Sombras del siglo XXI

Dan las nueve y la ciudad se va ordenando bajo el control de una luna entristecida. Se cierran los supermercados, también las tiendas, y un murmullo de sombras con bolsas parte hacia su refugio: marquesinas, soportales, el recinto acristalado de cualquier cajero automático...

Es invierno, hace frío, y llueve mucho.
Escrito por María José Escudero

9 comentarios :

  1. La tristeza del "sintecho" en tú relato Maria José es bien patente. A veces olvidamos que muchos pasan cada día por ese calvario. Una pérdida de empleo, un desahucio. Nadie que se preste a ayudar. Esperemos que tengamos una pizca de decencia y no evitemos la mirada cuando nos encontremos con ellos. Abrazos.

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  2. Eduardo Martín Zurita2/3/18 14:41

    Hola, María José.
    Las amargas penalidades que tienen que soportar un número de seres humanos que escandaliza. Los que carecen de techo que les de cobijo. Bajo el cielo, a la intemperie, mal vestidos, o cobijándose en tubos de hormigón o en rudimentarias tiendas de campaña. Solo una persona en semejantes condiciones ya sería una barbaridad. Y la climatología que no perdona, ese invierno con su rigor, como un filo en malas manos. Un texto-denuncia, inmejorablemente escrito. Mi más muy mayor enhorabuena, un beso y feliz todo para ti siempre.

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  3. "La ciudad se va ordenando bajo el control de una luna entristecida". Me ha gustado, es la frase que le da luz y ambiente a las sombras. Un saludo.

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  4. Las sociedades tienden al progreso y el confort, a una supuesta evolución donde todo es más fácil, pero solo para quienes están integrados en el sistema. Para los que fracasan o son expulsados por algún motivo no hay nada previsto, solo la marginalidad. Todo forma parte de un orden, menos ellos. Su supuesto fracaso no es solo suyo, es el de todos.
    Un abrazo, María José

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  5. Sombras. En sombras hemos convertido a los pobres, a los marginados, a los excluidos de esta supuesta sociedad de confort. Que su número aumente en el siglo XXI no es más que la prueba de la involución social a la que asistimos.
    Triste y real tu micro, María José. Besos.

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  6. Ha logrado algo bello relatándonos algo muy triste. Todo sombras y luz triste.
    Un beso.

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  7. Termina el relato y la escarcha nos cubre. La escarcha de la vergüenza de un sistema que nos anestesia de indiferencia ante el sufrimiento ajeno.
    Necesario es que con tanta y tan sencilla verdad nos recuerdes que no todos pueden estar esta noche calientes y arropados ante el teclado.
    Maravillosamente triste. Un beso, Mª José.

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  8. Sombras olvidadas y zombis olvidadizos, en eso nos estamos convirtiendo. La suavidad con que lo escribes daña más si cabe por lo inaceptable. Por no hablar de otras situaciones aún peores a las que cerramos los ojos. Felicidades por el micro, María José. Un beso.

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  9. Buen texto, María José. Para dejarnos cavilando. Cualquiera podríamos formar parte de esas sombras. Un simple revés o la falta de apoyo (familiar, institucional, legal...) puede hundirmos en esa noche invernal y perpetua. Suerte y saludos.

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