Bola

Resulta difícil soñar un futuro sintiendo ser enano; mas el tiempo, en ocasiones generoso, regala copos de nieve tras bruscos movimientos de este pequeño mundo.

Hoy la suerte vino a verme, el temporal rompió la capa cristalina que cubría mi vida. Ahora siento crecer respirando el mismo aire que tú.
Escrito por Malu

57 comentarios :

  1. Eduardo Martín Zurita26/1/18 10:39

    Hola, Malu.
    Texto donde sucede, a lo abrupto: el sueño de un futuro mejor siendo insignificante, el regalo convulso de la vida. Ese misterio incapaz de revelarse satisfactoriamente. La suerte, qué duda cabe, es una gran aliada en la existencia. Crecer es un deber terrible. Mejor que no creciéramos y nos quedáramos bolitas de lo que fuera, de nieve por ejemplo. Lo que ocurre es que la nieve es blanca pero es fría, es una muerte blanca. Ves, tu texto hace pensar. Eso sí es bueno. Y crecer volando. Eso es supremo. Me gusta tu texto y te digo que fue un placer departir contigo y poder apercibirme de que tus ojos son una galaxia de fulgor. Y de que tienes una sonrisa que consigue que uno no mire a las estrellas. Ah, y te aseguro que no quiero ligar contigo. En cuanto uno es galante, se disparan los cerebros mórbidos. Un beso y feliz todo para ti siempre.

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    1. Eduardo, qué bueno todo lo que cuentas. Es cierto que a veces crecer es un deber terrible, pero no creer es más terrible aún. Tus palabras también me hacen pensar y eso siempre es bueno. Con lo que estamos de acuerdo al cien por cien es que crecer volando es lo mejor.
      Me alegra mucho haberte conocido, Eduardo y te doy las gracias por tus palabras y, cómo no, por tus piropos.
      Besos para ti y feliz todo siempre.
      Malu.

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  2. ¡Vaya!...Sorprendente micro, amiga. A ver si lo he "pillado":

    Alguien con baja autestima, al que le sucede algo positivo en su vida, haciéndole crecer para poder equipararse con otro alguien al que desea...

    ¡Seguro que no es nada de eso...! jeje

    Un buen relato, Malu..Abrazo y beso

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    1. Amigo Rafa, es todo lo que a ti te transmitan estas cincuenta palabras. Lo que me gusta es que te sorprenda y que te parezca bueno.
      Un beso, mil gracias.
      Malu.

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  3. El ser un enano o un gigante, la mayoría de las veces, está en nuestro interior. Tu protagonista se siente enano, pero tiene la suerte de ser tocado por la varita mágica del amor para sentirse crecer.
    Precioso relato, Malu. Creo que le has puesto ese título para recordarnos que “Son cosas de la bola de la vida” como dice Martirio.
    Un beso

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    1. Me gusta que cada uno dais una interpretación diferente y todas son perfectamente válidas.
      Estoy viendo que las bolas dan mucho juego, podría haber pensado en una serie pero ya es un poco tarde...
      Mil gracias por pasarte y por las palabras que dejas debajo de esta bola, Georges.
      Besos.
      Malu.

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  4. ¡Qué bonito!!! Sí señor, hay que aprovechar cualquier grieta para salir de la bola de cristal que nos encierra y dejar que nuestra sombra crezca con la fuerza de un gigante. Nada más bonito que contemplar huellas emparejadas en la nieve.
    Relatazo, Malu.

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    1. Comentario de luxe, Miss Rich. Hay que aprovechar todo lo que nos haga crecer y dejar huellas siempre, en la nieve, en la arena e incluso en el aire.
      Mil gracias, querida, mil besos.
      Y un saludito a Enriqueta que me encantó concerla en persona el 13.
      Malu.

