, sed". Ya me contarás. Formó parte del jurado Javier Sagarna, el director de la Escuela de Escritores de Madrid. El que da la barba en Relatos en Cadena de la SER. En el mío, como en el suyo, no hay acción (en el suyo menos todavía), de acuerdo, pero sí contiene verbos de acción e incitación a la misma por parte del portavoz de los ocupas: "tráguese ", "quítese", "hacerle sitio en la cama". Y objetos nada abstractos: llaves, escrituras, pijama... Sucede que le han invadido, que le han ocupado su casa. Y que el "ocupado" no reacciona, una acción por omisión. El que calla, otorga. Es una manera de interactuar. He querido dejar abierto el final a la mente del lector, hacerle cómplice. Hay micros que solo contienen diálogo y acciones potenciales. Me viene a la memoria, también, un texto de Adrián Pérez Avendaño, titulado "Manos", que fue finalista mensual del REC en junio de 2012; me acuerdo porque me ganó en la final semanal. Y mi micro de entonces estaba cuajado de acciones. En el de ahora, ya hay una acción en el título: la ocupación. Gracias por tu comentario y un beso.

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    2. Para qué meterse en camisas de once varas. Bienvenido sea el texto y el autor

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    3. Eduardo Martín Zurita18/12/17 20:23

      Hola, Clara.
      Gracias por la bienvenida y por la acogida final al texto. Pero lo que no me gustaría es que me dieras la razón por dármela. Estamos para mejorar y para aprender. Tu comentario era muy sincero y muy valiente. Si no te convencen mis alegatos, me encantaría conocer tu opinión en profundidad. Hay micros que se caen porque no es que no tengan acción, es que carecen de dinamismo. O son abstracciones, poesía pura. Y eso que el micro tiene parentesco con la poesía y otras modalidades literarias. Otra cosa es que te gusten más los micros con acción. El próximo, si me lo publican, la tiene. Expresa. Me fijo y en tu último comentario no has puesto el punto final. ¿Será un síntoma de que la historia no ha terminado? Otro beso.

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  20. ¡Qué generosos esos ocupas! Comparten la casa ocupada con su dueño.
    Ingenioso. Saludos, Eduardo

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    1. Eduardo Martín Zurita18/12/17 11:26

      Hola, Plácido.
      Pues sí, son la repera esos ocupas. Pura ironía. Y ello demuestra que sí hay un cambio en el conflicto: el que tú apuntas, ¿qué okupa comparte con el dueño lo ocupado? Es un cambio, además, no inducido por factores externos sino intrínsecos; y ello pone de manifiesto que sí suceden cosas: la ocupación en sí y esta conducta extraña de compartir lo tomado.
      Gracias por tu comentario. Y un abrazo fuerte.

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  21. Hola, Eduardo. Me uno al Comité de Acogida de Ilustres Escritores. Además con un relato de presentación que nos sitúa en un escenario casi surrealista no exento de gracia. Le ocupan la casa pero le dejan compartir cama y, quién sabe si, participar de un orgía.
    Contamos con tu cincuenta de cada mes.
    Un abrazo.

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    1. Soy Rafa Olivares. Como estoy en ordenador ajeno no me identifica. Otro abrazo.

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  22. Eduardo Martín Zurita18/12/17 14:08

    Hola, Rafa.
    Gracias por la bienvenida, maestro. Tú sí eres ilustre: seguro que te conocen hasta en el extranjero. Sí, sí, un escenario surrealista. Y lo de la orgía entra dentro de lo posible. Porque ese mutismo del invadido... da pábulo a esa interpretación y a otras que el imaginar desvele. TO+ es un apelativo, o unas siglas que me provocan entusiasmo : nací en Madrid, pero de sangre toledana por tierra, mar y aire. Contad con mi humilde propuesta cada mes. De hecho, ya he enviado un nuevo texto, este con mucha acción expresa, que luego pasa lo que pasa. Un abrazo muy apretado, como dices tú.

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  23. ¡Bienvenido, Eduardo, a esta tu nueva casa!
    Y es que aquí no se lleva la propiedad privada ni las cerraduras, cuantos más seamos mejor!! :-)
    Me alegro de leerte también por aquí, verás que hay muy buenas plumas para esta distancia tan corta. Muy a mi pesar llevo una temporada sin poder comentar los relatos tanto como antes, pero no podía dejar de darte la bienvenida con un buen abrazo. (Si hay suerte, el 13 de enero podría ser en directo ;-)

    Y qué decir del relato, después de tantos comentarios poco que añadir. Pasmado se queda el hombre con las llaves en la mano y su pijama de casitas. A ver si se repone del susto y se une a ellos, seguro que se lo pasa bien.

    Un beso!
    Carme.

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  24. Eduardo Martín Zurita18/12/17 20:10

    Hola, Carme.
    Muchas gracias por la bienvenida y por el comentario. Yo creo que sí, que se lo pasaría bien el hombre del pijama discutible. En 50 palabras hay escritores y comentaristas de fábula.
    Ojalá haya suerte y pueda conocerte en persona el 13 de enero. Quiero estar aunque se hunda el asfalto, que diría Aute. Para darte un beso muy grande, igual que el que te mando desde aquí, en la distancia.

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  25. Una buena sátira estupendamente presentada y con la máxima razón.
    ¿Quién le ha mandado a tu prota, tener una casa?. ¡A por él!
    Un abrazo y feliz Navidad, amigo.

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    1. Eduardo Martín Zurita24/12/17 12:43

      Hola, María Jesús.
      Para ironía la tuya . m has reír de lo lindo. Efectivamente, quién le mandaría tener una casa en propiedad.
      Feliz navidad para ti también. Y un beso.

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  26. Hola, Eduardo

    Difícil, muy difícil comentar un texto tan comentado.

    Cincuenta palabras (precedidas de un magnífico título) plasman con sutil ironía, con sentido del humor agridulce un "mini-retrato-crítico" de una realidad social de rabiosa actualidad, invitando al lector a la reflexión... Lo "mini" se torna "maxi" en un microrrelato extraordinario en el fondo y en la forma. Enhorabuena.

    Mis mejores deseos para tus próximas 50 palabras; que "okupen" felizmente esta acogedora página.
    Un beso inmenso,
    Nuria Rubio

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  27. Eduardo Martín Zurita26/12/17 19:58

    Hola, Nuria.
    Felicísimo de verte por aquí, de linda Okupa, y de que me hayas regalado un comentario tan jugoso. Mis próximas 50 palabras van a ser más descarnadas. Ignoro si hasta demasiado. Pero uno no es el dueño de lo que escribe. Ni sabe a ciencia cierta por qué escribió de una cosa y no de otra. Ni siquiera cómo lo hizo. Escribir es tan misterioso como leer. Tú eres una gran escritora y una grandísima lectora que ha vestido de oro mi humilde espacio.
    Un beso como el tuyo para ti, como tú escribes mejor que nadie: inmenso.

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  28. Feli Jiménez22/1/18 19:17

    Bueno, bueno, bueno... No me lo puedo creer. Este texto sin apenas modificar es un texto, un chiste que yo escuché hace años contar a un humorista

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    1. Eduardo Martín Zurita18/2/18 12:16

      Hola, Feli.
      Pues te aseguro que ,tengo 63 años, no he escuchado ningún hunorista contar tal chiste. Y me encanta el humor. El texto no es ningún chiste y si hace años de eso, depende cuantos, no creo que hubiera ni OKupas. Me encantaría que me facilitases el nombre del humorista y dónde contó el chiste en cuestión. Igual le debo royaltys. "Ladran, Sancho, luego cabalgamos".

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