Las llaves (En el fondo II)

Arrastrada por una marea voluntaria, fue absorbida por el fango. Supo de inmediato que había tocado fondo, abandonándose hasta quedar vacía, llegando incluso a sentirse cómoda en aquel abismo.

Mas el destino, cómplice con un cúmulo de estrellas, iluminó su camino, confiándole todas las claves que le ayudarían a subir.
Escrito por Malu
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30 comentarios :


  1. Cuando todo va mal hay que prestar atención a los detalles que se nos suelen pasar. En ellos se encuentra la luz de las estrellas de mar, que iluminan los pasos incluso debajo del agua.
    ¡Qué bonito, Malu! Un abrazo pegajoso de calor.

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    1. Suele suceder, querida Richmond, que la luz está donde menos lo esperamos, solo hay que saber mirar bien.
      Mil gracias por pasar siempre y dejar tus impresiones.
      Un beso grande.
      Malu.

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  2. Es precioso, Malu. Las cosas pueden cambiar para bien, en cualquier momento. La vida es una montaña rusa de emociones; un día estás arriba, otro día estás abajo. Y cuando te muestra su cara más amarga, acto seguido te abraza recompensándote. Ojo, es mi interpretación personal. Una belleza de micro. De los más bonitos que he leído por aquí. Y mira que los hay preciosos. Un beso.

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    1. ¡Oh, qué bonito, Mª José! Me encanta tu interpretación y razón no te falta, la vida es un sube y baja continuo, hay que saber aprovechar los momentos altos, que no serían tales si no hubiéramos bajado anteriormente.
      Muchas gracias por pasar, me alegra mucho que te parezca bonito.
      Besos.
      Malu.

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  3. Dicen que cuando se toca fondo solo hay dos posibilidades, quedarse allí -es la opción más cómoda, de hecho, tu protagonista se siente así-, o revelarse y mirar hacia arriba, a esas estrellas a las que aludes, donde, seguro, como bien dices, están las claves para pasar de lo más bajo a lo más alto.
    En el primer párrafo, si no me equivoco, describes la caída de una persona en la depresión, por falta de energía o de voluntad suficiente para salir de ella, la expresión "marea voluntaria" aporta una pista.
    Grandes firmas de Cincuenta palabras han tenido el valor y buen criterio de iniciar una serie de relatos independientes, pero bieninterconectados, con el mérito que ello tiene. No me pienso perder el desenlace de este episodio que tanto promete, convencido de que tienes las llaves para cerrar un círculo que ahora inicias de la forma más brillante.
    A la espera de esa continuación te mando un abrazo grande, Malu

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    1. Como bien dices, Ángel, cuando se está en el fondo, o bien te quedas ahí y te dejas absorber por el fango o le pones coraje y decides salir. Siempre habrá una luz a la que seguir, tenga el formato que tenga, siempre habrá algo que nos atraiga para subir y abandonar el lado oscuro.
      Lo de la trilogía era algo que tenía pendiente y que no sabía muy bien cómo abordar, un día surgió la idea "En el fondo" para retratar situaciones por las que todos, alguna vez, hemos pasado y podemos sentirnos identificados y aquí el resultado, con el que de momento estoy bastante satisfecha.
      Mil gracias por el análisis y por los comentarios tan jugosos con los que nos deleitas.
      Un beso grande.
      Malu.

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  4. Malu, en ocasiones hay que tocar fondo para en ese momento tomar impulso y surgir de nuevo, volver a renacer.
    Tú protagonista tiene la suerte de tener el destino de su parte y ese camino de estrellas.
    Lo has contado de una forma maravillosa, poética. Cada palabra es una caricia.
    Me ha encantado, felicidades, Malu.
    Besos.

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    1. Eso dicen, Javier, que uno no puede subir si no ha bajado antes. También dicen que uno no se puede llenar si no se ha vaciado primero. Ese es el punto que quería destacar con esta segunda parte de "En el fondo". Y dejar claro que siempre habrá unas llaves que nos ayuden a salir de donde no nos gusta.
      Mil gracias, querido Javier, siempre es reconfortante leer tus comentarios, que son verdaderas caricias en forma de palabras.
      Un beso grande.
      Malu.