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  5. Maria Galerna26/1/18 14:22

    Alguien que ae subestima. Viendo al mundo grande y fuera de su alcance. Pero...hay situaciones que te golpean y te hacen salir de tu miedo. Crecer, madurar. Y ver el mundo en su mismo plano.
    Como ves, cada uno le damos un sentido. Y eso quiere decir que es un gran micro.
    Un saludo

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    1. Quizá eso es lo que enriquece a un micro, las diferentes interpretaciones que le da cada lector.
      El mundo siempre es grande, solo hay que saber ver cada cosa en su justa medida y no asustarse ante ninguna situación y crecer, siempre crecer.
      Muchas gracias, María. Besos.
      Malu.

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  6. La bola de cristal escondía una vida en su interior. El muñequito interior, chiquito como un enano, rebosaba vida aprisionado en esa esfera transparente, como quien vive en una isla rodeada de cristal. Cuando el azar lo deparaba, un movimiento ocasional, como el que hacen los niños cuando juegan con su bolita de nieve, le sorprendía un lluvia de copos, como al pobre infeliz que le sorprende un día dichoso en medio de su rutina. Pero esta vez, la bola se rompió y el ser encerrado en su esfera, comenzó a respirar por primera vez una vida en libertad. Lo mismo que nosotros. Lo mismo que todos a los que les ha costado salir de sí mismos para ser también en los demás. Comienza a crecer "respirando el mismo aire que tú." Ahora vive. Y tal vez quiere decirnos con eso que también empezó a escribir en Cincuenta.
    Una bonita historia sencilla. Sencilla como una piedrecita que cae al estanque de la sabiduría y por su propio peso alcanza la más serena profundidad.
    Qué hermoso. Y ahora que te conozco, lo digo con más propiedad que nunca... QUÉ HERMOSA... eres-
    Un abrazote y un beso. En entre mis tesoros guardo ya una tarde de libros en el Dinosaurio contigo.

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    1. ¡Halaaaaaaa, acabo de engordar ahora cinco kilos, Manuel! Que me digas tú eso, tú, que eres un artista de la cabeza a los pies, un creador de historias maravilloso, un analista de lujo, un pintor al que espero poder descubrir algún día y quedarme admirada con sus obras, porque sé que serán impresionantes... Llevas mucho dentro, Manuel y todo bueno.
      Sencilla, bonita y de verdad fue la conversación que tuvimos en el Dinosaurio, qué gran persona eres, Manuel, un lujazo haberte conocido, de verdad de la buena.
      Beso grande.
      Malu.

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  7. Carmelo Carrascal26/1/18 17:48

    Malu, a veces resulta que el famoso techo de cristal es toda una espesa cápsula que aprisiona y acogota. Si, con suerte, como sucede a tu personaje, un día se rompe, ¡uf! es la libertad!!! Todos somos prisioneros, todos enanos, todos ... abiertos al milagro de que la libertad estalle dentro de nosotros.
    Saludo!

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    1. Perfecto tu análisis, Carmelo. Todos fabricamos, seguramente sin darnos cuenta, una capa que fina o gruesa nos limita y cuando se rompe, sea por la razón que sea, hace que nos sintamos libres.
      Muchas gracias por tu comentario.
      Malu.

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  8. En muchas ocasiones los límites nos los ponemos nosotros mismos, a menudo sin ser conscientes de ello. Dos simples palabras: "No puedo", tienen un poder paralizante increíble. Cuántas cosas nos perdemos por su culpa, qué cantidad de caminos habremos dejado de transitar. Cierto que al romper ese círculo nos estrellamos muchas veces, pero solo son fases del aprendizaje, nunca excusas para no moverse. En ocasiones necesitamos un temporal para salir del ensimismamiento y ver lo que nos estábamos perdiendo.
    Un texto muy elaborado y lleno de contenido. Doy por hecho que el primer borrador fueron bastantes más que cincuenta palabras, pero esa es la gracia y el arte, saber pulir una historia hasta convertirla en una valiosa joya como ésta.
    Un abrazo grande, Malu

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    1. En casi todas las ocasiones los límites los ponemos nosotros, Ángel, eso es así, de la misma forma que se hace de forma inconsciente o impulsados por un miedo que no deja ver más allá.
      Siempre sobra alguna palabra a la hora de hacer un cincuenta, pero al final se va recortando hasta llegar al número exacto.
      Mil gracias, Ángel, una joya es tu comentario y tú mismo como persona.
      Besos.
      Malu.

