Una cita ineludible

Pasó tantos años trabajando en su novela, que acabó olvidándose de la Muerte. Pero esta no se olvidó de él... Y cuando al fin llamó a su puerta, creyó que se trataba de la Inspiración.

Murió junto a su obra inacabada, solo, cansado, pero con una enorme sonrisa de satisfacción.
Escrito por Nelo - Web

6 comentarios :

  1. Aurora R.M.5/4/18 11:10

    Son esas cosas que te absorben hasta tal punto que te olvidas del mundo aunque el mundo no se olvida de ti. Me ha gustado. Un abrazo.

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  2. Pues menos mal, qué angustia. Me ha parecido muy original. Un beso.

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  4. Dura la senda de cualquier artista, y no digamos la del escritor.
    Tu personaje resiste hasta el final para terminar su novela.
    Puede que le suceda como a Vang Goth, que tuvo que morir para que se le reconociera su obra
    Suerte y un saludo, Nelo

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  5. Perdón por el lapsus la ortografía correcta es Van Gogh.

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  6. Nelo, muy bien contado. Esto les ha pasado a más de un autor que luego ha tenido un reconocimiento póstumo.
    Me gusta ese final con la sonrisa de satisfacción por morir haciendo lo que más le llena.

    Un abrazo.
    Pablo

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