Contradicción

Al lanzarse desde el puente, el cuerpo hace piruetas: los brazos aletean imitando a un pájaro y los pies buscan apoyo en el vacío. En el fondo del abismo los fantasmas de los otros suicidas observan. Sobrecogidos, comprenden su desesperación; ellos también, mientras caían, tocaron a la puerta del arrepentimiento.
Escrito por Beto Monte Ros - Twitter

7 comentarios :

  1. Carmelo Carrascal6/5/18 18:58

    Beto, hay una nota de sabiduría en tu micro. Me ha gustado.
    Trabajas la contradicción, esa característica esencialmente humana. De gran interés si lo que se confronta es nada menos que la vida y la muerte; y viceversa en la parte final de tu relato.
    El arrepentimiento tardío del suicida, la psicología del suicida sin retorno. Ese otro abismo. Y esos fantasmagóricos testigos que te inventas. Todo transcurre en milisegundos según se precipita envuelto en una desesperación a la que podría dársele la vuelta si ya no fuera demasiado tarde...
    Y bien escrito. Enhorabuena!

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  2. Este relato de suicidio tiene algo de especial, Beto. Es muy difícil, a estas alturas, ser original cuando se describe un autoasesinato, más allá de los adornos que apostillan las metáforas o del efectismo buscado. Es muy interesante ese arrepentimiento que narras, cuando se deja atrás la vida y, en las puertas de la muerte, te das cuenta de lo irreparable de la decisión en las caras de los que, como tu protagonista, comprendieron demasiado tarde.
    Muy buena historia y magníficamente narrada. Felicidades.
    Un abrazo.

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  3. Buenísimo, Beto. Me ha encantado esta forma tan original de contar un suicidio. Has llenado de cosas el relato con tan solo cincuenta palabras y eso es mi difícil.
    ¡Enhorabuena por tan magnifico relato!

    Un abrazo.
    Pablo

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  4. Nos lo haces llegar desde el otro lado, me ha encantado la forma de narrarlo, casi poesía. Un beso.

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  5. Un impulso para acallar su existencia, y un segundo para pensar que puede haber otra solución. Pero ya es tarde. Muy buen y original relato, Beto. Un abrazo.

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  6. Me sumo a las opiniones precedentes. Me ha gustado, Beto. Saludos.

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  7. María Sotés17/5/18 14:28

    Terrible relato. Me ha gustado mucho y me ha hecho reflexionar. ¿Hasta que punto está uno seguro de querer acabar con su propia vida? Es posible que se trate de un momento de flaqueza, de desesperacion, de depresión pasajera, de llamada de atención... ¿Y si en realidad nadie quisiese hacerlo y siempre se diese cuenta tarde? ¿Y si las circunstancias que lo hacen a uno querer acabar con su vida se viesen bajo otro prisma al día siguiente? Sospecho que solo esos fantasmas del fondo del abismo lo saben con verdadera certeza. Un saludo, Beto.

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