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Lo que no te dijo

Tras su muerte descubrimos un armario lleno de regalos sin entregar. Lazos rojos, azules y amarillos llenaban los estantes. Envueltos en filigrana: relojes, estilográficas, libros de poemas y bufandas y pañuelos. Una rosa marchita endulzaba el aire con su aroma a podredumbre.

Te quiso siempre, y nunca olvidó tu cumpleaños.
Escrito por Manu Ramírez

Esas pequeñas cosas

…tres, cuatro y cinco. Te mato y me cuento veinte: del treinta al cincuenta. Tamborileo de dados. Uno, ¡encima! Sonrisas. ¡Qué mala eres! Que no tengo suerte. 

—Rosa, ¿qué dice?

—Nada, nada...

La enfermera marcha cerrando y la anciana sigue a lo suyo, allí sola en su habitación como estaba.
Escrito por Manu Ramírez

Nunca llueve a gusto de todos

El número de accidentes de tráfico desciende un trece por ciento con respecto al año pasado según la DGT.

Ese es el titular en negrita del día y Luis lo había leído. Aquella noche volvería a derramar aceite en la autovía. Su mujer necesita un nuevo corazón sí o sí.
Escrito por Manu Ramírez - Web

Tranquilo, sobre todo tranquilo

Controla la mirada: no mires fijamente, no saltes de un punto a otro. No sudes, por Dios, ¡no sudes! Ahora, con naturalidad, quítate los cascos y déjalos ahí. Eso otro súbelo ahí arriba. Respira y camina.

—Perdón, caballero, ¿esta maleta es suya? ¿Sería tan amable de abrirla?

¡Mierda! La cagaste.
Escrito por Manu Ramírez - Web

Facebook

Un garaje, una silla y un revólver.
Un hombre, una sien y un gatillo.
Una nota, una cámara y un portátil.
Un recuerdo, una lágrima, un suspiro.
Un disparo de pólvora.
Un disparo de foto.
Un móvil, un tono, un aviso:

Juan ha publicado una nueva foto.

Un 'me gusta'.
Escrito por Manu Ramírez

Y por eso tú estás muerto

Y nos besamos una última vez, y dijimos "ya hablaremos" y te fuiste. Y al tiempo nos encontramos, y estuvimos hablando, pero no me dijiste lo que yo estaba soñando, y por eso yo ahora lloro y tú estás muerto. Y todo por no decirme "yo aún también te quiero".
Escrito por Manu Ramírez - Web

El caminante

Él comenzó a caminar hace ya mucho tiempo, huyendo de algo que ya no recuerda. Camina recto hacia el este.

Decidió contar las historias de sus pasos. Y ella escuchó sus historias. Y ella comenzó a caminar: todo recto, hacia el oeste, para poder contarle historias de caminos no pisados.
Escrito por Manu Ramírez - Web