Lo que no te dijo
Tras su muerte descubrimos un armario lleno de regalos sin entregar. Lazos rojos, azules y amarillos llenaban los estantes. Envueltos en filigrana: relojes, estilográficas, libros de poemas y bufandas y pañuelos. Una rosa marchita endulzaba el aire con su aroma a podredumbre.
Te quiso siempre, y nunca olvidó tu cumpleaños.
Te quiso siempre, y nunca olvidó tu cumpleaños.