Aunque sea mentira

La pareja contemplaba la caída del sol al borde del acantilado.

—Dime que me quieres —insistió él con la mirada encendida.

—Hasta la muerte —pronunciaron los hermosos labios de ella, recortada en el cielo azul, mientras le soltaba la mano y al precipitado amante se le iba apagando la sonrisa.
Escrito por Carmen Cano - Twitter

18 comentarios :

  1. Carmelo Carrascal25/5/18 17:17

    Brillante truculencia, Carmen.

    Me refiero a la bonita conexión premonitoria que estableces entre la "caída del sol" del arranque y la incidencia fatal en el desenlace.
    Sutileza brillante es la figura.
    Un beso.

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    1. Doble caída, la del sol y la del ingenuo enamorado, como bien apuntas, Carmelo. Un tanto truculento me ha quedado el micro de este mes, caprichos de las musas.
      Muchas gracias por tus palabras y un beso de vuelta.

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  2. Carmen, un relato excelente. Genial, casi rozando el humor negro. Un título muy bueno, que es una súplica de él.
    Y el párrafo final me encanta, ese soltar la mano de ella, y ese precipitado amante. Y todo acaba con su sonrisa apagada, que se contrapone con su anterior mirada encendida.
    Muy bueno, me ha gustado mucho. Enhorabuena por tu forma de jugar con las palabras de este 50.
    Muchos besos.

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    1. Has dado con los juegos de palabras, Javier: el precipitado amante a punto de caer; encender y apagar; el título enlazado con la súplica del enamorado.
      Mil gracias por tu comentario. Muchos besos.

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  3. Una felicidad vivida por él. ¿Efímera? Me pregunto si se le apagaba la sonrisa porque se percartó de que su amor era hasta -solo- la muerte que adivinaba cerca?
    Yo quiero pensar que a él no le dio tiempo para preguntar: ¿Sólo hasta la muerte?
    Yo quiero pensar que a ella no le quedaban palabras (sólo 50) para decirle: "Hasta la muerte y más allá"
    Quizás mi interpretación del relato no sea la auténtica, pero me ha gustado que me lo pongas así. Ad libitum.
    Genial, Carmen.
    Besos.

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    1. Ojalá ese amor se prolongase más allá de la muerte, Isidro. Apuntas hacia una lectura romántica del micro, en un sentido estricto. Tal como dices, es como gustes. Ya sabemos que no existen las interpretaciones únicas y la tuya es mucho más hermosa que la que yo he querido transmitir. Gracias por ello y por tus palabras.
      Besos de vuelta.

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  4. En este relato confirmas de forma brillante que es cierto aquello de que hay amores que matan. Abraçades, Carmen.

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    1. Este amor, sea o no mentira, sí que mata, Pepe, sin dilación y por sorpresa.
      Muchas gracias por tu comentario. Més abraçades.

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  5. Una promesa de amor eterno que un leve empujoncito acelera, ja, ja, ja. Genial, Carmen. Un abrazo.

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    1. Qué fácil es prometer en cuestiones amorosas cuando se está a punto de traicionar, Me alegra haberte sacado una sonrisa, Salvador, porque el humor es género que se me resiste.
      Muchas gracias y un fuerte abrazo.

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  6. Los acantilados y los paisajes en general son tan lírico,nada que ver con las muertes tan vulgares que cada día nos encontramos en los medios. Le dan ganas a uno de morir o de matar así, de un modo tan intenso y sensible.

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  7. Si hay que elegir entre una muerte doméstica en el suelo de la cocina o una negra en un oscuro callejón, siempre será más digno abandonar esta vida en una puesta de sol contemplando el mar al que uno se precipita.
    Aprecio la ironía de tu comentario, Joanllu. Moltes gràcies i una abraçada.

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  8. María Sotés27/5/18 20:16

    Hola, Carmen. Me ha gustado mucho tu relato. Tengo poco que añadir al resto de comentarios, todos tan acertados: los juegos de palabras, el cierto toque de humor negro... lo que comienza como el relato de una bonita escena de amor nos va dejando pequeñas pistas del dramático final que espera a los enamorados. Felicidades y suerte. Un abrazo.

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    1. Muchas gracias, María. Hay historias que parecen idílicas hasta que se descubre el alma negra de algún personaje.
      Besos.

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  9. Qué bien juegas con tu relato, dándonos la esperanza fallida de ver una historia de amor hecha realidad. Engañas con la esperanza del ingénuo amante, hasta un bien logrado final. Muy buen relato, como nos tienes acostumbrados. Un fuerte abrazo, querida tocaya.

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  10. En esta historia de amor él se las promete muy felices. No imagina que la respuesta de ella se iba a cumplir tan pronto.
    Muchas gracias por tus palabras, tocaya. Besos.

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  11. Desde luego, esa literalidad la cargaba el diablo.
    Buen doble juego de frases hechas entre amantes y el significado exacto de las palabras que conducen a un final inesperado.
    Parece que el sol no caía de la misma manera para ambos.
    Buen relato, Carmen.
    Un abrazo.

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  12. Antonio, "dime que me quieres, dímelo por Dios, aunque no lo sientas, aunque sea mentira pero dímelo... "
    Espero que recuerdes la canción que da título al micro y que me admitas esta pequeña broma.
    Gracias por comentar.
    Un abrazo de vuelta, compañero.

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