Hora punta

El chirrido de una biela oxidada me despertó de mi letargo. Una marea humana me había rodeado. Todos bailando al unísono con el vaivén del vagón. Allí no cabía ni un alma. Mis labios repetían una y otra vez su nota de despedida. Nunca jamás me había sentido tan solo.
Escrito por Stbn

Alta tensión

Alguien ha tirado del hilo. La telaraña se tensa anunciando actividad y muerte. Primero es un tirón suave, inapreciable. Después viene el nerviosismo, la impaciencia, la ira, la desesperación, luego la angustia y los espasmos… La tensión aumenta. Finalmente, la turbulencia atronadora del aspirador que destruye todo su mundo enmarañado.
Escrito por Luis San José - Web

El empleado más dedicado

Él trabaja todo el día, es el empleado más dedicado; no por el sueldo, sino porque de su patrona siempre ha estado enamorado.

Desde la escuela la conoce, cuando le hacía sus tareas. Ahora, de grandes, es lo mismo: él por ella desviviéndose y ella, como siempre, solo lo desprecia.
Escrito por Lalo Barker - Web

Decisiones

Durante la cita habló de su vida: atrapado en el matrimonio, eran ya dos extraños conviviendo solo por los hijos. "Tú no sabes", dijo, soltando un profundo suspiro.

"Un artista consumado", pensó ella, sosteniendo la mirada de esos ardientes ojos.

Pero lo haría esforzarse un poco más antes de decidir.
Escrito por Ruperto

El topo

Por tercer año consecutivo, sacaba el dedo, republicano y enfermo, por el orificio en el suelo junto al cabecero de la cama de su habitación y acariciaba la mano de su mujer, que la dejaba caer pensando en él cada vez que el falangista la visitaba, a cambio de medicinas.
Escrito por Rhythm Moon Blues - Twitter

¿Un escritor nace o se hace?

—Cuatro superventas en cuatro años y su editor ha anunciado un nuevo libro para diciembre. ¿Es inmune a la enfermedad del escritor?

—Es que yo no soy escritor.

Un estallido de aplausos y carcajadas siguió a sus palabras mientras él calculaba con pavor que ya sólo disponía de dos meses.
Escrito por FNR

Punto de inflexión

Amanecía, los homínidos vagaban a cuatro patas, buscaban alimento, se reproducían, en un paraje inhóspito sobrevivían. De repente, uno de ellos se irguió y observó el amanecer, pero no como el tránsito de la noche al día. Un atisbo de gozo se reflejó en su rostro. Ese día todo cambió.
Escrito por Salvador Esteve

Coleccionando espejos

Ante el espejo, Alicia no se soportaba, flaca y larguirucha, rubia y blanquísima. Su reflejo le parecía soso y vacío. Lo desechó de su famosísima colección.

 —¡No es más que un horroroso espejo usado!

En ese instante perdió la posibilidad de preguntarle, años después: "Espejito, ¿quién es la más bella?".
Escrito por MA - Web