Moderno hombre bala

Voló como de costumbre tras el cañonazo. A su alrededor todo fue destrucción, no quedando nada en pie, se respiraba polvo y el hedor a sangre hacía nausear. Algo había fallado, pero él había quedado intacto como siempre, tan sólo un poco aturdido por la onda expansiva tras la explosión.
Escrito por Antonio Ortuño Casas - Web

1 comentario :

  1. Carmelo Carrascal9/5/18 13:21

    Refinado humor, Antonio.
    ¿Desde cuándo las balas, los cañonazos, todo eso, se vuelven ajenos al estropicio, a la destrucción bélica? Novedoso. Es como si ya no fueran lo que son y no sean lo que fueron, jaja.
    ¿Estamos ante un fallo de la tecnología de la guerra o un replanteamiento innovador de la cosa?
    Divertido.
    Un saludo!

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