De la Nancy a la Barbie

Empezó con un cambio en el color del cabello seguido de un pequeño retoque en la nariz. Los ojos, de color castaño, pasaron a azules. Unos centímetros menos en la cintura y un generoso aumento de pecho. Por último, tocaba estilizar las piernas. Devolvió a su madre su dibujo reciclado.
Escrito por FNR

12 comentarios :

  1. Eduardo Martín Zurita20/1/18 14:10

    Hola, FNR.
    Texto por demás interesante el tuyo. Los niños emulan la conducta de sus progenitores, de los mayores en general. De lo que pauta la moda. La niña del micro hace lo que ve hacer: las mujeres se operan hasta en el DNI, de todo. Esto es una manía bien perniciosa. Acaban deformes. Sobre esta base, la pequeña va reciclando (con el lápiz-bisturí) el dibujo de la muñeca, que sufre la transformación que se apunta en el título. Los renglones están muy bien escritos e hilvanados. El final enlaza con el título (nos devuelve a él) pidiendo una relectura para mejor paladear esta delicia. Enhorabuena y un abrazo o beso, según corresponda.

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  2. Ningún gesto, ni el más nimio, se hace sin un motivo. El retoque de un dibujo puede significar el inicio paso de la infancia a la edad adulta, con todo lo que ello conlleva. Es inevitable y seguro que necesario. Solo queda desear a esta niña que cambia de modelo de muñeca que nunca deje de serlo de todo, tenga los años que tenga.
    Un relato muy visual sobre una realidad ineludible de la que la protagonista puede que no sea consciente. Nosotros si somos testigos.
    Un abrazo, Fina

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  3. Esas piernas son el soporte de todo lo demás, parece que esa niña lo tendrá claro. Muy bueno. Un beso.

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  4. La muñeca como referente del modelo femenino. Micro agudo, muy agudo. Saludos.

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  5. Anónimo21/1/18 1:28

    Sí,FRN, nos muestras un cambio de modelo del que hemos testigo algunos niños y niñas de la generación del baby boom. Nuestros prototipos de belleza fueron cambiando casi sin darnos cuenta hasta transformar una muñeca preciosa, llena de curvas y con unas medidas más racionales, en un juguete fuera de toda norma que resultaba inalcanzable, a la hora de imitar su imagen.
    Y lo malo que ese modelo se trasladó al mundo real con el sufrimiento que supuso para algunas adolescentes que jamás podrán verse reflejadas en esas imposibles medidas.
    Tu micro esconde un profundo análisis sociológico de los cambios que se han ido produciendo a lo largo de dos o tres generaciones, y que en muchas ocasiones ha sido muy pernicioso: véase los sufrimientos que ha generado como anorexia, bulimia, etc... Enhorabuena. Un fuerte abrazo. Gloria

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  6. Pues qué bien ha analizado Gloria el origen y la evolución del modelo de belleza femenino que la sociedad ha ido imponiendo a través de las "educativas" muñecas. Las niñas han interiorizado estos prototipos, como la protagonista de tu micro, y las ha hecho más infelices y vulnerables en la adolescencia y en la edad adulta, con la obsesión por la delgadez extrema y por el bisturí. Más nos valdría educar a niñas y niños en cuerpos sanos, buena alimentación sentido crítico.
    Un tema siempre interesante, Fina. Un beso.

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  7. voy a hacer un símil. No le gustaba su figura y se escondió ern unas siglas. Espero que este no sea gtu caso porque el relato es genial. Saludos.

    Desde aquí quiero daros las gracias por compartir conmigo i bog "atados al azar" y mientras sigo escribiendo celebro que lo difundáis y comenteis sus contenidos.
    SALUDOS

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  8. Para las que hemos crecido jugando con Nancy (aún no había llegado la Barbie a nuestras jugueterías), el modelo de belleza se nos presentaba recdondito y saludable. Nunca me gustó la Barbie. Pero tu micro me ha gustado. Un abrazo.

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  9. Fina, fino y delicado este relato que refleja en el cambio de modelo de muñeca, la historia de una nueva generación de mujeres sometidas a la tiranía de la moda corporal, que tan bien han analizado las compañeras en otros comentarios.
    Un abrazo. Felicidades.

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  10. Veo una metáfora con los iconos de las dos muñecas, aplicables a la cirugía estética.
    Suerte y un besito virtual, Fina

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  11. Es inevitable, creo, que hasta los más pequeños acaben aceptando los cánones que los mayores y la sociedad imponen. Quizá la solución esté en que los que imponen estos modelos tan nocivos para la mayoría rectifiquen antes de hacer más daño.
    Muy buen relato, Fina. Contado con tu sutileza habitual.
    Un fuerte abrazo.

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  12. Gracias, Eduardo, Ángel, Maite, Marco, Gloria, Carmen, José María, Novelera anónima, Manuel, María Jesús y Enrique, por vuestros comentarios tan acertados y vuestras palabras siempre tan amables.
    Un abrazo.

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