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  9. Por enano entiendo que quieres decir insignificante. Es cierto que la vida a veces nos regala momentos y cosas maravillosos, creo que si uno vive en armonía con su entorno, esos momentos no serán un regalo, serán parte de algo que tu creas.
    Un abrazo.

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    1. Enano, pequeño, insignificante...
      Precisamente eso que apuntas es a lo que nos deberíamos agarrar, a los momentos y vivencias maravillosas que nos suceden. Y bien cierto es que si vivimos en armonía con nuestro entorno todo será un regalo para los sentidos.
      Un beso.
      Malu.

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  10. No sé si me repito, supongo que sí, cuando te digo que tienes un don. El don de llegar a la fibra del que te lee, de no dejar indiferente, de lograr estremecer, de hacer sentir... Escribes como los ángeles, pero el escribir bien a mí no me sirve del todo si no se logra tocar el corazón. Tú lo logras siempre y es porque lo das todo. Ese corazón inmenso que tienes lo exprimes y se nota en cada uno de tus textos.
    Qué bien juegas con las metáforas y explicas la sensación del protagonista, desde el momento en el que se siente como un enano hasta ese final que guarda todo lo bueno que tiene la vida cuando manda el amor.
    Me encanta ese título tan sencillo que engloba tan bien tu historia. También el ritmo que imprimes con los signos de puntuación tan bien puestos en su sitio que logra resaltar todo lo bueno del micro, con las pausas perfectas.
    Un gozo leerte, sentirte, y comprobar que tus latidos siguen teniendo una excelente salud. Estoy seguro,que cuando finalizaste este relato le guiñaste un ojo y él...suspiró.😉.

    Un besote bien grande, alma de cincuenta.

    Pablo

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    1. Ayer se me olvidó decirte en el comentario que me encantó que una "Bola" como tú pusiera ese título al relato. Es de los que ni le sobra ni le falta nada. Perfecto.

      Me pasé por aquí para releerlo otra vez porque es una gozada.

      Más besos.

      Pablo

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    2. La verdad es que te repites, Pablo, pero no me importa en absoluto, es más, me encanta... Está bien expresar lo que se siente, bien sea en un micro o en los comentarios.
      Siempre que creo un cincuenta palabras trato de hacerlo sobre algo que me conmueve, algo que he visto y con lo que he empatizado o alguna vivencia personal. Muchas veces, la mayoría, lo "adorno", la escritura es lo que tiene, que admite mucho adorno, para enfatizar, para darle una carga emocional mayor o menor. Cuando tengo las cincuenta palabras lo leo todo en voz alta para ver cómo suena, a veces cambio alguna palabra por otra o incluyo alguna pausa y de ahí va directamente al enlace para enviarlo. Y sí, sí, sí, guiño un ojo, claro... ja, ja, ja...
      Nunca me siento a escribir por escribir, siempre llama la historia a mi cabeza o a mi corazón y ahí ya nos ponemos a trabajar los tres. Si lo que sale os gusta a los que lo leéis, me doy por satisfecha, todo lo que venga después ya me importa menos y tú, que me conoces bastante bien, lo sabes de sobra; sobre todo porque lo hemos hablado en más de una ocasión.
      Y... qué más decirte, ahijado... que es una alegría leer las palabras que dedicas a mis cincuenta.
      Lo de Bola... es que me vino rodado...
      Mil gracias siempre.
      Beso grande.
      Malu.

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  11. ¡Qué bonico, Malu!
    Un relato muy visual, leía y veía la imagen de esa bola de cristal que extasía cuando la observas. Muy bien contado en tan pocas palabras. Y ese final que da un ápice de esperanza a ese techo de cristal que no se rompe tan fácilmente, aún con abruptas tormentas.
    Besicos, ya vuelvo a estar por aquí.
    Mucha suerte, Malu

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    1. Siempre hay una esperanza detrás del cristal, que está duro, sí, pero que a veces es ta simple como dar un golpe certero para romperlo.
      Me alegra leerte, eso es que ya estás recuperada del todo.
      Beso grande, mil gracias.
      Malu.

