Bola de sebo

Le dieron tres vueltas y le pusieron un bate en las manos. "¡Venga, gordo, que los tienes delante!". Un golpe seco, otro y otro lo excitaron hasta el paroxismo. Algo le salpicó en la cara. Podían ser melones, botijos, piñatas o cabezas, pero ¿quién podría culparle teniendo los ojos vendados?
Escrito por Luis San José - Web

6 comentarios :

  1. Eduardo Martín Zurita24/2/18 17:21

    Hola, Luis.
    Una variante del juego de la gallinita ciega pero con mucho peligro. Pobre bola de grasa. De los gordos siempre se termina abusando. Pero parece que a él, al gordo, el jueguecito le entusiasmaba. Y no te digo a los mirones. Es un micro de terror, en definitiva, y me gusta mucho. Enhorabuena. Un fuerte abrazo, amigo.

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  2. Un personaje que se deja utilizar, hasta el extremo de seguir de forma ciega lo que otros dicen que haga, sin pararse a sopesar si todo es un juego o una barbaridad; ahí radica el principal valor de este relato, cuyos detalles quedan a la imaginación del lector, también el mensaje de que siempre hay maliciosos dispuestos a hacer de los ignorantes, susceptibles de manipular, su instrumento.
    Un abrazo, Luis

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  3. ¡Si es que ojos que no ven!. Cuento infantil con consecuencias.

    Buen relato, Luis, un saludo.

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  4. El relato es espeluznante, Luis. Los compañeros de Bola de sebo se aprovechan de su supuesta superioridad para dar rienda suelta a sus más perversos instintos. El protagonista se deja llevar a ciegas, participando del macabro disfrute.
    Muy apropiado el título, que hizo de Guy de Maupassant uno de los más famosos cuentistas franceses.
    Felicidades y besos.

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  5. Quien dice bate dice "defensa" y quien dice gordo dice "armario". En la línea de Ángel Saiz.

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  6. Triste, muy triste. Un beso.

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