Deformación plástica de un caminante
El camino manda. Lo que andando te encuentras es hoy tan tuyo como era hace mil años. Mucho antes de que naciese el caminante comenzó a vibrar imperceptiblemente la gran masa de piedra que, derrochando equilibrio, en aquella justa curva, caerá ladera abajo buscando la blandura apetecible de mi cuerpo.
Escrito por Antonio Rodríguez Gallego