Empatía

Érase una persona injustamente considerada tóxica que se inscribió en un curso de inteligencia emocional. Su eterna mala suerte la hizo verse excluida durante la inscripción, todo era un desastre. Estuvo por enviar una reclamación justificadísima. En cambio desplegó una gran paciencia. Felizmente pudo contribuir con sus experiencias más ejemplarizantes.
Escrito por Manuel López Muñoz

1 comentario :

  1. Me lleva tu relato, Manuel, a reflexionar sobre el poder devastador de las apariencias. Las etiquetas catalogan a las personas como si de objetos se tratase. No obstante, cuando es posible ver bajo el tapiz de lo superficial, el ser de cada persona guarda un apasionante discurso que atesora el valor de su propia experiencia personal y que, sin duda, puede enriquecer a los demás.
    Saludos cordiales, Manuel.

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