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  12. Muy bueno Malu.....el sentirse enano e insignificante te ahoga en esta vida, no te hace ver mucho más allá porque por un lado no sientes que merezcas nada bueno y por otro la esperanza no existe en tu vida.

    Un buen día la vida da un giro a todo y aparece una persona que irrumpe de semejante forma que lo cambia todo, hasta tu manera de pensar, capaz de cambiar esa negatividad. Personalmente pienso que no es necesario que sea la llegada de una posible pareja, puede ser la llegada de un hijo....

    Me ha encantado preciosa.
    Un besazo

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    1. Cuando uno se siente pequeño no ve más allá de sus miedos, pero es cierto que la esperanza, por pequeña que sea, está ahí, escondidita y con un poco de suerte, un giro, una tormenta, una piedra que rompe el cristal y todo se ve positivo.
      Tus opciones me gustan.
      Un beso fuerte, Morita.
      Malu.

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  13. Muchas capas se encierran en este micro Malu. Poético, profundo y reflexivo. Me ha gustado mucho!
    Suerte!!

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    1. Capa sobre capa, Sandra, rascando, rascando se van quitando hasta ver nítido el objetivo y atacarlo.
      Un beso grande, mil gracias por pasar.
      Malu.

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  14. Es un micro de contenido muy complejo que has sabido resolver de maravilla. Esa pequeña bola de cristal en la que encerramos nuestro mundo, necesita sacudidas para romperlo con la fuerza que sólo el amor tiene. El tiempo suele ser generoso si nosotros le ayudamos a serlo, si nos dejamos sacudir por la circunstancia o persona adecuada.
    Un gran relato, con un contenido que te llena cuando lo lees, de esos que sólo la sensibilidad sabe escribir.
    Enhorabuena, querida Malu.
    Un abrazo de los grandes.

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    1. Querido Antonio, flamante campeón de 2017, querido señor escritor, muy admirado por mí; como bien sabes me deleito con tus letras, tanto con tus micros como con tus comentarios. Dicho esto, solo puedo añadir que haces un análisis muy certero. No sé si el contenido es complejo o no, yo diría que es simplemente la vida, pero que a veces es así de compleja. Todos vivimos en una bola, nuestra particular, singular y extraña bola y que en determinadas ocasiones una buena sacudida es la que hace que salgamos de ella para, quizá entrar en otra, o quizá salir y respirar aire fresco para volver con fuerzas a retomar lo que hemos dejado.
      Un poco intenso sí me ha salido, pero es que pocas cosas no intensas me salen a mí...
      Un beso muy grande y mil gracias siempre.
      Malu.

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  15. Hola, Malu!
    Veo en tu micro una metáfora preciosa con una bola de cristal de nieve. Es como nuestra vida a veces. Te encierras en tu propia "bola" para sentirte a salvo, aunque así no crezcas. Tiene que darte un empujón fuerte la vida para que reacciones y sigas hacia adelante creciendo en todos los aspectos. En este caso el tiempo ha sido generoso con tu "bola de cristal".
    Muy bonito. Muchos besos.

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    1. Es como nuestra vida a veces, encerrados en una bola particular. Todos tenemos la nuestra y nos parece lo mejor para protegernos. Menos mal que la vida a veces también nos zarandea y nos concede la oportunidad de salir.
      Muchas gracias, Olga.
      Un beso.
      Malu.

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  16. Malu, ya te han dicho cosas muy bonitas de tu micro.
    Sólo añadiré que me encanta este paralelismo entre la bola de nieve de cristal como universo del protagonista con nuestra esfera de confort que igualmente recibe sacudidas de vez en cuando. Aquí el temporal rompe el cristal, y a veces quizá necesitamos coger un martillo y hacerlo nosotros mismos.
    Genial el micro.
    Un beso.

