Neneptuno

Sus hazañas no conocen límite. Cuando surca raudo las aguas sobre sus caballos blancos, las olas, reverenciales, encogen sus crestas.

De pronto, una mano decidida arranca el tapón de la bañera, y el pequeño apenas consigue conservar del rey de los mares un poco de furia apretada entre los dientes.
Escrito por Juana Mª Igarreta Egúzquiza - Web

9 comentarios :

  1. Este pequeño apunta maneras, con su imaginación como mejor juguete. Un simple baño es, a sus ojos, una aventura. Su fantasía, que ve formas en el agua y la espuma, entronca con la mitología clásica. Ojalá esa creatividad natural no se tuerza por circunstancias y la vida le permita darle salida. Tal vez tengamos un autor de teatro en ciernes, un cineasta o un guionista de los buenos.
    Un título muy simpático para un relato que también lo es, además de bien narrado.
    Un abrazo, Juana

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  2. ¡Me encanta el título! Y las hazañas que se adivinan en ese pequeño héroe acuático.
    Seguro que se bebe los cuentos que escucha y que será un lector insaciable en cuanto aprenda a leer.
    Muy bonito, Juana.

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  3. ¡Qué divertido!, me ha encantado el niño y el lenguaje
    que has plasmado en tu cuento, Juana.
    Felicidades mil

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  4. Josep Maria Arnau25/10/18 19:36

    Las fantasías infantiles jugando en la bañera pueden ser como sueños geniales en los que se zambullen y deleitan. Cuando llega el inevitable final, el personaje vuelve a la realidad más o menos enfurruñado según donde le hayan cortado la escena. Me ha gustado el contraste entre lo poético del primer párrafo y lo terrenal del segundo, Juana Mª. El título, brillante. Enhorabuena.
    Un saludo.

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  5. El héroe infantil goza de su fantasía surcando las aguas y aún sigue metido en el personaje cuando la realidad se impone. Le auguramos un futuro muy creativo.
    Precioso micro, Juana, desde el título hasta la calidad de la prosa narrativa. Besos.

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  6. Enrique Angulo26/10/18 23:54

    En nuestras fantasías infantiles somos dueños del mundo. Cualquier objeto, por mínimo que sea, puede representar cualquier cosa que se le ocurra a nuestra imaginación. Así que ese neneptuno debería ser envidiado por el dios de los mares, pues sus poderes son mucho mayores que los suyos.
    La bañera se ha convertido en un océano de encrespadas olas, quizá unos pequeños caballos de plástico han crecido y se han embellecido de tal manera que eclipsarían al mismo Pegaso, las piruetas y las cabriolas que hace en ese su reino no están al alcance del mayor de los atletas.
    Pero claro está, como tantas veces nos ocurrió en la infancia, cuando estábamos ensimismados en algunos de nuestros juegos, aparece nuestra madre y nos dice que es hora de cenar, de acostarse, o de cualquiera otra de las rutinas a las que la vida está sometida.
    El océano que contuvo a animales fabulosos, dioses y sirenas se va por el desaguadero, y la realidad toma las riendas, quizá hasta le toque hacer tareas desagradables, cumplir obligaciones que le irritan, c’est la vie, que dicen los franceses, y no queda más remedio que apretar los dientes con furia al toparse con esas primeras injusticias.
    Precioso microcuento, Juana, un abrazo.

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  7. Qué tierna forma de tomar como referente a la Mitología. Me ha encantado, desde el original título hasta el final.
    Saludos mitológicos

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  8. Qué historia tan tierna. Me encanta cada palabra que escoges, me encanta ese Neneptuno y me encanta el relato. Precioso.
    Saludos.

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  9. Mil gracias por vuestro tiempo, lectura y amables palabras. Un abrazo

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