Contradicciones, miserias y pequeñas grandezas

Tan solo consigo expulsar el vacío que me hunde en mi propio laberinto los días que soy capaz de olvidar los desengaños, mis derrotas, la fugacidad del tiempo, y se filtran en mi memoria la luz de tu mirada y aquel beso clandestino que juramos decir que nunca nos dimos.
Escrito por Pablo Núñez - Twitter

22 comentarios :

  1. Carmelo Carrascal6/12/18 13:31

    Aproximación a la condición humana, cuando cabe en un micro. No es fácil lo que has hecho aquí, Pablo. Enhorabuena!

    Laberinto de emociones.
    Contradicciones insalvables.
    Vacío de explicaciones suficientes.
    Fracasos y derrotas.
    La fugacidad del tiempo que anuncia la propia inconsistencia...
    Olvidos indeseados.
    Recuerdos que duelen.
    Y sí, mucho, mucho más.

    Pero en medio de este retablo de lo que ofrece la vida dolorida, se alza, poderosa, ella. Su mirada, su sonrisa, su todopoderoso encanto, su luminosidad, su AMOR. ¡Uf!

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Carmelo, hay veces que uno se pregunta por qué escribe y una respuesta es que para recibir un comentario como el tuyo que, bajo mi punto de vista, supera al micro.
      Muchísimas gracias por tus palabras.
      Un abrazo.
      Pablo

      Eliminar
    2. Carmelo Carrascal7/12/18 13:23

      Pablo, tanta generosidad, afabilidad y elegancia espiritual de tu parte, lo acepto como un verdadero regalo. Sabes llegar, supongo que no sólo cuando escribes, de eso doy fe, porque eres. ¡Qué envidia!
      Felices fiestas y año nuevo!

      Eliminar
  2. Vamos que todo mejora mucho como cuando leemos un micro de un tal Pablo.

    Muy buen relato, me quedo con esas pequeñas grandezas del título, no se pueden definir mejor.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo me quedo con la gran grandeza de haberte conocido en persona. Todo mejora cuando conozco a la buena gente y este fin de semana todo mejoró, y mucho.
      Gracias, José Antonio.
      Un abrazo.
      Pablo

      Eliminar
  3. Cuánta historia en tan poquito sitio... Y ¡qué buen final! Bravo Pablo.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Nuria. Me alegra mucho que veas muchas historias. Al final menos mal que el recuerdo del amor lo cura todo.
      Un beso fuerte.
      Pablo

      Eliminar
  4. Magnífico tu relato a medio camino entre la poesía y la prosa. Tienes una sensibilidad enorme, Pablo. Al final es siempre el amor el que nos da fuerzas para avanzar, hasta en el camino más difícil. Con tu relato y un café, lo tengo todo para que el día sea perfecto!
    Un abrazo, Au.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues después de leer tu comentario a mí se me va a quedar una sonrisa el resto del día.
      Mil gracias por pasarte por aquí y dejarme un buen trozo de felicidad.
      Un besote.
      Pablo

      Eliminar
  5. Buscamos la felicidad, que desearíamos permanente, pero por mucho que queramos engañarnos, gran parte del tiempo vivimos carcomidos por preocupaciones, tareas impuestas y sufrimientos varios. Por suerte, hay momentos mágicos, siempre demasiado fugaces, que dan sentido a una existencia, que insuflan ánimo y esperanza. Ese beso clandestino, que nadie más que los portadores de esos labios deben conocer, que apenas duró unos segundos, es un recuerdo imborrable. El que probablemente no vuelva a repetirse le otorga más valor aún.
    Un mundo de sentimientos condensado de forma magistral en cincuenta palabras.
    Un abrazo fuerte, Pablo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias, Ángel, por tu siempre magnífico comentario.
      La felicidad completa no existe, pero sí momentos mágicos de pocos segundos, o en este caso una mirada y un beso, que duran toda la eternidad.
      Un abrazo fuerte, genio.
      Pablo

      Eliminar
  6. Qué bonito, Pablo. Hacía tiempo que no pasaba por aquí; leyendo este micro tan hermoso lamento todo lo que me he perdido. Magnífico.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Fernando. Me alegra mucho que te guste y se te perdona el que no te pases por aquí porque sé que tienes en el fuego ciertas lentejas a las que estoy deseando hincarle el diente 😉.
      Un fuerte abrazo colchonero.
      Pablo

      Eliminar
  7. Josep Maria Arnau7/12/18 23:20

    Gran relato, Pablo. Poético y lleno de significados. Muchas veces la habilidad de olvidar no es suficiente, hay que llevar algo en la mochila. Esas cajitas mágicas en las que guardamos nuestras reservas más preciadas de energía, que hacen el alma indestructible.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Josep Maria. Qué razón llevas. Para seguir adelante es necesario apartar de esa mochila las amarguras y coger los momentos que hacen que la vida merezca la pena ser vivida.
      Un fuerte abrazo, señor comensal 😉.
      Pablo

      Eliminar
  8. Solo el amor nos salva de nuestras pequeñas miserias y nuestras tribulaciones diarias de adultos cargos de contradicciones y responsabilidades. Aunque fuera un contacto fugaz, tan solo un beso clandestino.
    Un micro muy hermoso, Pablo. Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como bien dices, siempre nos queda el amor, y no solo el del enamoramiento, sino el que nos hace querer y sentirnos queridos, una de las terapias más efectivas ante la depresión. Y, por supuesto, los buenos recuerdos.
      Me alegra que te parezca hermoso el micro, Carmen.
      Un beso y gracias por pasearte por aquí.
      Pablo

      Eliminar
  9. Pilar Garrido Aláez8/12/18 16:50

    Que romántico me resulta ese final....que bien contado, con palabras evocadoras. Amor y derrota van de la mano.
    Un abrazo casi casi navideño, Pablo.

    ResponderEliminar
  10. "Adónde irán los besos que guardamos, que no damos..." canta Víctor Manuel. Seguramente al mismo lugar que ese beso clandestino que juramos decir que nunca nos dimos.
    Cada uno de esos besos robados vale una vida en el recuerdo. La que ya vivimos, pero que permanece latente y su valor emocional es tanto como el del tesoro más preciado. Tan es así, que sólo él y la luz de su mirada pueden salvarnos del desencanto del mundo.
    Es bello, es romántico y es apasionado.Es inconfundible. Sello de Don Pablo Núñez.
    Un disfrute, genio.
    Esto,y un fuerte abrazo, amigo Pablo.

    ResponderEliminar
  11. Sin duda los amores ocultos lo son generalmente por prohibidos, y lo prohibido, ya se sabe… Cuando se hace algo que no se admite, pero no se puede olvidar, es que algo grande subyace, y al protagonista le sirve la luz de la mirada de su amada y aquel beso clandestino como sirvió a Teseo el ovillo de hilo que le dio Ariadna para en este caso salir de su propio laberinto.
    Magnífico relato que nos introduce en el mayor de los secretos del protagonista, gracias por tu micro.

    ResponderEliminar
  12. Se necesita maestría para escribir un 50 con una sola frase y que se lea así de bien.
    Nos pintas el mundo oscuro en el que se hunde el protagonista hasta que se filtra esa luz. Quizá nunca lo dijo, tal como juraron, pero cierto es que lo sigue sintiendo dentro y le da fuerzas.
    Un beso (no clandestino ;-)

    ResponderEliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!