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Conjuro

Vuelve al jardín de cristal. Siembra palabras sobre los vidrios rotos. Cuando brote un torbellino de mil colores, agita los espejos. Despertará un eco olvidado que te preguntará quién eres. ¿Recuerdas a los héroes, las brujas y las princesas tuertas que escribí? Serás uno y todos... otra vez, para mí.
Escrito por Patricia Richmond

Resonancia magnética (Médicos sin fronteras III)

Siempre te intrigó qué podía tener en la cabeza. Y ahora lo ves: un lago azul surcado por barquitos de velas blancas, niños corriendo por la orilla y un coro de violines que rivaliza con el canto de los pájaros. Me miras, escuchas al médico y confirmas el diagnóstico: "Inoperable".
Escrito por Patricia Richmond - Web
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Insomnio (Médicos sin fronteras II)

No sé qué hacer con los brazos cuando duermo. No consigo encajarlos en una postura cómoda y paso toda la noche en vela, dando vueltas, moviéndolos arriba y abajo, sin pegar ojo. El médico aconseja amputar, pero me horroriza la idea de irme a la cama con ocho miembros fantasma.
Escrito por Patricia Richmond - Web
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Erupción (Médicos sin fronteras I)

No puedo librarme de ellos. Me crecen por todas partes: en la cabeza, bajo las uñas, dentro del ombligo, sobre la comisura de los labios... He probado de todo, pero no he conseguido que dejen de brotar. El médico me ha recetado tranquilizantes y ahora, al menos, no gritan tanto.
Escrito por Patricia Richmond.- Web
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Bruja

El olvido es un trovador con los ojos de una madre. Me alumbró una tierra de conquistadores, sucumbí a un mar maldito por las tormentas y no regresé. ¿Morí? Tal vez no nací. En cualquier caso, llorad por mí, por el hijo que no recogerá las cenizas de su madre.
Escrito por Patricia Richmond - Web

Cuento chino

Dicen que, desde que abrieron el restaurante, no hay gatos en el callejón; que el padre lo perdió todo en el casino; que vendió a su hija pequeña a la Tríada. Una sombra espera al anciano que deambula por el local abandonado, sonriendo, como él cuando preparaba el cerdo agridulce.
Escrito por Patricia Richmond - Web

Las migas del pastel

Los secretos que guarecimos bajo las tejas nos miran, indiferentes a la tempestad que riega la ortiga entre las piedras. Las monedas se han oxidado dentro del pozo y los dientes de oro ríen sepultados bajo el estiércol de las mariposas. No se puede vivir en una casa de muñecas.
Escrito por Patricia Richmond - Web

Fondo de armario

La escafandra es para sacarte a flote. La pamela, para abanicarte la solemnidad. El birrete, para gaudearnos igitur. La boina, hasta las orejas, para no escuchar la risa de la helada. El turbante, para cabalgar sobre la arena. La chistera, para caernos dentro. Y la gorra, para pedirte la voluntad.
Escrito por Patricia Richmond - Web