Evasión y victoria

Aquel músico del campo de concentración usaba las alambradas de pentagrama para seguir componiendo, hasta hacer sangrar sus dedos. El día en que lo encerraron en las duchas, en su cabeza, las notas cobraron vida. Una dulce melodía liberó su alma en un allegro infinito mientras el gas lo aniquilaba.
Escrito por Símar - Twitter

10 comentarios :

  1. El conductor de autobus14/3/15 19:13

    sabes que se podría decir que debo haber visto el total de las películas disponibles al público que tratan de la segunda guerra mundial? Pues creo que, sin equivocarme demasiado, en la mayoría siempre aparece alguien que tiene relación con la música, y aunque a este le ha tocado la peor parte, ha sido capaz de usar el horror para crear arte...y eso es grande, como la historia, no creéis? Que mas se puede decir, ... me gusta

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  2. Tremendo, Símar. Y grande, como la memoria del tiempo, cuya melodía, aunque no nos parezca dulce, nos debe ayudar a no olvidar la triste victoria de las almas que resistieron íntegras ante la atrocidad.
    Me ha salido un comentario dramón, pero es lo que esconde tu bello relato.

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  3. Símar, me paro un momento por aquí para decirte que me parece un estreno brillante.
    Que bien escrito. Las alambradas eran pentagramas. Un alegro infinito.
    Me ha parecido una historia dramática contada de una manera muy hermosa.
    Saludos.
    Pablo.

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  4. Saber sacar arte hasta de las peores condiciones es algo dado a pocas personas, como tu personaje, capaz de leer en las terribles y punzantes alambradas las líneas de un pentagrama. Me has recordado una pequeña narración que hice hace años, en mi caso era un violinista.
    Me alegro de leerte también por aquí y en otro formato, Símar. Que no paren las letras y nos sigamos leyendo.
    Un abrazo

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  5. Me gusta tu melodía, Símar. Ojalá todas las claves fueran de sol.
    Un saludo

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  6. Notincgas15/3/15 9:16

    ¡Buff!

    Muy bien escrito, pero mi corazón repite: ¡Buff!

    Saludos

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  7. El título lo resume todo: supo evadirse del horror y aliviar su terrible final. Y es que nadie puede encerrar el pensamiento ni la imaginación; la mente es, afortunadamente, libre. Dramático y bello relato, Símar. ¡Suerte!

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  8. Evocador, trágico, romántico... ¡Me ha encantado!
    Espero que el jurado sólo te juzgue y no te condene a las duchas. jejeje!
    Un saludo.

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  9. GIL HERNANDO DE SANTIAOG16/3/15 0:26

    A las fieras no ha conseguido amansarlas la música, pero contribuye a que tu relato sea genial, porque está muy bien escrito.

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  10. Ojalá tuviésemos ese poder de evasión, utilizando las cosas que nos gustan, para salir victoriosos de las situaciones más adversas. Sería todo menos terrible. De todas formas está muy bien soñar. Muy bellamente escrito, Símar. Saludos

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