No llamen

De nada sirve que llamen a su timbre con vigor. No está ni para jóvenes que se afanan en aligerar sus facturas, ni para escuchar el evangelio de quienes quieren salvar su alma inmortal.

Tumbado, sus ojos fijos en el techo ignoran ya las grietas que le perturbaban en vida.
Escrito por Manuel López Muñoz

8 comentarios :

  1. Maria Galerna1/11/18 11:19

    Paso a "mejor" vida sin que nadie lo supiese.
    No está para nadie. La mejor descripción de esa soledad en la que se encuentra demasiada gente hoy.

    Un micro critico y que nos lleva a pensar.

    Un saludo, Manuel.

    ResponderEliminar
  2. Sobrecoge, Manuel, el estado de ausencia vital del protagonista. Magnífico desarrollo del relato que desde el título interpela directamente a lo más profundo del lector.
    Saludos y enhorabuena.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Agradezco mucho tu comentario, es muy amable. Me encanta que el relato llegue a emocionar de este modo.

      Un afectuoso saludo, Manuel.

      Eliminar
  3. Manuel, excelente el desarrollo de tu micro, en el que la primera parte, con un par de pinceladas, cuentan la vida que soportaba el protagonista, y con otra pincelada magistral, cuenta hasta dónde ha llegado, sin apuntar si es de manera voluntaria o no, esa vida de sufrimiento.
    Yo llamo a tu puerta para darte la enhorabuena.
    Un abrazo.
    Pablo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Respondo a mi puerta con todo mi agradecimiento.
      Saludos, Pablo.

      Eliminar
  4. Una historia desoladora, una vida marcada por la miseria, una muerte en el más absoluto aislamiento. Se repiten, por desgracia, estas situaciones en la sociedad actual.
    Magnífico el micro, Manuel. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aislamiento, desolación y finales crueles son ciertamente historias reales. Ello hace de los micros un recurso magnífico para enfrentar la cotidianeidad.
      Muchísimas gracias, Carmen

      Eliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!