En el viernes, desahogo

En las vísperas de un mercadillo mi amor se partió las piernas, los pies y se fracturó los brazos. Fisuró la cabeza, se hizo un chichón.

Mi amor oxidó los cubiertos, rajó la mampara y desechó la mandolina.

Mi amor en vísperas del mercadillo es imberbe, no sabe coser poesía.
Escrito por Márcia Abath

3 comentarios :

  1. Que buen relato, me gusta eso de "..., no sabe coser poesía.", felicitaciones espero seguirte leyendo un saludo cordial.

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  2. Edwin, muchas gracias por leerme y dejarme tan buenas palabras. ¡Un gran y cordial saludo!

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