El siervo

—Asco de trabajo, explotados nos tienen. Hasta las diez con el proyecto, y total, por cuatro perras. Al final ni tiempo tengo para cocinar algo decente.

Muerto de hambre, comprobó en la app por dónde andaba la bici del repartidor.

—Y al subnormal este le voy a poner una estrella.
Escrito por Álex Garaizar

8 comentarios :

  1. Bendita frustración que nos hace encontrar siempre alguien más débil que nosotros y nuestras miserias.
    Muy bueno, Álex.

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  2. Podría concluirse que así nos va. El de menos arriba del todo, echando mierda al de más abajo que él. El sistema sabe que el desprecio por el otro genera falsa autoestima, cosa que propicia, pues desune; y, ya se sabe, la desunión crea la debilidad.
    Como teórico de la revolución soy galimatías, pero tu relato da una pincelada claro sobre la escoria laboral que está generando este sistema de global que, curiosamente, sólo enriquece a unos pocos. Los mismos siempres. ¿Por qué será?
    Buen remate del mes, crónica sociolaboral incluída. Esto y un abrazo, capitán.

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  3. Ya dice el refrán "no sirvas a quien sirvió", pues no hay peor patrón que aquel que antes fue siervo. Duele la injusticia, pero sobre todo (o solo) si es en carne propia. Hay que tener auténtica grandeza humana para romper esa cadena.
    Un relato bien ambientado en la actualidad, que refleja una actitud repetida desde el principio de los tiempos.
    Abrazos, Álex

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  4. Me ha parecido una actualización del poema "Cuentan de un sabio que un día..." aplicado a las condiciones de trabajo y de vida que nos están imponiendo de una forma alarmantemente irreversible. En este caso, yo le pondría cinco estrellas al autor del relato. Abrazos.

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  5. Eduardo Martín Zurita31/8/18 21:34

    Hola, Álex:
    Una estrella sin puntas es lo que le va a poner. O la mala estrella que él tiene. Desde luego el trabajo, ya lo sabemos, es una maldición bíblica, que, dado a la hipérbole, exagero: ganarás el pan con el sangrar de tu frente. Es el sistema el que produce estos monstruos.
    Un texto irónico, punzante. Enhorabuena.
    Un abrazo a tu medida, muy grande.

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  6. Muy bien plasmada la situación. Otra de las facetas de la condición humana, y que podemos encontrar con mayor claridad en el régimen militar, en el que, salvo los reclutas, todos tienen a algún subalterno sobre el que desahogar las frustraciones que produce la incuestionable obediencia a los "superiores".
    Gran y original relato, Álex.
    Abrazos.

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  7. Servil con los superiores, déspota con los inferiores. Una original muestra de la vileza humana.
    Un fuerte abrazo, Álex.

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  8. Muchas gracias a todos por vuestros comentarios. Efectivamente, el siervo se vuelve tirano cuando tiene ocasión, sin darse cuenta de la hipocresía que supone.

    Aparte, mucho déspota hay pidiendo chófer y repartidor de comida a domicilio desde su móvil, y eso de que el cliente tenga el poder no ya sobre la reputación de una empresa sino sobre el trabajo de un autónomo en condiciones pésimas, da que pensar. Nos quejamos de precariedad y al mismo tiempo nos aprovechamos de ella.

    ¡Abrazos!

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