Día de ensayo

¡¡Tantarantán!! El tambor se adelantaba... otra vez. El director, encolerizado, reclamaba una batuta aún más sólida. Ni en las cuerdas ni en el viento madera podían explicarse aquella insólita situación. Marcos siempre destacó como un instrumentista competentísimo. Ignoraban cómo la noche antes había descubierto al fagot "soplándose" a la trompeta.
Escrito por José Antonio Barrionuevo

18 comentarios :

  1. Se comprende al pobre Marcos, no sé si al tambor le gustaba el fagot o la trompeta, pero le ha afectado esa relación entre los instrumentos de viento, aunque uno sea viento madera y otro viento metal, a lo mejor es que no la ha visto muy natural.
    Me ha gustado tu relato José Antonio, por ese juego de palabras con los instrumentos de una orquesta y las relaciones personales.
    Un abrazo.

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  2. Conmocionado debe de andar. Gran y original propuesta la de este mes, amigo José Antonio.
    Me ha gustado mucho.
    Click: me gusta.
    Un abrazo.
    Pablo

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  3. El tambor ha perdido el ritmo. Un efecto que, como todo, tiene una causa directa, sólo que ese director no la conoce, por eso se desespera cuando el percusionista interviene a destiempo. Él exige profesionalidad y resultados para tratar de alcanzar la perfección, pero antes de nada somos sentimientos, caldo abonado para el amor y el desamor. Esperemos que finalmente la música y esos músicos alcancen la armonía que sin duda merecen.
    Muy creativo, José Antonio. Un abrazo

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  4. Un micro sorprendente por su originalidad.
    Me ha ilusionado leerte
    Saludos

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  5. Hay piezas donde cada uno tiene su parte y hay partes donde cada uno tiene su pieza. Tal es el caso del fagot y la trompeta que, sin desafinar, han dado un concierto bastante privado. Una interpretación que aún resuena al siguiente día.
    Fantástico, José Antonio.
    Un abrazo a gran escala (musical).
    Vicente

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  6. ¡Mucho meneo tiene esta orquesta!¡Y mucho ingenio este autor!¡Enorme!

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  7. José Antonio, motivos tiene el tambor para haber perdido el ritmo.Me gusta como nos lo has contado.Tú no has perdido la melodía.
    Enhorabuena!
    Besos

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  8. Las orquestas, como todo grupo humano, se ven afectadas por las relaciones sentimentales entre sus integrantes, y tú nos cuentas una de esas historias en forma tan original como disfrutable.
    Gran relato, José Antonio.

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  9. Efectivamente hace falta una batuta mucho más solida y contundente en esta orquesta, Buen relato, José Antonio.

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  10. Carmen Hinojal11/6/16 10:42

    Un enorme micro Jose Antonio. Lo tiene todo para hacer sonreir. Pasion, accion. Todo al ritmo que nos marcas. Hermoso, como todos los tuyos. Sigue deleitandonos. Muchos besos.

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  11. Los del viento-madera parece que no estaban al corriente de las andanzas del fagot, pero los del viento-metal sí que debían saber qué hizo anoche la trompeta. Si el tambor tenía menos ritmo últimamente, el melodioso fagot aprovechó la oportunidad.
    Buenas identificaciones con los instrumentos... :-)
    Un abrazo.

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  12. Nada como los cuernos para que le aceleren a uno el ritmo. Si ya se veía venir; ese fagot, con su sonido dulce y encandilador, es capaz de arrancar fanfarrias a cualquier trompeta que se le cruce y aumentar las revoluciones de sus tres pistones.
    Un trío amoroso sinfónico y divertido, José Antonio, desarrollado con tu habitual maestría. Enhorabuena.
    Un abrazao.

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  13. Amor, pasión, placer, endorfinas que turban la percusión y ralentizan los sentidos. Originalísimo, José Antonio. Un abrazo.

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  14. No es de extrañar que el pobre Marcos tenga el ritmo alterado sabiendo los recitales que se entonan en petit comité el fagot y la trompeta. Excelente micro, José Antonio. Un beso.

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  15. Creo que aquí podríamos aplicar aquello de que cada uno es la suma de sí mismo con sus circunstancias, aunque muchas veces olvidamos esto y esperamos que cada cual/a actúe siempre del modo acostumbrado. Extraordinario relato, amigo José Antonio, todo un derroche de maestría al servicio de una historia que escondes sabiamente bajo el desconcierto producido por esa percusión a destiempo.
    Enhorabuena, genio.
    Un fuerte abrazo.

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  16. Se necesita una batuta de hierro para enderezar a los atolondrados enamorados que tocan a destiempo.
    Y digo yo, ¿no será que el tambor tiene celos? ¿Tanto le horrorizó la escena que presenció entre el fagot y la trompeta? ¿Qué fue lo que le escandalizó?
    Querido José Antonio, tus historias son tan originales, tan diferentes, tan bien contadas y tan ricas, que todavía no sé por qué no estás en el palmarés de esta casa.
    Te mando un beso enorme, se te echa de menos, vuelve pronto.
    Malu.

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  17. Por favor, no dejes nunca de dar la nota, José Antonio. Y que no pare la música.
    Un abrazo

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  18. Divertido y musical relato... una suerte que no utilizaste el "órgano" en el micro.
    Saludos!!!

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