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    1. La verdad es que me estáis haciendo muy feliz con todos los comentarios tan bonitos para estas cincuenta palabras sobre la bola.
      En efecto, es un paralelismo entre la bola de cristal con esos copitos de nieve inofensivos y la vida misma.
      Como bien dices, hay temporales necesarios o si no, mejor tirar de martillo y seguir adelante.
      Un beso, Carme, mil gracias.
      Malu.

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  17. Enrique Caño27/1/18 20:23

    Qué manera tan bonita de contar cómo el mundo pequeñito del protagonista se va ensanchando con el amor. Cómo ese amor ha sido capaz de romper la burbuja de complejos e inseguridades que tenía para sí mismo hasta disiparla por completo. Ha llegado a creer en sus propias posibilidades y, con ello, a sentirse en el mismo mundo que su pretendiente. Lo mejor de todo ya no es el bello mensaje trasmitido sino la forma tan lírica y poética de contarlo. Felicidades porque ha salido precioso.
    Un beso. Enrique.

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    1. Oh... qué bonito lo has dicho, Enrique. Me encanta tu punto de vista, perfectamente válido.
      Muchas gracias por ser tan generoso.
      Un beso.
      Malu.

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  18. Creo que algunos, en un momento, nos hemos sentidos “enanos”, atrapados, con la esperanza de que alguien rompa la burbuja o bola de cristal que nos aprisiona sin saber que nosotros mismos, con solo empujar un poco podemos liberarnos. Muy buen relato Malú, para reflexionar.
    Saludos.

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    1. Eso es seguro, Beto, todos en algunos momentos nos hemos sentido pequeñitos y atrapados. Lo bueno es saber que empujando un poco podemos liberarnos, cuando se es consciente de esto tú eres quien controla a la bola y no es la bola quien te controla a ti.
      Mil gracias Beto.
      Un beso.
      Malu.

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  19. En esa bola veo una sinonimia, por un lado, está la persona que, al ser enana –bien en lo físico, bien en lo psíquico-, podría identificarse con una bola; por otro, está la bola que cada cual construimos para refugiarnos dentro de ella, es decir, nuestro pequeño mundo.
    Además, al leer tu microcuento, me ha venido a la mente la imagen de esas bolas de cristal –que quizá también te han inspirado a ti a la hora de escribirlo- en cuyo interior había algún paisaje natural o urbano, y hasta algunas pequeñas figuras, las cuales, cuando las agitabas, daban la sensación de que en su interior se había desatado una pequeña tormenta de nieve. Pues esa misma imagen aparece en tu narración, con esos bruscos movimientos en ese pequeño mundo, los cuales regalan copos de nieve.
    Luego, me viene a la cabeza aquel refrán que decía que la suerte de la fea la guapa la desea, pues cualquier vida –dado que todos estamos expuestos a los caprichos del albur- se puede ver afectada tanto por una gran desgracia como por un hecho extraordinario que todo lo cambie.
    Así parece que le sucede al protagonista de tu historia, la suerte aparece en su vida y ese mundo cerrado en el que se había refugiado para sobrevivir y para verse menos expuesto a los rigores e injusticias del mundo exterior, se rompe, y el milagro parece ser el del amor, pues esa ventura que le ha acaecido le supone respirar el aire de alguien a quien llama tú, y ya sabemos, por Pedro Salinas, que la alegría más alta es la de vivir en los pronombres.
    Así que esta pequeña historia que nos has contado es como una piedra que se lanza a las aguas calmas de un río o un lago y hace ondas concéntricas que se van expandiendo, ya que las interpretaciones se multiplican y son aplicables a cada cual, pues creo que todos, o casi todos, nos hemos sentido alguna vez como una bola pequeñita, o hemos sentido que estábamos encerrados en nuestra propia bola.
    Mis felicitaciones por este microcuento simbólico y poético marca de la casa, Malu, y agradecerte todo el trabajo y las molestias que te tomaste para organizar esa gran quedada del día trece. Y añadir que fue un gran placer conocerte, saludarte y charlar contigo, aunque esto último fue más bien escaso.
    Un abrazo de un mesetario del norte.

