Keep calm and carry on

El último abrazo me estrujó el corazón, haciendo volar mi alma sobre una nube con forma de mono; no lo pude contener y las lágrimas acabaron en charquitos de sal. Todo me lo llevo, junto con la dignidad, apretado en una bolsa; que me han atado al final del duodeno.
Escrito por Miguel Ibáñez

5 comentarios :

  1. Al margen del sentido del relato, esas frases con un fino toque surrealista, a la vez que contundentes, llegan a los sentidos de tal forma que parecen instalarse en ellos. Se podrían calificar de poesía rotunda, sentencias construidas a base de descripciones llenas de metáforas, que explican una situación que ya nadie podrá cambiar y a la que tu protagonista habrá de habituarse. Si lo he interpretado bien, que es muy posible que no, un hombre va a pasar una dura prueba, tal vez una difícil intervención quirúrgica; antes se despide de los suyos. Sabe que tras este paso permanecerá atado a esa bolsa que le permite continuar con su vida, aunque con la calidad de la misma y la dignidad mermadas. El título alude a los ánimos que recibe para afrontar su nueva situación y a que, de una forma o de otra, ha de continuar. (Si no he acertado no dudes en corregirme).
    Si he atinado con el comentario o no es lo de menos, lo importante es que este relato no hace sino, una vez más, dejar ver de lo que eres capaz cuando tienes un teclado en las manos.
    Un abrazo, Miguel

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  2. Me ha parecido muy real y muy poético al mismo tiempo. Es un relato que impacta y llega. Un beso.

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  3. Irreverente inadaptado23/4/18 13:04

    Magnífico relato Miguel, me ha impactado profundamente, el personaje lleva su dignidad en una bolsa al final del duodeno, lo que no dice es que en esa misma bolsa lleva una vida nueva, y que a partir de ahora está jugando la prórroga y no tiene un minuto que perder, pues le han dado una segunda oportunidad que no puede desperdiciar.

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  4. He imaginado a tu personaje, quizá acompañado de los suyos, abandonando el hospital tras despedirse del equipo que lo ha intervenido y saliendo al aire y la luz de la calle, frágil de alma y débil aún de fuerzas, pero con una gran lección vital aprendida (si es que no la sabía ya por propia naturaleza) y dispuesto a saborear de la existencia como muy pocos.
    Excelente relato, Mike. No imagino un modo mejor de tocar un asunto así.
    Enhorabuena y un abrazo.

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    Respuestas
    1. * "saborear la existencia" creo que sería más correcto.

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