Mi ángel

Sin previo aviso apareció como un rayo de luz en mi vida, enamorándome su grata esencia, tan libre, frágil, tierno y bello. Súbitamente de mis caricias y desvelos se hizo dueño, sus brillantes e hipnotizadores ojos me guiaron; sin dame cuenta lo tenía entre mis brazos y lo llamé: hijo.
Escrito por Carlos Alberto de la Cruz Suárez - Web

4 comentarios :

  1. Buen relato Carlos, eso sí disfrútalo que el tiempo pasa volando.

    Un saludo.

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  2. Una experiencia única, que aflora todos los sentimientos.
    Suerte en este primer relato tuyo que yo leo.
    Saludos virtuales, Carlos Alberto.

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    Respuestas
    1. Gracias Maria, espero también aprender de usted.

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