Se necesita jardinero

Algo nerviosos, no lograban dar con la llave que necesitaban para abrir el candado del cobertizo. Suponían que dentro estarían el serrucho y la escalera de mano que tanta falta les hacían ahora. Después de mucho buscar, la encontraron allí mismo, sobre la hierba, bajo aquellos pies de suave balanceo.
Escrito por Rafa Olivares - Web

14 comentarios :

  1. Para poder esa hierba se necesita un jardinero, está demasiado alta y oculta una llave donde guarda sus herramientas, que se le ha caído porque a alguien, o a él mismo se le ha ocurrido que estaría mejor con una soga al cuello. La próxima vez, que hagan copias, así quizá lleguen a tiempo de coger el serrucho y la escalera antes de que otro cuello se quiebre de nuevo.
    Imaginativo relato circular de causa y efecto.
    Un abrazo grande, Rafa

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    1. Como siempre, tu acertado y exhaustivo análisis.
      Gracias, Ángel.
      Abrazos.

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  2. Maria Galerna21/7/18 21:31

    Genial, sin decirlo has dibujado la imagen del ahorcado.
    Me gustó esa forma de relatarlo
    Un saludo, Rafa.

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  3. El secreto está en dar información accesoria escondiendo la esencial.
    Celebro que te haya gustado.
    Una abrazo, María.

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  4. Eduardo Martín Zurita22/7/18 13:58

    Hola, Rafael.
    Todo un ejercicio de narración indirecta. Sosteniendo la tensión narrativa hasta llegar a ese final impactante. Un gran texto que merece mi mayor enhorabuena.
    Un abrzo grande, maestro y amigo, y un verano espléndido.

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    1. Hola, Eduardo. De nuevo me abrumas con tus generosas palabras.
      Mis mejores deseos para ti también con un fuerte abrazo.

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  5. Solo la necesidad de los utensilios, y no la ausencia del hombre, les lleva a encontrar su cuerpo. Un balanceo que arrastra nuestra imaginación hacia mil historias. Interesante y sugerente relato, Rafa. Un abrazo y feliz verano.

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    1. Un suave balanceo que, como dices, puede dar lugar a mil historias diferentes.
      Gracias, Salvador. Que disfrutes el verano.

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  6. Enrique Angulo22/7/18 23:45

    Supongo que ese jardinero que se necesita es el individuo que ha dejado tal puesto vacante por haberse ahorcado. No sabemos qué lugar es el que necesita un nuevo jardinero, quizá una mansión, quizá unos jardines públicos, o los jardines de algún edificio singular. Sea donde fuere, parece que hay un puesto de trabajo vacante en algún sitio, y eso ya puede darnos para pensar un rato sobre ello.
    La escena parece discurrir dentro de la más normal de las cotidianeidades: dos trabajadores buscan una llave, con cierto nerviosismo -quizá porque tienen una jornada apretada y ya van con algo de retraso- para entrar en un cobertizo donde tienen unas herramientas que necesitan. Finalmente, está allí, sobre la hierba y, como si fuese un señalizador, les hace darse cuenta de que un poco por encima de ella hay unos pies que se balancean.
    Todo queda abierto a muchas especulaciones, a multitud de preguntas; de entrada, si la persona que han encontrado colgando, se supone que de un árbol, se ha suicidado o la han asesinado.
    Luego, cada una de estas preguntas generaría una retahíla de preguntas, una indagación policíaca si quisiéramos entrar a fondo en el asunto, recopilar todos los datos posibles sobre el muerto, etcétera. Además, también están los dos individuos que encuentran al muerto, ¿son compañeros de él, no lo conocen...?
    En fin, que ahí dejas una fotografía que dice unas cuantas cosas y oculta muchas más, por lo que uno puede especular e intentar adivinar otras tantas, dándonos a entender que, en la vida, todo es más complicado de lo que parece, y que el hecho más mínimo, de querer aclararlo, necesita una gran atención, tiempo e inteligencia, tanta, al menos, como la que tú has demostrado en este gran microcuento.
    Un abrazo, Rafa, que tengas un feliz verano.

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    1. Sin duda muchas posibilidades abiertas para que el lector opte por la que mejor se acomode a su imaginación. En la mía suponía a los dos personajes buscando el serrucho y la escalera para descolgar al jardinero que acababan de descubrir.
      Muchas gracias, Enrique, por tu disección siempre tan acertada.
      Un abrazo y feliz verano.

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  7. Quizás el serrucho lo dejó a sus pies para darse una posible segunda oportunidad?
    La llave... quizás en el cobertizo se esconde la clave del misterioso suicidio?
    Fue suicidio?

    -Esperamos ansiosos el siguiente capítulo de la serie, EL JARDINERO DE 50
    Buen relato, padrino. Como siempre.
    Un abrazo y buen verano.

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    1. En el próximo capítulo podemos poner como sospechoso del crimen al aspirante a cubrir la vacante. Por un trabajo puede hacerse cualquier cosa.
      Gracias, ahijado,
      Un abrazo.

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    2. Cuando llegó el aspirante preguntó:
      -¿De qué es el trabajo?
      -De jardinero
      -¡Sí, para dejar dinero estoy yo!

      (jajaja, perdón por el chiste pero si no te lo cuento, reviento)

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