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  5. La odisea interior de tu protagonista es una metáfora redonda y bella del crecimiento personal. Crecer es morir tantas veces como haga falta, tocar el fondo, desnudarse de uno mismo y renacer. Cuando se es consciente de este viaje, como parece serlo ella, no solo se crece, sino que se refuerza el ser en cada paso. El camino se ilumina porque uno mismo es el camino.
    Creo que este viaje nos habla de ti y nos habla de cada uno de nosotros al mismo tiempo. Hay verdad y vivencia en lo contado, autenticidad.
    Estoy disfrutando la saga como si yo mismo fuera el protagonista. Alguna vez visité el fondo, vi luz y fui otra vez en mí de tal modo que yo mismo y era diferente.
    No me pienso perder la siguiente entrega aunque esté a mil años luz de distancia, fíjate lo que te digo, Malu. Un besazo.

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    1. ¡Qué bonito, Manuel! Estoy totalmente de acuerdo contigo, crecer es morir tantas veces como haga falta. Tocar fondo casi siempre es para bien, para desnudarse como bien dices y renacer. Pienso como tú, que uno mismo es el camino, pero hay que ser consciente de ello, si no, no sirve para nada.
      Este viaje, que no podría haber escrito si no lo hubiera sentido muy de cerca, nos habla de cada uno de nosotros, de ese análisis profundo y verdadero que hacemos de vez en vez sobre nosotros mismos en nuestra vida. De viajes al fondo de uno mismo para encontrarse y encontrar respuestas que nos ayuden a seguir. A veces me pongo así de profunda.
      La próxima entrega será el último capítulo, me da penita, pero esto no podía ser eterno tampoco... ja, ja, ja...
      Me alegra también haber coincidido contigo los tres meses de trilogía, aunque yo esté a mil años luz de distancia de tu forma de escribir que tanto me apasiona.
      Un beso enorme, mil gracias por tus palabras, me encanta tu interpretación. Yo creo que no está tan lejos la próxima entrega, enseguida llega julio y el desenlace.
      Malu.

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  6. Pura sensibilidad. Como siempre digo, te dejas el corazón en cada relato que nos regalas. Qué bien explicas esa sensación de abandonarse en el abismo, vacía... y esa luz del destino transformada, gracias en tu poesía, en un cúmulo de estrellas, dando esperanzas para volver a la superficie, nueva, con las pilas recargadas, despojándose de lo que sobra... Decirte que me está encantando esta serie sería quedarme corto. Dejas el alma en carne viva a través de las palabras, y eso se nota, y no hay relato más bello que el que sale de lo más adentro.
    Malu, cúmulo de estrellas que enseñas el camino a otros, me conmueves una y otra vez con cada relato que escribes, porque son tan de verdad como tú.

    ¡Qué orgulloso estoy de ti, madrina!

    Un besazo fuerte.

    Pablo.

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    1. Pura sensibilidad la tuya, Pablo, que aprecias cada palabra y cada suspiro que pongo en lo que cuento. Es una suerte tener esa conexión y que sientas lo que escribo. Este relato, bueno, toda la trilogía está escrita con el corazón, como no podía ser de otra manera. Está escrito desde el fondo del corazón, para ser más exacta.
      Siento que cuando se toca fondo a uno ya no le quedan fuerzas para nada más, solo para quedarse ahí por muy oscuro y feo que sea. Pero por suerte siempre hay un cúmulo de estrellas que ayudan e invitan a seguirlas, así todo es más fácil. Diría que una de esas estrellas podría ser (ES) alguien como un tal Núñez que visita esta página todos los días, no sé si lo conoces, buen tipo, gran escritor y mejor ahijado.
      Mil gracias por tus palabras, siempre.
      Un beso enorme, desde el fondo. Y para orgullo, el mío, ya lo sabes, eres el ahijado estrella que toda madrina quisiera tener.
      Malu.

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  7. Sí, se está a gusto en el fango, pero la gente te acaba mirando raro y al final no te queda otra que salir de él.
    Saludos, Malu

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    1. Ja, ja, ja, Plácido, pues tienes razón, que al final la gente acaba mirándote mal y no queda otro remedio que salir.
      Mil gracias.
      Besos.
      Malu.

