El pescadito

Solo era un pez chico, uno entre tantos miles. Un pececito que jugaba a ser feliz nadando entre las espumas de las olas. Pero hoy un tiburón disfrazado de sirena se lo ha comido. Y hasta el mar se ahoga de pena con las lágrimas vertidas por el pobre pescadito.
Escrito por Manuel Menéndez Miranda

12 comentarios :

  1. Creo que la única forma de contar esta historia era a base de corazón y sensibilidad para tratar el tema dejando el pellizco en el alma del que lee, sin caer en el morbo que crean estas desgracias y que algunos aprovechan para hacer relatos dantescos, que alguno he leído por ahí.
    De qué forma tan elegante dejas este homenaje a alguien que debería tener toda la vida, y el mar, por delante para seguir nadando.
    ¡Grande, Manuel!

    Pablo

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  2. Un asunto que fue portada de informativos y diarios durante mucho tiempo, lleno de interés humano, que dejó un triste final y un poso de injusticia e incomprensión en la gente de bien, que es la mayoría. Seguro que los tiburones, pese a ser voraces, son animales más nobles que el personaje real que todos tenemos en la mente.
    Con la apariencia de un cuento dirigido a niños, sacas a relucir un drama y un modo de actuar implacable con un pequeño inocente, que nunca llegaremos a comprender.
    Un abrazo, Manuel

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  3. ¡Qué bonito lo has contado, tanto como lo duro que es un hecho tan triste y real!
    Enhorabuena, Manuel.
    Besos.
    Malu.

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  4. Paloma Hidalgo Díez15/4/18 19:31

    Ya le haces un buen regalo a la bruja concediéndole el título de sirena! Tan duro, tan real, tan tierno.

    Un beso.

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    1. Paloma Hidalgo Díez15/4/18 19:32

      Aunque sea en mero disfraz, que lo he borrado sin querer!

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  5. Le rindes homenaje al niño que todos perdimos hace poco más de un mes, sin recrearte en asuntos escabrosos, sin odio, con mucha ternura y delicadeza, con lirismo.
    Muy bello, Manuel. Besos.

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  6. Precioso homenaje. Muy delicado.
    Un beso.

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  7. Un bello relato, sencillo, poético, hermoso, una especial limpieza en el lenguaje y otros atributos que me dejan corto para seguir.Un saludo.

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  8. Precioso y sentido en cincuenta palabras y en cincuenta mil (por lo menos) sentimientos de personas y de otros tantos, por lo menos, habitantes del mar.
    Muy bueno, Manuel
    Un abrazaco.

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  9. Un micro enternecedor sobre una historia que durante semanas nos tuvo a todos con el corazón encogido. Un desenlace tremendo que nadie podía imaginar...Es triste la maldad que pueden albergar algunas personas en su interior.
    Gracias por contarlo de una forma tan hermosa, Manuel.

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  10. ¡Ay, las sirenas!, atrapan a todo lo que se mueve, ya sean hombres o pescaditos, para convertirlos en espinas.
    Estupendo, Manuel

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  11. Un hermoso y tierno relato de congoja y desahogo y, en consecuencia, producto de la sensibilidad de quien lo ha escrito. Intuyo además en él, implícita, una legítima rabia, de esas que ante la impotencia de lo que no tiene remedio acaban naufragando entre el estupor y la desolación.
    Enhorabuena, Manuel.
    Un abrazo.

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