Azul y negro (III)

El agua mojó el bajo de su vestido negro, miró al horizonte de aquel al que llamaban "el azul" y pudo sentir un dolor tan fuerte como la marea. Los últimos recuerdos de él, un beso rápido de hijo adolescente y el brillo de sus ojos negros llenos de ilusiones.
Escrito por Carmen Martagón E. - Twitter
Parte I | Parte II | Parte III | Parte IV

44 comentarios :

  1. Quizá esa negra melancolía que se percibe sea la de una madre, la de todas las madres, cuando sus hijos dejan el nido para buscar su destino, representado por el ancho horizonte azul que transmite los ecos del recuerdo en la marea.
    Pero no sé, quizá sea algo más que melancolía, quizá fue el destino el que le encontró a él...

    Un relato muy bonito, Carmen. Enhorabuena.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Antonio. Me gusta tú respuesta al relato. En realidad, en eso consiste escribir y ofrecer lo escrito, en que nos lleguen diferentes mensajes y hagamos interpretaciones. La tuya me encanta. Gracias por asomarte a leer. Besos

      Eliminar
  2. Sigues con tu saga de inmensos azules, Carmen, llenando el mar bravo de dulces mensajes que no necesitan de una botella.
    Conseguirás domarlo, estoy segura.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ojalá sea posible... Gracias Margarita un abrazote enorme y mil besos azules y blancos...

      Eliminar
  3. Siempre el mar, Carmen. Muy poético y hermoso. Y melancólico también, que en cincuenta palabras cabe todo.
    Un beso.
    Pablo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre ese mar azul hermoso y doloroso a la vez. Gracias por asomarte y comentar. Un abrazote enorme y muchos besos.

      Eliminar
  4. Carmen preciosas tus letras como siempre, cuantas madres ven hoy en día partir a sus hijos en busca de un mundo mejor. Muchos vuelven, pero cuantos quedan en el camino, pero siempre una madre sentirá un dolor en su corazón.
    Carmen tus 50 palabras son muy emotivas.
    Me ha gustado mucho, felicidades y esperando tu próximo relato.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias amigo siempre por tus bonitas palabras hacia mis letras. Es doloroso ese mar azul para muchas madres y padres... Y no parará de llevarse vidas con la marea... Besitos

      Eliminar
  5. Carmen, a través de tus hermosas palabras, he visto el dolor de una madre al despedir a su hijo adolescente al emprender un peligroso viaje por mar. He visto la patera en la que se va a subir y que no sabemos si llegará sano y salvo a su destino. Emocionas con tus 50 palabras y cada día. Excelente amiga! Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias amiga. Ese vestido negro de una madre que no tiene noticias o que las tiene y no son buenas es desgarrador. Así es la vida, dura y desgarradora. Un besico amiga!!!

      Eliminar
  6. Comparto al cien por cien la interpretación que ha hecho Pilar Alejos de este estupendo microrrelato. Creo que valdría también para cualquier despedida entre dos personas que se quieren y cuya separación tiene un futuro incierto. Pero eso sería en sentido metafórico. Me quedo con la idea de esa madre que acompaña a su hijo en un peligroso viaje por mar que nadie sabe como podrá terminar.
    Va mi me gusta, Carmen, porque has sabido atrapar en tus cincuenta palabras la angustia de una madre.
    Enhorabuena y un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias José Antonio. Eso quise describir, el dolor de perder... Un abrazote.

      Eliminar
  7. Una distancia que se abre, triste y azul, como el inmenso mar y las olas del destino.
    Estupendo, Carmen, con la gran profundidad de sentimientos que te caracteriza.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una distancia enorme Vicente... Gracias por tu hermoso comentario hacia mí. Un besote

      Eliminar
    2. Una distancia enorme Vicente... Gracias por tu hermoso comentario hacia mí. Un besote

      Eliminar
  8. Estás escribiendo una serie preciosa, Carmen. Muy triste, sí, pero vivimos momentos duros y la realidad nos invade hasta el alma.
    Un beso muy fuerte y conmovido.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un Besazo Patricia. La realidad siempre supera la ficción, por desgracia. Graciassss.

      Eliminar
  9. Como ha dicho Patricia, es una serie plagada de historias humanas. Unas tendrán un final feliz, con sus objetivos alcanzados y quizá con posteriores reencuentros, otras acabarán en tragedia y llanto por lo que no puedo ser.
    Pero todas tocan los sentimientos y nos hacen empalizar con sus protagonistas anónimos.
    Un beso, Carmen.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Quiero decir empatizar, perdonad la errata.

      Eliminar
    2. Gracias Asun. La realidad humana me conmueve. Me alegra que os guste la serie, es una forma de levantar la voz por esas almas olvidadas... Un abrazo grande.

