Complementos con encanto

Desde bien pequeña, siempre ha llamado mucho la atención cada vez que sale a la calle. ¿Será por los gorros de lana, con vivos colores y tan vistosos que suele usar?, ¿o tal vez la causa son las pulseras de ébano con incrustaciones de brillantes? Cinco, una para cada brazo.
Escrito por Rafa Olivares - Web

19 comentarios :

  1. ¿Cómo? ¡No me había dado cuenta! ¿Son brillantes de verdad?
    Relatazo con estilo.
    Aplausos, Rafa.

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    1. Si coges un personaje con estilo, este se transfiere al relato.
      Gracias, Paty.

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  2. Guau! Bueno, no creo que diga ni guau ni miau, pero siendo tu creación, seguro que habla algún idioma interesantísimo.
    Me ha gustado Rafa.
    Un beso.

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    1. Con tantas manos seguro que domina como nadie el lenguaje de signos y puede mantener varias conversaciones a la vez.
      Gracias, Paloma.
      Besos.

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  3. Tanto tienes, tanto vales. Muchas veces el supuesto estilo viene marcado, tan solo, por la ostentación que otorga el disponer de posibles. Las personas que pasan necesidad tienen menos posibilidades de lucir eso que llaman encanto personal.
    Un abrazo, Rafa

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    1. Muchos posibles hay que tener para vestir cinco manos y cinco muñecas.
      Abrazote, Ángel.

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    2. Es verdad, no me había fijado en el detalle del número cinco, eso lo cambia todo. Muy bueno, Rafa

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  4. Cinco, cinco palabras finales te han bastado para dar un giro fantástico a este relato. Buenísimo, Rafa. Abrazos.

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  5. Me parece un relato estupendo, Rafa. Curiosamente, tu protagonista se ve tan normal con sus cinco brazos, que piensan que la miran por sus avalorios, y eso me encanta, porque demuestra que está contenta tal como es.
    Una anécdota, a mi hijo lo miran más veces de las necesarias por la calle por ir en silla de ruedas, y él, cuando lo nota, me pregunta si va mal peinado. Me da una lección cada día y leyendo tu relato me ha recordado varías anécdotas, todas geniales, que tengo de él.
    Paro que me pongo pesado cuando hablo de él.
    En resumidas cuentas, gran relato, Rafa.
    Un abrazo.
    Pablo

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    1. He querido que sea el narrador y no el personaje, el que encuentra el motivo del atractivo en los elementos que utiliza, por marcar más el aspecto de la normalización.
      Gracias, Pablo, un abrazo para ti y otro para Junior.

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  6. Las diferencias son cuestión de actitud, de recursos y posibilidadesy, por supuesto, de estilo. Las incrustaciones narrativas de tu relato lo hacen brillar con luz propia. Un abrazo, Rafa.

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    1. Sea como fuere, lo importante es no pasar desapercibido.
      Gracias, Manuel, por tu comentario.
      Abrazos.

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  7. Cinco brazos calzados en una imaginación de siete leguas. Como siempre, un placer leerle, maese guasón.
    Un brazo, o sea, abrazo, Rafa.

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    1. Cualquier cosa tiene su guasa, así que hay que explotarla.
      Gracias, Antonio.
      Una pulsera, digo, un brazo.

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  8. Josep Maria Arnau8/10/18 18:43

    Generas expectativas desde el principio, las haces crecer y rematas con un final sorpresa. Me ha gustado el relato, Rafa. El final me ha dejado abierta la interpretación, ya que no sé como son sus congéneres. En cualquier caso, me ha hecho pensar que los “complementos” pueden eclipsar la identidad.
    Un saludo.

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    1. Los congéneros son más normales, ninguno tiene más de cuatro brazos.
      Gracias, Josep Maria.
      Forta abraçada.

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  9. El autor del relato debe ser un tipo extraño, mira que ponerle a la criatura gorros de lana!
    ¡A quién se le ocurre! Es para miccionar y no arrojar partícula licuosa alguna.
    Vaya un abrazo para tan excéntrico escritor.

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    1. Claro, como tú tienes todavía un hermoso matojo de pelo sobre el cuero cabelludo, no valoras la entrañable calidez de los gorros de lana. Y eso se aprecia desde bien pequeños.
      Abrazote a tan excelso lector.

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