Muerto el perro se acabó la rabia

Pese a la aparatosa caída de la anciana, todo quedó en heridas leves. Los álamos bajo su ventana evitaron males mayores. La dirección de la residencia se reunió para estudiar su problema de sonambulismo. Imposible poner rejas. Optaron por una medida drástica, que acabaría con el problema: talar los árboles.
Escrito por Mable

16 comentarios :

  1. Aurora Rapún Mombiela2/6/18 10:42

    Estaba leyendo tu relato muy intrigada pensando en cómo ibas a concluir y...¡toma!...Buen final y buen título para completarlo. Espero que esas decisiones tan drásticas las tomes solo en lo literario��. Un abrazo.

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    1. Anónimo7/6/18 9:31

      Gracias, Aurora.
      Un saludo.

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  2. Pues parece que lo de solucionar problemas adecuadamente no va con esos responsables poco responsables. A mí, se me ocurren otras medidas, como el hacer bien su trabajo y cuidar mejor a sus "clientes", tratar de instalarlos en la planta baja, etc... Poniéndome en el lado contrario,y desde el respeto y defendiendo al máximo la naturaleza, creo que, en ocasiones, se ven casos exagerados de protección en ese sentido, "desprotegiendo" así a las personas: Por ejemplo, las molestias que pueden causar las ramas de un árbol frente a tu ventana, la imposibilidad de hacer algunas obras esa su presencia, aceras estrechas y destrozadas por las ramas, con el peligro que eso supone, pero debido a esa protección, imposible de arreglar, etc. Buen texto y que da para pensar. Enhorabuena, Mable. Saludos y suerte.

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    1. Anónimo7/6/18 9:33

      Gracias, Jesús.
      Un saludo.

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  3. Dicen que "a grandes males, grandes remedios". Los responsables de esa residencia han buscado una posible solución para un problema, cortándolo de raíz (de forma literal). La lectura atenta sugiere que fue el árbol quien salvó a la anciana, al arrancarlo, ya no hay salvación posible si se volviera a repetir el caso. Una de dos, o son unos descerebrados irresponsables, que no saben lo que hacen, o unos asesinos sin escrúpulos y lo saben muy bien; lo uno malo, lo otro peor. El mérito del relato es que una decisión tan tremenda y equivocada se cuenta como si se tratase de una rutina sin importancia, como si la vida de los internos les diese lo mismo, al tratarse de personas, según su nefasto modo de ver, ya amortizadas por su edad. Humor negro sin concesiones, a la vez que sutil.
    Un saludo

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    1. Anónimo7/6/18 9:34

      Gracias, Ángel.
      Un saludo.

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  4. Si que fue una medida "drástica". Lo tenía claro la pobre sonámbula. Mucho humor negro en la decisión tomada. Pero muy buen final. Inesperado y esperemos que no cunda el ejemplo ¡¡¡

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    1. Anónimo7/6/18 9:35

      Gracias, Mª Luisa.
      Un saludo.

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  5. Muy peligrosa es esa residencia. Cortan por lo sano, los árboles y el sonambulismo.
    Estupendo humor negro, Mable. Un abrazo.

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    1. Anónimo7/6/18 9:35

      Gracias, Carmen.
      Un saludo.

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  6. No sé yo...
    Humor, que no falte. Un beso.

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    1. Anónimo7/6/18 9:36

      Gracias, Maite.
      Un saludo.

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  7. Me encanta tu modo de contar, Mable. Sorprendente y negramente divertido ese final.
    Enhorabuena y saludos.

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    1. Gracias, Enrique.
      Un saludo.

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  8. Interesante relato el tuyo. Tiene además una magnífica estructura compositiva; es lo que más me ha gustado.

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    1. Gracias, Cristina.
      Un saludo.

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