Amor gótico

El sufrimiento de mi señor me acongoja el corazón. Verlo tendido en la alfombra, llorando por el abandono de su prometida me hace querer confesarle mi amor.

Pero solo soy su sirvienta.

Cierro la mirilla y arrastro el cadáver de la muchacha que yace en el empedrado del pasadizo secreto.
Escrito por Jean Durand - Web

17 comentarios :

  1. Se las trae la sirvienta. Poético y gótico, me ha gustado mucho. Un beso.

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  2. Buen, Micro, me gusta ese giro que da al final, es la inagotable historia del amor imposible sin melodrama telenovelesco y sin desenlace tipo cenicienta. Está bien plantado ese iceberg, saludos.

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  3. Hay amores que matan.
    Un espléndido relato, Jean, ¡bravo!

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  4. Siniestra sirvienta gore, sirviendo cadáveres a su señor. Seguro que luego se unirá al duelo y se ofrecerá a consolarlo en su desgracia.
    Has hecho una síntesis acertada del personaje, que engancha.
    Saludos desde el otro lado del Océano, Jean


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  5. Tu "amor gótico" puede encontrarse en cualquier tiempo artístico. Es tan viejo como la Humanidad. Las diferencias de clase no amurallan los sentimientos, tal como hacen con quienes los sobrellevan en su existencia.
    En este caso, precipitando la tragedia.

    Has pintado un buen escenario de emociones fuertes, con actores al límite. Buen relato, Jean.


    Un saludo

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  6. eduardo Martín Zurita25/1/18 18:59

    Hola, jean.
    ¡caramba cómo está el servicio! En plan "homiciero". No podía confesarle lo inconfesable, la muy gótica. Alta tensión y un cierre de cuidado, de muchísimo cuidado. Enhorabuena. Un abrazo.

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  7. Una muchacha servicial, discreta y, sobre todo, dispuesta... a todo para conseguir sus fines. Seguro que tiene una cara angelical.
    Todo un personaje y un relato redondo.
    Un abrazo, Jean

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  8. ¿Qué sería de este mundo sin las amas de llaves? Discretas, eficientes, siempre pendientes de todo para facilitar la vida de sus señores, escondiendo sus secretos... Dejemos que ellas encierren los suyos en el pasadizo secreto.
    Qué bueno, Jean.

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  9. Pues no sé yo si en el amor todo vale..., aunque la sufrida sirvienta parece opinar lo contrario.
    Felicidades, Jean. Una buena historia, bien trazada y con un estupendo final.
    Un abrazo.

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  10. Jod.. con la sirvienta!
    En el primer párrafo le iba a aconsejar que se esperara un tiempo y luego le hiciera ver su amor por él. Pero al final opino que será mejor que el señor se aleje de ella, que cuando le de el puntazo igual se lo carga a él y todo!
    Muy buen golpe final Jean.
    Un abrazo.

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  11. Muy buen título, ya que nos anuncia que algo oscuro va a suceder, a pesar de que el primer párrafo nos contagia romanticismo.
    Parece que la fuerza del amor hace a la sirvienta despojarse de la conciencia para no escatimar artimañas y conseguir a su amado. Aunque no sé si ese pasadizo seguirá siendo secreto tanto tiempo como para alcanzar su sueño. Estupendo relato, Jean. Un abrazo.

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  12. Creo que esta sirvienta se formó trabajando para la familia Adams. Estilo y maneras no le faltan. Además, conoce bien todos las estancias de la casa. Un asesinato, más o menos, le puede pasar a cualquiera.
    De tan gótico amor, humor tan negro y refrescante en tu relato. Un abrazo, Jean

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  13. Qué mejor demostración de amor, para ella, que salvar a su señor de una prometida que seguro no le quería tanto como le quiere ella. Esperemos que el hombre no sea muy enamoradizo o que la sirvienta, bajo todo pronóstico, consiga su propósito cuanto antes. Muy buen relato, Jean, felicidades. Besos.

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  14. Esta sirvienta es capaz de esconder más cadáveres que el mismísimo Barbazul. Creo que ni el señor está seguro en sus manos, que han demostrado ser aptas para algo más que las anheladas caricias amorosas.
    Muy bueno, Jean. Un gran abrazo desde esta orilla.

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  15. Un amor enfermizo que va sembrando una alfombra de vidas segadas por los celos.Muy bueno, Jean. Un abrazo.

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  16. En tu microcuento nos metes muy bien en el ambiente de las novelas góticas, no sé por qué, al leerla, he imaginado de inmediato una de esas mansiones, o uno de esos castillos que aparecen en tales novelas, y, por supuesto, con una noche de tormenta en la que llueve a cántaros y los relámpagos cortan el cielo de un tajo; con esos personajes que se han quedado grabados en nuestras mentes, debido sobre todo al cine, y que, de sólo pensar en ellos, nos producen escalofríos. Y siento que también está presente el espíritu de Edgar Allan Poe.
    Además, el microcuento me recuerda también al cuento de Barba Azul, con el aditamento de esa sirvienta enamorada y un tanto tímida a la hora de confesarle su amor a su señor, pero resoluta cuando tiene que arrastrar cadáveres de muchachas por el empedrado del pasadizo secreto, pues me temo que la que aparece en el microcuento no será la única ni la última.
    Quedan pues muchos misterios por descubrir en esa historia, quizá tantos como recovecos puede haber en esa mansión o castillo, pero lo que queda claro es que has encajado perfectamente las piezas que hacen referencia a ese amor gótico que nos cuentas.
    Enhorabuena, Jean, un abrazo.

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  17. Muchas gracias a todospor vuestros comentarios. Se agradecen el cariño y las bonitas palabras que me dedican. Un fuerte abrazo a todos.

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