Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Rodríguez Gallego. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antonio Rodríguez Gallego. Mostrar todas las entradas

Deformación plástica de un caminante

El camino manda. Lo que andando te encuentras es hoy tan tuyo como era hace mil años. Mucho antes de que naciese el caminante comenzó a vibrar imperceptiblemente la gran masa de piedra que, derrochando equilibrio, en aquella justa curva, caerá ladera abajo buscando la blandura apetecible de mi cuerpo.
Escrito por Antonio Rodríguez Gallego
(Anónimo hasta febrero)

Ocaso y fuga de Joshue P. (II)

A Joshue P. le encontró la tarde sorprendiendo a su estilizada sombra fugándose ante sus pasos, entre las penumbras del crepúsculo.

Un frío repentino le confirmó que, en las aceras, el tiempo también pasa. Se durmió entre cartones mientras la hoguera que ardía sobre el horizonte expiraba en rescoldos rojizos.
Escrito por Antonio Rodríguez Gallego
Parte I | Parte II

Votos de silencio de Joshue P. (I)

Pedía en una esquina para curar su sobriedad suplicándole al aire: "Enfermo y avergonzado decido no pronunciarme más que de aquello que conozco, la locura, la soledad y el miedo a la vida. La cobardía, la inmadurez... tales son mis oficios. Dadme una moneda para aliviar esta consciencia, esta lucidez".
Escrito por Antonio Rodríguez Gallego
Parte I | Parte II

La pasión según Blas López

Despertó tras un sueño inquieto con la boca seca. Desorientado, avanzó torpemente a través del pasillo camino del cuarto de baño. El espejo le devolvió la imagen de un Ecce Homo envejecido, humillado y vencido mientras María Magdalena roncaba brutalmente en la alcoba. Suplicó:

—¡Señor! ¿Por qué me has abandonado?
Escrito por Antonio Rodríguez Gallego

Existencialismo

Desde el mismo momento en que me disponía a doblar la esquina sabía que algo me impediría hacerlo. Mi pierna derecha avanzó decidida en el sentido de la marcha cuando un pesado sentimiento de desasosiego tiró de ella hacia el suelo. Triste aunque paciente, espero la llegada de mejores tiempos.
Escrito por Antonio Rodríguez Gallego