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  8. Malu, qué bello y poético tu relato. Creo que la enseñanza que hay detrás del mismo se estudia en la Facultad de Psicología. Entiendo que el protagonista está en el proceso de entrega; entregar cada uno de sus sentimientos y emociones más dolorosos y dejarse caer. Ya no opone resistencia al dolor y, por ese camino, descubre que gran parte del dolor era provocado precisamente por esa resistencia que de forma inconsciente se autoimponía.

    Ahora creo que está descubriendo ese camino hacia su propia liberación y, después de despojarse de todo el lastre innecesario, la carga es mucho más liviana y puede empezar a ascender. Es ahí cuando creo que relatas que se ilumina el camino y empiezan a salir las claves de la curación.

    Hace un tiempo leí un libro fantástico que transmitía este bello estilo de resurgir desde abajo que propones: "Dejar ir" por el Dr. David R. Hawkins. En contraposición a algunas concepciones actuales de reforzar la carga que nos hunde, propones un método que comparto plenamente. A veces no es lo que sucede, sino lo que nos decimos acerca de lo que nos sucede.

    Me está empezando a enganchar esta trilogía de las llaves (en el fondo). Por cierto, el título muy acertado.

    Besos. Enrique.

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    1. Enrique, no lo has podido describir mejor.
      Me llama muchísimo la atención todo lo que tenga que ver con la psicología. Es más, no descarto un acercamiento un poco más profundo.
      En el micro he tratado de reflejar lo que se siente cuando una persona se mira por dentro, cuando descubre todas sus miserias y se siente hundido, en el fondo, cuando ya no puede más y no sabe lo que hacer. Cuando se vacía, cuando lo ve todo negro y no sabe por dónde salir. Afortunadamente, cuando uno se queda vacío y es consciente de ello, se abre un mundo de posibilidades. Si la persona sigue siendo consciente y es bien dirigida por un cúmulo de estrellas, conseguirá volverse a llenar. Ahí está lo bueno de todo el proceso.
      Mil gracias por tus palabras y por la recomendación sobre el libro, me lo anoto.
      Un beso, Enrique.
      Malu.

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  9. Malu, precioso relato con un lenguaje muy poético. La protagonista ha tocado fondo y se deja ir. Pero de pronto algo cambia que la motiva a seguir luchando por salir de ahí.
    Cada una de las partes de la trilogía es bella por si misma. Deseando leer la tercera.
    Besos apretados.

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    1. Malu, enhorabuena por ese precioso homenaje en forma de micro. Muy merecido.
      Besos apretados.

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    2. Muchísimas gracias, Pilar. Es una alegría que te haya gustado y que te parezca poético el lenguaje.
      La verdad es que esto de la trilogía está resultando todo un descubrimiento para mí, nunca me había atrevido y tenía muchas ganas de intentarlo, así que es un reto que me propuse y creo que el resultado está siendo bueno, por lo menos me siento orgullosa del mismo. Quería que fueran partes que tuvieran sentido por sí solas, pero que a la vez la segunda fuera continuación de la primera y la tercera resumen o desenlace con respecto a las dos primeras.
      Un beso grande, es siempre gratificante leer tu opinión.
      Malu.

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  10. A veces es mejor dejarte arrastrar por la corriente para buscar otra salida. Luchar contra los elementos es una lucha titánica y complicada, eso no significa dejarte ir. Cómo dirían los chinos Wu-Wei. Acción de la no Acción.
    Muy buen relato cuñada, tienes mano para las 50 palabras, lánzate a escribir algo mas largo. Un abrazo.

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  11. Hay claves que desconocemos y, como una llave vienen a sacarnos del fondo, el que sea.
    Lo has contado muy bien con mucha sensibilidad.
    Besicos, Malu

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  12. Precioso micro, Malu, qué bello lenguaje para describir ese descenso a las profundidades de la depresión. Tu protagonista tuvo la suerte de tener al destino de su parte. Quienes en esas circunstancias no tienen la misma suerte, deberían, a falta de otra ayuda, buscar en su interior las claves y la fuerza para salir a flote.
    Un placer leer un relato tan bien logrado.
    Besos

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  13. Quedarse abandonado en el fondo es la más terrible de las posibilidades. Hay quien no cuenta con las claves necesarias para emprender el ascenso, pero tu protagonista puede seguir la luz de esas estrellas que le marcan el destino. Recoge las llaves del fondo del mar para emerger, leve, con ligereza... Qué ganas de llegar al final de esta serie. Es una apuesta que indaga en el interior de uno mismo de un modo bellísimo y poético.
    Enhorabuena, Malu, por este regalo de micro. Un beso enorme.

