La venganza

Se mofaban de él: "¡Gordo, feo!". Incluso, sus padres lo despreciaban. Juanito se deprimió. Pedrito se hizo su pretendido amigo para aprovecharse. El niño se fió y lo pagó en oro. Papá y mamá lo abofetearon por tonto. Esa noche, abrió el gas. Salió. Ellos, defenestrados, entre sus sonoras carcajadas.
Escrito por Iñaki Ferreras - Web

2 comentarios :

  1. La infancia nos marca para bien o para mal. En el caso de este pequeño psicópata, la cruda venganza viene amparada por una autoestima castigada y despreciada por quienes deberían haberle infundido amor. Me recuerda tu relato ciertas noticias de la actualidad que nos erizan la piel.
    Un abrazo, Iñaki.

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  2. Otro abrazo para tí, Manuel. Y...gracias por tu comentario.

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