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    1. Querido Señor Angulo, no conozco a nadie en este mundo capaz de hacer un análisis tan exhaustivo como usted. Lo mejor de todo es que siempre acierta y viene a enriquecer unas modestas cincuenta palabras escritas desde el fondo de un corazón más modesto aún.
      Mil gracias, Enrique, el placer es mío tras leer tu comentario, eres un ser excepcional, eso ya lo sabía antes de conocerte y, después de la quedada, puedo decir que estaba muy en lo cierto. Hablar, hablar, no me dio mucho tiempo a hablar con todos, pero me alegra mucho que disfrutarais.
      Un beso grande, señor mesetario del norte.
      Malu.

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  20. ¡Hola, Malu! Después de leer varias veces tu micro, decirte que me he sentido muy identificada. Yo también me he sentido enana muchas veces y he permanecido oculta bajo una "capa"... (las texturas de esta pueden ser infinitas). Después ocurre que un rayo de esperanza nos envuelve y todo cambia. Sentimos que valemos más de lo que creemos y que la vida nos ofrece cosas que nunca podrá ofertar "El Corte Inglés" por mucho que especialice sus innumerables secciones.
    Agradecerte de nuevo toda tu entrega y trabajo en la organización de la quedada. Fue una gozada poder volver a verte y darte un beso-abrazo grande. No es que habláramos mucho, pero es lo que tienen las grandes reuniones. Te deseo que este año te sea muy generoso, proporcionalmente a lo gran persona que eres. Un beso gordo.

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    1. Me encanta lo que dices sobre la vida y todo lo que nos ofrece comparándolo con "El Corte Inglés" y qué razón tienes, de verdad.
      Las capas, pues sí, también tienes razón, todos en mayor o menor medida nos hemos ocultado debajo de alguna capa, lo importante es quitarla más pronto que tarde y disfrutar de lo que la vida nos ofrece, que como ha quedado muy claro, es mucho.
      Un beso grande, mil gracias por tus palabras. Me encantó volver a veros a los dos, sois unos amores. y ojalá este año sea formidable para todos.
      Malu.

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  21. Oh, Bola! Cuánta paz, liberación y nuevos aires surgen cuando la bola cae, el cristal se rompe y la nieve se esparce para no volver a caer.
    Ahora respira el mismo aire que nosotros kos bolos y foráneos.
    Bueno y misterioso relato, bola.
    Un abrazo toledano!

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    1. Ves, los bolos tenemos esa suerte, no necesitamos bolas de cristales, porque la llevamos incorporada de serie y la movemos a nuestro antojo... ja, ja, ja...
      Me alegra que te guste.
      Un beso de bola a bolo.
      Malu.

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  22. Precioso, Malu. Una bella metáfora de lo bueno que nos puede llegar a ocurrir cuando dejamos que alguien zarandee y rompa nuestra bola de cristal, esa en la que nos refugiamos para no exponernos por miedo a no ser demasiado buenos para los demás y en la que vivimos una vida de soledad e introversión. Un micro tan bello como su autora, que aquí piropeamos todos. ;-) Un besazo.

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    1. Ohhhhhh... Matri, qué generosa eres y qué certera con tus palabras, no lo hubiera descrito mejor ni yo misma después de crear este cincuenta.
      Me encantó volver a verte en la quedada y también por aquí.
      Un beso grande, mil gracias, guapa.
      Malu.

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  23. En cualquier realidad existen alicientes, por muchas limitaciones que esta tenga. Pero siempre hay que soñar con una mejor y luchar esperanzados por conseguirla. A veces, como le ocurre a tu personaje, es la suerte la que cambia todo para mejor. Y es posible que los que no empatizaron contigo antes tampoco lo hagan ahora; es lo que tienen estas cárceles invisibles, que casi nadie las ve.
    Muchas gracias, Malu, por este nuevo cachito de realidad al que nadie se puede sentir ajeno.
    Enhorabuena y un abrazo.

