Iniciativa

El niño seguía sin comprender que, cada año, se maltratara y crucificara a ese hombre ante la pasividad de la gente.

Cuando ante el muchacho desfilaba la “Oración en el huerto”, bajo un olor a incienso y en el mutismo procesional, gritó:

—¡Escápate, Jesús! ¡Por favor, no te dejes apresar!
Escrito por Isidro Moreno Carrascosa - Web

32 comentarios :

  1. ¡Buen consejo! Qué bueno, Isidro. Los niños sí que saben tomar la iniciativa.

    Un abrazo bético.

    Pablo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Paul, por leer y comentar.
      Un abrazaco manchego.

      Eliminar
  2. Carmelo Carrascal21/3/18 13:20

    El candor inocente de un niño se alza contra los alambicados mensajes que pretenden ser sublimes, redentores, ejemplares. Pero de esto último, nada. El amor al prójimo se condensa infinitamente mejor en la pureza de la mirada de este niño, y la empatía que le lleva a animar a Jesús - él a Él - a escapar...

    Me ha gustado, Isidro. Tu relato tiene ángel. Y mensaje.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La mirada y la incomprensión inocente del niño puede llevar a reacciones infantiles que nos hagan pensar a los mayores.
      Muchas gracias por tu amable comentario.
      Un abrazo, Carmelo.

      Eliminar
  3. Eduardo Martín Zurita21/3/18 15:44

    Hola, Isidro.
    Lo que es la infancia y la juventud, la patria de los buenos sentimientos, de las buenas intenciones. Luego crecemos y nos vamos maleando, perdemos esos sana impulsividad y crucificamos a Jesucristo y a quien se nos ponga por delante. Los renglones son expansivos: metafóricos. Es un gran texto en definitiva y , además, está muy requetebién escrito. De modo que, mi más muy mayor enhorabuena y un abrazo entrañable, amigo mío.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, amigo Edu, por tu tan gentil comentario.
      Un fortísimo abrazo.

      Eliminar
  4. Maria Galerna21/3/18 16:08

    El niño lo avisa porque él sabe cómo acaba. No entiende que año tras año, se deje, en su mente no cabe esa idea.
    Buen texto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El niño apunta maneras, pues no entiende la pasividad del reo ni de la multitud, aparentemente compungida que lo ve y lo permite y solo él se atreve a avisarle. No le importa la vergüenza de sobresalir en el silencio. Los prejuicios y la vergüenza aún no los conoce.
      Muchas gracias por comentar, María.

      Eliminar
  5. Los niños son así, valientes, sinceros y sabios. No entienden de convencionalismos. La teoría y las apariencias dicen que son aprendices que asimilan el mundo para cuando sean adultos, cuando en realidad son maestros que tienen mucho que enseñarnos. Nunca deberíamos perder al que llevamos dentro. El de tu relato promete, tiene iniciativa y toma partido ante las injusticias.
    Un abrazo fuerte, Isidro

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tal y como le he comentado a María, efectivamente el niño promete. Por el momento desconoce los convencionalismos, como tu muy bien explicas, esperemos que su iniciativa innata le perdure en el tiempo.
      Mil gracias por tus certeros comentarios que siempre aportan gran riqueza al texto.
      Dos abrazacos, amigo Ángel.

      Eliminar
  6. La verdad es que del comportamiento puro de los niños los adultos podemos aprender mucho.
    Estupendo micro!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy de acuerdo contigo y me alegro que te haya gustado el micro.
      Un abrazo, Marco.

      Eliminar
  7. Ah, la inocente visión de un niño, que no comprende tanta ignominia. ¿Por qué ese pobre hombre debe de sufrir tanta tortura? Expresa lo que siente, y si pudiera, él mismo le arrancaría la corona de espinas y lo desclavaría de la cruz. Un micro lleno de amor y de ternura. Un abrazo muy fuerte,Isidro.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo has explicado perfectamente. No tengo más que decir.
      Muchas gracias Carmen por tu lectura y comentario.
      Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  8. Al igual que el niño que proclama en voz alta que el emperador va desnudo, el protagonista irrumpe en el silencio procesional -que él interpreta como consentimiento- para avisar al Nazareno de su crucifixión. Conoce su trágico destino y quiere evitarle la muerte.
    Por un lado, conmueve su ingenuidad y por otro, la escena está impregnada de humor.
    Excelente relato, amigo Isidro. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es cierto que casi siempre, la inocencia e ingenuidad de los niños, además de conmovernos, muchas veces nos provoca una sonrisa.
      Mil gracias, mi querida amiga por leer y comentar.
      Un fuerte abrazo, Carmen.

      Eliminar
  9. Isidro, como ya te han comentado, este niño conocedor del final, dentro de su inocencia, intenta avisar al nazareno para evitarle lo peor. Es como el día de la marmota, pero aquí se repite cada semana santa.
    Muy buen relato, Isidro.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Probablemente para el año siguiente, el niño, ya un año mauyor, vera que de nada vale revelarse en alguna cuestiones. Espero que al menos se sienta orgulloso de su valiente e inocente iniciativa.
      Muchas gracias Javier por leer y comentar.
      Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  10. La inocencia de los niños...
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Inocencia que a veces nos hace pensar a los mayores.
      Muchas gracias, Maite.
      Un beso

      Eliminar
  11. Un micro originalísimo, que nos muestra la valentía de un niño a través de la inocencia. Enhorabuena, Isidro. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  12. Un micro muy apropiado para estas fechas: ambientación ideal para poner de relieve el alma blanca de la niñez, esa bendita blancura que desgraciadamente perdemos a medida que vamos creciendo. Estupendo micro, Isidro.
    Un abrazo nostálgico de esa niñez.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra que te haya evocado esa inocencia infantil.
      Muchas gracias, Clara por leer y comentar. Un abrazo

      Eliminar
  13. Ante las miradas compungidas y la pasividad de tantos mayores, solo un niño es capaz de dar rienda suelta a su compasivo corazón. Francamente, da que pensar. Enhorabuena, Isidro. Un beso grande.

    ResponderEliminar
  14. Anónimo28/3/18 0:02

    GRACIAS por escribir un micro como este: HUMANIDAD con mayúsculas.
    Un abrazo,
    Nuria

    ResponderEliminar
  15. Pobre chiquillo; cuántas veces, en su inocencia, la absurda conducta humana va a lograr defraudarlo. Y el caso es que yo pensé algo parecido cuando Di Caprio, conocedor como parece de la historia reciente, se montó en el Titanic.
    Original y tierna propuesta, Isidro.
    Enhorabuena y un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, al niño aún le quedan muchas decepciones por sufrir. Probablemente incluso de mayor, cometa errores como Leonardo. Jeje!
      Muchas gracias por tu comentario, amigo Quique Un abrazo

      Eliminar
  16. Un día como hoy, muchos deberíamos aprender de la "iniciativa" de este pequeño.
    Muy buen micro, excelente idea y extraordinaria narración.

    ResponderEliminar
  17. Mil gracias, Dakkotta. Me alegro mucho que te haya gustado.
    Saludos

    ResponderEliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!