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  14. El descenso a los infiernos suele esconder la trampa de la autocomplacencia ante el dolor crónico que arrastramos, más aún cuando utilizamos lastre propio. De nosotros depende convertir ese lastre en llave. Siempre hay llaves, no siempre voluntad o fuerza para usarlas.
    Y ahí acabas el relato, abierto, dejando en manos del lector la llave de su propia experiencia para terminarlo.
    Un buen relato, Malu.
    Un fuerte abrazo.

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  15. Caray, Malu. Tanto el texto en sí, como lo que creo que nos cuenta, sobre la caída y posiblidad de recuperación de cualquiera, aunque sea con la ayuda -buscada o no- del "destino", me encanta. Esperaremos ansiosos para poder leer lo que falta. Enhorabuena y suerte. Saludos.

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  16. A riesgo de equivocarme, creo que estás hablando del terrible problema de la drogadicción, y de la buena fortuna que tuvo el personaje para salir del abismo.
    Esperanzadora historia, Malu, contada sensiblemente.
    Suerte y un besito virtual

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  17. Parece que cuando uno ha tocado fondo ya no puede ir más allá, aunque, una vez, un brasileño con quien coincidí en un viaje en tren, me dijo que la caída del cruceiro -la moneda de Brasil por aquel entonces- era tan estrepitosa que habían hecho un hoyo en el suelo para que pudiera seguir cayendo.
    Pero no creo que sea esa la situación del personaje de tus microcuentos, que ahora, pasado el ecuador de su peripecia, parece que ha visto no sé si una luz al final del túnel, o las estrellas en el cielo tras desaparecer las nubes, lo cierto es que algo ha sucedido que le va a permitir retomar la esperanza.
    Y es que son extraños los mecanismos, por decirlo de alguna manera, de nuestra psique, todo ese universo que desconocemos, que actúa por su cuenta y que, en las situaciones más críticas puede mostrarnos aspectos de nosotros mismos que desconocíamos por completo.
    Eso lo has expresado muy bien con la antítesis entre ese estado de abandono, casi placentero cuando la catástrofe parece estar a punto de suceder, y esa luz, ese algo que, sin embargo, sucede; llamémoslo destino, entonces, una serie de puertas empiezan a abrirse y nuevos caminos a mostrarse, quizá por eso, a pesar de los infinitos males que han caído sobre los humanos, seguimos aquí.
    En fin, esperemos que esas llaves que dan título a la segunda entrega sirvan para abrir la puerta de la esperanza, de la vida en definitiva, y el personaje llegue al puerto de la salvación personal.
    Un abrazo, Malu.

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  18. A veces seducidos por cantos de sirena nos dejamos arrastrar, aun a sabiendas que lo que estamos haciendo va a tener un alto coste. Una conducta que refleja lo débiles e imperfectos que somos los seres humanos. Pero, junto con esto, las personas somos capaces de aprender de nuestros errores y reconducir nuestras vidas. Me encanta el mensaje de esperanza que contienen estas llaves/claves que nos ofreces con tus profundas 50 palabras. Felicidades, Malu. Besos.

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  19. Cuando se llega al fondo del abismo no queda otra solución que abandonar la lucha y dejarse morir o levantar la cabeza y ascender, brazada a brazada, hasta la superficie.
    Maravilloso tu relato metafórico, Malu.
    Un beso.

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  20. Muchas veces ocurre así, que uno elige el mal camino por propia voluntad, quizá por dejadez o falta de motivación, dejándose llevar por una especie de cómoda y dañina inercia que te va degenerando en todos los sentidos, sumiéndote en un sopor indolente del que cuesta salir. Me gusta tu final optimista: las llaves, o las claves, para recuperar una vida normal te pueden caer un día en las manos de la manera más insospechada. Muy bonito y esperanzador.
    Me está encantando está serie de introspección abisal, Malu.
    Un beso fuerte.

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