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    1. Enrique, siempre das en el clavo y además hilando fino. Me gusta lo que dices de las cárceles invisibles, muy cierto.
      Trocito de realidad que a veces es muy pesada, depende del momento que toque vivir. Así que lo que hay que pedir es que haya muchas tormentas que zarandeen la bola que encierra a cada uno para que el ser que vive dentro pueda respirar el mismo aire que todos los demás.
      Un beso fuerte, mil gracias.
      Malu.

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  24. Cuánto simbolismo encierra la bola de cristal que nos regalas este mes, Malu. Vivimos encerrados en nuestro pequeño mundo por inseguridad o por temor al rechazo, renunciando a crecer personalmente. Pero, a veces, la vida nos sacude con una tormenta que todo lo arrastra y nos aguarda un regalo inesperado; en otras, somos nosotros quienes hemos de arriesgarnos para respirar en libertad. Lo decía Lope al comienzo de su famoso soneto: "Desmayarse, atreverse..." El resto es pura contradicción, pero la visita que hicimos a su casa en Madrid me lo ha recordado.
    Tus letras y tu buena labor siempre tienen un encanto y una positividad contagiosos. Felicidades por el micro y mil gracias por cuanto hiciste para que la quedada rodase tan redonda como la bola de nieve. Fue una gozada abrazarte de nuevo. Muchos besos.

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    1. Una bola simbólica que sirve como hilo conductor para contar lo que tú bien dices, un mundo pequeño en el que a veces nos metemos los seres humanos por mil razones o por una sola, pero que es suficiente para que nos deje inmóviles dentro de ella. Las tormentas, bien provocadas por terceros o por nosotros mismos son muy necesarias para salir y respirar.
      Me encanta que traigas a Lope... "Desmayarse, atreverse...". Encantada de que os gustara la visita a su casa y feliz por veros a todos disfrutar en la quedada. Deseando veros de nuevo para darnos besos y abrazos.
      Malu.

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  25. Tras el zarandeo de una ilusión se abre una realidad, también mágica, pero ya sin el amparo de un grueso cristal. Me ha encantado, Malu. Un abrazo.

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    1. Ohhhh.... qué bonito, Salvador. Tras el zarandeo, una nueva realidad, mágica sin duda y sin cristal.
      Mil gracias.
      Un beso.
      Malu.

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  26. Siento comentar tan tarde, poco puedo decir, sé que un buen temporal pone todo en su lugar. Buena metáfora, me ha gustado mucho. Un beso.

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    1. Nunca es tarde, Maite. Siempre se agradecen las visitas. Yo este mes no he podido pasarme por vuestros relatos, ya lo siento.
      Un beso grande.
      Malu.

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  27. Miguel Ibáñez7/2/18 11:48

    El contenido, la mayoría de las veces, mantiene en pie estas pequeñas casitas que son los microrrelatos. Pero si alguien tira por otro camino, le da una patada a la estructura que sostiene el armazón, y juega, a pecho descubierto, con las palabras, es cuando más profundo es el diálogo con el lector. Con este 50 has hablado con todos nosotros, y el pellizco que pueda sentir cada uno es la respuesta.
    Me lo he pasado genial leyendo esta maravilla. Gracias por escribirla.
    Un beso, 6ter.

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    1. Si algo tengo claro es que las estructuras me importan lo justo. Prefiero escribir con el corazón y el alma puesto en el bolígrafo, creo que así se entiende más lo que quiero decir. Igual soy una ingenua o más bien una gran insensata, pero sinceramente, me da igual. Lo que me interesa es que cada historia llegue con la misma intensidad que yo siento cuando estoy escribiéndola.
      Lo del pellizco ya es muy subjetivo, no todos tenemos los mismos gustos y sensibilidades. Pero si con esta yo he conseguido un pellizquito en algún corazón, ya me doy por satisfecha.
      Mil gracias, bro.
      Beso grande.
      Malu.

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  28. Precioso micro sobre el amor. Preciosa narrativa poética. ¡Felicidades, Malu!

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  29. Pienso en una persona con baja autoestima que lo está pasando tan mal que toca fondo y entonces surge ese temporal que la zarandea, y surge en ella Un nuevo enfoque de su vida que la hace crecer y dejar de verse insignificante.

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