      Eliminar
  10. Carmen, me ha encantado. Me quedo con mi primera sensación, la fuerza y el ímpetu de muchos jóvenes por alcanzar un futuro mejor para ellos y sus familias, que se quedan con la incertidumbre y la tristeza ante ese esquivo y peligroso paraíso. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Salvador. Acertada sensación la que has tenido... Los colores y los sentimientos están siempre unidos a las realidades. Un abrazo enorme.

      Eliminar
  11. Ese mar que parece una promesa, con un color azul verdoso que llama a la esperanza: ese regusto negro que, al mismo tiempo, queda en quien despide a quien más quiere hacia un futuro incierto. Dos tonalidades que conviven al mismo tiempo, cualquiera de las dos puede imponerse, esperemos que sea la primera para esos personajes, como también confiamos en que no dejes de desplegar tus colores en unas letras llenas de sensibilidad.
    Un abrazo, Carmen

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias amigo Ángel. Siempre tan acertado en tus comentarios y siempre animandome a seguir. Un Besazo!!!

      Eliminar
  12. Y sigues con tus azules. Y con estas tristes, casi documentales, historias que me gustan tanto, y que tanto me estremecen.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sigo con mis azules y le mezclo colores. Me alegra que te guste. Mil gracias Rosy. Besillosssssss

      Eliminar
  13. Querida Carmen, me maravilla cómo manejas los colores, especialmente el azul del mar o del océano, unido a esos viajes esperanzadores.
    Enhorabuena por tus letras y gracias por regalarnos tanta sensibilidad mes a mes.
    Un beso fuerte.
    Malu.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Malu. Intento poner color a la triste realidad. Un abrazo enorme!!!

      Eliminar
  14. ¿Y la acogió el mar , después de la pérdida de su hijo? Que pena de vestido negro. Que bonito el juego de colores y metáforas, y el de lo que se dice y se calla en el relato. Bien, bien bien.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias José María. Me gusta tú comentario, es cierto que calla más de lo que cuenta. Así es la realidad. Un abrazo grande!!!

      Eliminar
  15. Notincgas23/11/15 7:01

    Precioso relato, Carmen, que vale la pena leer y releer, para apreciar sus matices, su cadencia y su suave vaivén que te invita a dejarse llevar por él.

    Saludos cordiales.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como el vaivén de las olas que invitan a soñar. Gracias mil. Besazossss.

      Eliminar
  16. Uno de esos relatos que te dejan observando la pantallita porque no quieres limitarte a darle al botoncito del "Me gusta", mas no alcanzas a encontrar las palabras justas que plasmen lo que has sentido al leerlo. En verdad que calificativos como emotivo, triste y hermoso saben a bien poco. Felicidades, Carmen.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Finapor tan bonitos calificativos. Me alegra que te guste. Un abrazo grande.

      Eliminar
  17. El dolor de la madre por la despedida sólo se compensa por ese brillo en los ojos ilusionados del hijo. Pero el negro se va tragando al azul en su dilatada inmensidad, sin remedio, casi sin esperanza.
    Un relato que derrocha sensibilidad, Carmen. ¡Felicidades!
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias María Jesús. El negro siempre lo oscurece todo!!! Un abrazo grande.

      Eliminar
  18. Un micro muy triste, Carmen. Expresas el dolor de esa madre con tanta belleza que, tras leerlo, se queda dentro una sensación extraña. Me ha gustado mucho cómo lo has narrado. Un beso y felicidades.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mil gracias Matrioska. La triste realidad de tanta gente!!! Un abrazote.

      Eliminar
  19. Precioso, Carmen, desde el principio, aunque la última frase, la de los recuerdos, me parece maravillosa. Me quedo sobre todo con ese "beso rápido de adolescente" que viene a marcar la distancia emocional que suele existir entre dos roles tan diferentes.
    Enhorabuena y un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Enrique. Me gusta tú comentario. Es tan real esa distancia!!! Mucho más que el otro lado del mar. Un abrazo.

      Eliminar
  20. Hermoso, Carmen. Logras transmitir perfectamente el dolor de una madre que ve partir a su hijo hacia un destino que, aunque promete ser mejor, es tan incierto como el mar.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Sandra. Me alegra que te guste. Es difícil ponerse en la piel de esas madres pero lo intentamos. Un Besazo.

      Eliminar
  21. El color negro del vestido no presagia nada bueno... ("los últimos recuerdos" tampoco).
    El mar, tan precioso y a veces tan despiadado. Nos llegan tantas historias con final triste... Esperemos que sean más las de color azul claro, que las de negro.
    Un abrazo.
    Carme.

    ResponderEliminar

Si no tienes cuenta, elige "Nombre/URL" en lugar de "Anónimo". ¡Gracias!